La Ley del Ejercicio del Periodismo en Venezuela, promulgada en el año 1994, establece de forma obligatoria que, para ejercer legalmente la profesión de periodista en el país, se requiere poseer el título de Licenciado en Comunicación Social, estar inscrito en el Colegio Nacional de Periodistas CNP y en el Instituto de Previsión Social del Periodista IPSP.
Existe una diferencia entre comunicar e influir: El gremio respeta el derecho constitucional de los ciudadanos y los creadores de contenido o autodenominados «influencers» a expresarse. No obstante, recalcamos que generar contenido digital de entretenimiento u opinión no faculta a una persona para ejercer el método de investigación periodística, realizar entrevistas formales de carácter noticioso o presentarse como «prensa».
El periodismo no es solo un oficio de difusión de información, sino una profesión regulada por un Código de Ética. Permitir que personas sin formación académica ni sujeción a este código ejerzan la profesión, desvirtúa la responsabilidad social del periodista, además el ejercicio ilegal del periodismo por parte de una persona que no posee el título universitario requerido y carece de la debida colegiación, no está legalmente autorizada en nuestro país.
Emplazamos públicamente a las personas que, sin poseer la titulación académica ni la colegiación requerida, ejercen funciones exclusivas del periodista y violan flagrantemente la Ley del Ejercicio del Periodismo, a que expongan públicamente las razones en las cuales se basan para justificar la violación a esta Ley.
El Colegio Nacional de Periodistas Seccional Mérida, exhorta a los directores de medios tradicionales y digitales, así como a las jefaturas de prensa de instituciones públicas y privadas, a exigir el número de colegiatura del CNP vigente antes de dar acceso a coberturas informativas, pues el desarrollo técnico de entrevistas sigue estando ligado legalmente y es de exclusividad profesional de los periodistas.
El periodismo es una profesión de carácter universitario, por ello, el exhorto constante a quienes realizan estas prácticas de manera empírica es que ingresen a las escuelas de Comunicación Social para adquirir las herramientas teóricas, técnicas y éticas indispensables para informar con rigor y responsabilidad.
La vigente Ley del Ejercicio del Periodismo en su artículo 39, establece sanciones penales a toda persona que ejerza ilegalmente la profesión de periodista con una pena de prisión de tres (3) a seis (6) meses. Al tratarse de un delito tipificado, la jurisdicción penal es la encargada de procesar estos casos, ya sea de oficio o mediante denuncias formales que en lo inmediato el Colegio Nacional de Periodistas Seccional Mérida, formalizará ante las autoridades competentes.
Los cortes de electricidad atentan contra la dignidad humana
Desde hace varios meses en Mérida, como en otros estados del occidente del país se está aplicando racionamiento eléctrico en más de 10 de las 24 horas del día, lo que calificamos como insoportable y además violatorio de los derechos humanos.
Los servicios públicos son todas aquellas actividades llevadas a cabo por los organismos del Estado o bajo el control y la regulación de este, cuyo objetivo es satisfacer las necesidades de una colectividad garantizando la igualdad entre los ciudadanos, se trata siempre de una actividad, a favor de otros. Se trata, por tanto, de una actividad prestacional; pero no de cualquier tipo de prestación sino de una que es de interés de todos, de interés público o colectivo.
El recrudecimiento de la crisis eléctrica está provocando serias dificultades a los colegas periodistas, medios de comunicación y a todos los merideños, por cuanto dañan el acceso a servicios esenciales y representa una realidad sumamente compleja que afecta de manera directa la calidad de vida y el desarrollo laboral de nuestros afiliados.
Los sectores profesionales y académicos en Mérida enfrentan serias dificultades para operar, los estudiantes deben hacer tareas a oscuras usando velas, linternas, sumado al cansancio por ciclos de sueño alterados que disminuyen el rendimiento y obligan al ausentismo, la falta de energía eléctrica interrumpe las telecomunicaciones y el uso de maquinaria o equipos de computación indispensables para el trabajo diario.
Hasta hace algunos años, Mérida contaba con un pujante crecimiento porque ofrecía las mejores condiciones de vida a sus habitantes, sin embargo, en los últimos años se ha suscitado una suerte de crisis estructural que ha afectado en gran medida la provisión de los servicios públicos.
El Colegio Nacional de Periodistas Seccional Mérida, exige detener la caída vertiginosa en la calidad de vida, lo que ha forzado a subsistir en una constante incertidumbre que impide la satisfacción de exigencias básicas, dando lugar a un contexto que atenta contra la dignidad humana
Prensa CNP-Mérida, 27 de octubre de 2026


