El NURR-ULA como catalizador del desarrollo regional y la reconstrucción petrolera en el occidente venezolano

Por Angel J. Andara*…

Estrategia de transformación universitaria, inserción territorial, formación técnica y alianzas universidad-industria.

En la actual coyuntura política y económica de Venezuela, el debate sobre la reconstrucción productiva del país exige superar el centralismo y dirigir la mirada hacia los nodos regionales de conocimiento. En este contexto, el Núcleo Universitario Rafael Rangel (NURR), asiento de la Universidad de Los Andes (ULA) en el estado Trujillo, se encuentra ante una oportunidad histórica. En lugar de ser visto únicamente bajo la óptica de la crisis presupuestaria e infraestructura que afecta a la educación superior venezolana, el NURR puede articularse como un nodo académico, científico y operativo clave para impulsar la reactivación productiva del occidente del país.

La industria petrolera nacional no requiere de inmediato discursos triunfalistas ni megaproyectos teóricos; demanda soluciones operativas para la rehabilitación de campos maduros, reactivación de pozos y recuperación de infraestructura crítica. Ante este desafío, la universidad no debe intentar convertirse de forma precipitada en una escuela masiva de operaciones, sino actuar como una articuladora especializada que conecte la formación de talento con las necesidades del entorno territorial.

Ubicación estratégica: La bisagra del occidente venezolano

El estado Trujillo y el NURR disfrutan de una ubicación geográfica privilegiada al posicionarse como una zona de transición estratégica entre la cordillera andina, la cuenca del lago de Maracaibo, la depresión Lara-Falcón y los llanos occidentales. Esta localización otorga a la entidad trujillana un rol conector fundamental para el flujo de bienes, insumos y talentos entre los centros productivos del occidente.

En el ámbito energético, Trujillo alberga una importancia petrolera real dentro de la cuenca del lago de

Maracaibo, al concentrar campos de crudos medios y livianos como Barúa–Motatán, Tomoporo y La Ceiba. Barúa-Motatán cuenta con estimaciones históricas de reservas recuperables remanentes de 232 millones de barriles, mientras que Tomoporo posee reservas de petróleo en sitio del orden de 2500 millones de barriles de crudo.

Dado que estos activos constituyen yacimientos maduros con declinación natural, necesidades de levantamiento artificial, reacondicionamiento de pozos y rehabilitación de estaciones, el NURR se inserta en una geografía donde la prioridad técnica no es la exploración de frontera, sino la optimización, mantenimiento e integridad de infraestructura existente.

Alianza Universidad-Industria: Un modelo de ganancia mutua

Para superar la escasez institucional y dar respuestas efectivas, es necesario establecer un esquema de cooperación de beneficio mutuo entre la industria energética (pública y privada) y la universidad. Este modelo debe basarse en un principio operativo muy claro: la empresa define las competencias laborales requeridas y financia la plataforma, mientras que la universidad diseña la formación, investiga, certifica y presta servicios técnicos.

Aporte de la Industria Petrolera Aporte del NURR / ULA
• Equipos, software y simuladores de proceso • Gestión académica y cuerpo docente especializado
• Financiamiento de laboratorios e infraestructura • Investigación aplicada y diagnósticos de campo
• Acceso a campos, pozos y datos operacionales • Certificación de competencias profesionales y técnicas
• Becas, pasantías y fondos operativos • Prestación de servicios técnicos y ensayos de laboratorio

 

Bajo esta dinámica, la industria asegura mano de obra calificada, reducción de fallas operacionales y estudios diagnósticos locales. Por su parte, la universidad obtiene financiamiento autosostenible, actualización tecnológica y espacios de práctica real para sus profesores y estudiantes.

Salidas intermedias, cortas y credenciales alternativas

La urgencia del mercado laboral petrolero no permite esperar exclusivamente por promociones de ingeniería de cinco años. Por ello, el NURR debe liderar la implementación de un sistema modular y flexible de formación estructurado en tres niveles clave:

  1. Formación corta (6 a 12 meses): Dirigida a operadores y técnicos de campo en áreas operativas críticas como producción de pozos, levantamiento artificial, mantenimiento de bombas y compresores, soldadura especializada, instrumentación, electricidad industrial, control de pozos y seguridad de procesos.
  2. Carreras técnicas superiores (2 a 3 años): Enfocadas en Operaciones de Producción de Petróleo y Gas, Mantenimiento Petrolero, Instrumentación y Control, Procesamiento de Gas e Integridad Mecánica y Corrosión.
  3. Microcredenciales y certificaciones acumulables: Un esquema donde los trabajadores obtengan acreditaciones cortas y acumulables que puedan sumarse progresivamente hacia títulos técnicos superiores o de grado universitario.

Esta estrategia flexible permite suplir de manera inmediata la demanda técnico-operativa de los campos de la zona baja trujillana y la cuenca de Maracaibo, garantizando la rápida inserción laboral de los egresados.

Impacto en el desarrollo regional diversificado

La actividad petrolera en Trujillo no debe actuar como un monocultivo económico que desplace a otras actividades productivas, sino como una palanca de diversificación regional. La zona baja del estado dispone de más de 200.000 hectáreas con aptitud agrícola y recursos hídricos vitales encabezados por la cuenca del río Motatán y el embalse de Agua Viva.

Eje integrado de diversificación regional

Sector petrolero & servicios técnicos – Sector Agropecuario & Agroindustrial  –  Logística & Puerto La Ceiba

Sustentabilidad Transversal: Tratamiento de agua producida, monitoreo ambiental y reducción de emisiones de metano.

El NURR puede impulsar la integración entre petróleo, agricultura, medio ambiente y logística a través de:

  • Complementariedad Agroindustrial y Logística: Utilizar las mejoras energéticas, viales y de transporte impulsadas por la industria para beneficiar a la producción agrícola y ganadera. Asimismo, potenciar el puerto de La Ceiba como salida lacustre-marítima comercial.
  • Gestión Ambiental y Control de Emisiones: La Agencia Internacional de Energía (AIE) resalta que Venezuela registra una alta intensidad de emisiones de metano y de quema de gas asociado. La universidad posee una fortaleza natural en ciencias ambientales para ofrecer programas de tratamiento de agua producida, monitoreo de derrames, reducción de venteo y restauración de pasivos ambientales.
  • Encadenamientos de Servicios Locales: Promover el desarrollo de proveedores locales en mantenimiento mecánico, soldadura, transporte especializado, análisis de laboratorios y telecomunicaciones.

Proyectos de dotación universitaria e investigación aplicada

Para que la oferta académica sea creíble, la universidad debe alejarse de la formación puramente teórica e identificar capacidades reales. A través del financiamiento industrial, el NURR-ULA pueden desarrollar un Centro de Formación, Servicios e Innovación para Hidrocarburos.

Este centro organizaría proyectos de dotación técnica y equipamiento de laboratorios estratégicos, enfocados en prestar servicios a las empresas y realizar investigación aplicada.

A través de esta infraestructura renovada, la empresa petrolera entrega a la universidad problemas operativos reales y financia diagnósticos técnicos que funcionan simultáneamente como espacios de aprendizaje y de investigación aplicada para profesores y estudiantes.

El Núcleo Universitario Rafael Rangel de la ULA no tiene por qué ser un espectador pasivo de la crisis ni limitar su rol a la docencia tradicional. Al aprovechar su ubicación estratégica en Trujillo, la universidad puede transformarse en el motor intelectual y técnico de la reactivación del occidente venezolano.

Mediante alianzas pragmáticas de ganancia mutua con el sector productivo, la creación de carreras cortas y certificaciones flexibles, y la prestación de servicios tecnológicos especializados, el NURR demostrará que el conocimiento universitario es el insumo insustituible para convertir el potencial petrolero en desarrollo regional sostenible.

*Profesor de la Facultad de Ingeniería

 Representante profesoral al Consejo Universitario ULA

 Candidato al Vicerrectorado Académico ULA

21-09-2026

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