***Este aniversario llega en uno de los momentos más difíciles de su historia donde la versión impresa lucha por regresar a los hogares venezolanos.
El título de este trabajo sólo posee seis (06) palabras. Quizás pudiese considerarse corto sí se toma en cuenta el largo recorrido del periódico El Nacional y la infinidad de avatares, aciertos y aportes que el mismo ha superado y dado a la sociedad venezolana y a la cultura latinoamericana.
Son ya casi ocho décadas de trabajo las que este importante medio de comunicación ha desplegado en defensa no sólo de la libertad de expresión sino también del fomento de los más importantes valores ciudadanos.
Como tantas otras consecuencias del deslave moral que sufre el país, ya no se diga el económico, ya pocos se percatan en que momento el país se quedó sin medios impresos. Campea la premura por hacerse de víveres o gas doméstico. Intentar mirar hacia la prensa escrita pudiese ser considerado como exótico.
Pero en aquel ya lejano 1943 Miguel Otero Silva y Antonio Arráiz como figuras principales apostaron por la fundación de un periódico que terminara de dejar a atrás el gomecismo a pesar del fuerte carácter rural que aun se respiraba en la nación.
El importante contenido literario de sus páginas desde el principio ha sido uno de sus más notorias características. Algo que se mantiene hasta la fecha en los trabajos que se publican en su apartado de Papel Literario o en la prosa y la poesía de algunos de sus habituales columnistas de la página web.
Por los cuerpos de El Nacional han pasado probablemente muchos de los periodistas venezolanos más competentes que hayan existido. Hoy tres (03) de agosto sirva la ocasión para recordar los aportes que el periodista deportivo tovareño Rodolfo José Mauriello dejó allí durante la segunda mitad del siglo XX.
En el Papel Literario del 27 de abril de 2018 de El Nacional se publicó un viejo texto firmado por Rubén Mijares en el que se puede visualizar de alguna manera la calidad profesional de Mauriello:
“Yo había leído a Mauriello. Había sido colaborador en la revista Sport Gráfico, gerente general de los Navegantes del Magallanes a mediados de la década de 1960, reportero de beisbol en El Nacional… [] … Cuando leí el primer párrafo de aquella historia estuve de vuelta en el estadio de inmediato…”.
“La manera como describió hasta el calentamiento de los pitchers abridores me transportó a la segunda fila de asientos ubicada sobre el dugout del Magallanes. Parecía Ernest Hemingway descargando todo aquel suspenso al describir a Ben Callahan, el lanzador abridor del Magallanes. Mauriello dibujó una gran duda respecto a lo que podía ser la actuación de Callahan. Repasó una por una todas las dificultades de Callahan en su temporada de ligas menores de 1983. Llegué a pensar que estaba sentado en el dugout al lado del manager o en la oficina de un scout de avanzada…”.
El Nacional cumple hoy 78 años de vida golpeado como pocas veces en su prolija historia pero firme como siempre en la defensa del buen periodismo. Esta habrá de ser una nueva y pasajera borrasca.
Luis Alberto Morales
CNP 23.806
03 de agosto de 2021




