Por: Germán Rodríguez Bustamante..
La probabilidad que Venezuela a comienzos del año 2016 pueda entrar en cesación de pagos luce mayor, en virtud de la escasez de divisas para afrontar los compromisos adquiridos con los mercados internacionales por deuda soberana y financiamiento de PDVSA. Más del 90 % de los ingresos en divisas provienen de la renta petrolera, situación que desnuda la vulnerabilidad del país ante las fluctuaciones del mercado petrolero, lastimosamente en estos años de revolución que se pregono la soberanía de PDVSA y la diversificación de nuestras exportaciones, estamos en este momento con una dependencia total y absoluta de las divisas derivadas de la actividad petrolera.
La precaria actividad exportadora existente fue anulada por un modelo que lesiono las capacidades competitivas de los sectores con esa vocación en los mercados externos, tasas de cambio controladas e inflaciones internas elevadas afectaron las estructuras de costos de los sectores, equivocadamente el régimen soporto su propuesta de distribución de renta en una ilusión de que los precios de la energía se mantendrían altos por periodos de tiempo prolongados, motivados por el crecimiento global sostenible a largo plazo, esto no ocurrió, y ahora vivimos los Venezolanos las consecuencias de la improvisación en la gestión pública.
Es posible que la percepción de riesgo de los inversionistas internacionales este siendo influenciada, por los niveles de escasez y desabastecimiento presentes en la mayoría de los bienes internos, sobre todo los que integran la cesta básica, y que esta realidad conduzca a deducir las dificultades que pueda tener el país para afrontar los servicios de deudas, conclusión que suena absolutamente lógica.
Hay un grupo de analistas representantes de bancas de inversión, que señalan la prioridad de este régimen para cancelar las deudas con los mercados internacionales en detrimento de la realidad interna, lo cual ha sido su comportamiento histórico, pareciera que la reputación financiera internacional es esencial para el gobierno; sin embargo las condiciones actuales no permiten sostener la credibilidad de pago en el corto plazo; las reservas internacionales están en niveles bajos; los fondos paralelos que supuestamente se concentrarían en una cuenta única en el BCV se desconoce su monto y el manejo del portafolio de existir; poca disponibilidad de recursos libres en FMI; minúscula capacidad de PDVSA y sus empresas filiales para absorber financiamiento; activos nacionales en el extranjero barnizados por la calidad de basura de la deuda soberana; desembolso de financiamiento chino de 5.000 millones de dólares diferido desde el mes de julio; resultado financieros y contables desastrosos de PDVSA en el año 2015, son elementos objetivos que impulsan el riesgo de incumplimiento de pago de deuda soberana por vencerse a inicios del año 2016.
El gobierno puede continuar con su estrategia de diferimiento de pago de deudas comerciales tanto internas como externas, y con toda seguridad obtener descuentos generosos en procesos de negociación con los acreedores, por su puesto esto seguirá afectando su fe comercial, en consecuencia los niveles de escasez y desabastecimiento generalizado se profundizara por la pérdida del crédito comercial. La capacidad de maniobra del gobierno es nula, o cancela con lo poco que tiene a los tenedores de bonos o evitas una calamidad interna, la bonanza de las fiestas navideñas pasaron y su embriaguez también; llego el momento de tomar decisiones duras ¿está este régimen en disposición de asumirlas?, o por el contrario sumergir a la Nación en un escenario de catástrofe humanitaria.
Los últimos casos de corrupción ventilados en el extranjero, vinculados con la industria petrolera y con la administración de las divisas, son hechos que muestran la ineficiencia, la incapacidad y la corruptibilidad de este régimen, la cantidad inmensa de recursos manejados en estos años de revolución socialista, beneficiaron a una elite en lo que los jerarcas llaman la unión cívico militar, en menoscabo del pueblo.
Las oportunidades desaprovechadas no volverán, los burócratas que saquearon al Estado están en la disposición de devolver el pillaje, o presidente Maduro seguirá usted con la predica de la guerra económica y el cerco financiero internacional, observe a su alrededor, allí están los verdaderos culpables junto con usted del desastre que vivimos los ciudadanos de este hermoso país, los resultados electorales del 06 de diciembre son la expresión del descontento.
Obviamente entiendo a pesar que no comparto su intento y el de sus cercanos, de evitar a toda costa que las investigaciones que debe y está en la obligación de hacer la nueva Asamblea Nacional, sobre la gestión realizada por su gobierno, absolutamente corrompido por la corrupción hasta la médula de la estructura, puedan acarrear responsabilidades administrativas. Esta es una de las atribuciones establecidas en el artículo 187 de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.
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