Por: Angélica Villamizar…
Actualmente, el periodismo es una de las profesiones que más peligro corre en quienes la ejerce. La libertad de expresión ha venido estando seriamente comprometida, y se puede notar en la gran opacidad de la información y el miedo que tienen los comunicadores a informar y ser castigados; por otro lado, existe la censura pero también existe la autocensura.
Los ciudadanos vemos cómo en Mérida y el resto del país hay muy pocos periodistas que informen objetivamente, que no sea de ningún bando político; de igual manera, con los medios de comunicación, hay una parcialidad claramente definida. Son pocos los periodistas que cubren noticias o informen sobre aspectos que les puedan resultar incómodos a quienes detentan el poder.
Cada día crece el hostigamiento a periodistas que hacen investigación; cuando estos informantes han sido víctimas de represalias, temen denunciar, porque se sienten desprotegidos, el Estado no garantiza su seguridad ni el libre ejercicio de su profesión; lo que conlleva a que la verdad no siempre sea dicha.
Los periodistas que intentan informar bien sea de manera presencial o digitalmente, muchas veces lo hacen superficialmente, cuidando mucho de detalles en la noticia y a veces omitiendo ciertos aspectos por temor ante acciones judiciales o detenciones arbitrarias. En ambas maneras de informar, han sido amenazados si cubren noticias “incómodas”, y son acusados de traición a la patria.
Hay tanta opacidad, que el omitir cierta información ya se hizo normal, y por el contrario, la población se sorprende cuando se dice o se expresa “más de la cuenta”.
Las censuras, amenazas, detenciones, o amedrentar a los comunicadores, vulneran enormemente la democracia. Sin periodistas y medios de comunicación libres e independientes, no puede haber democracia en ninguna parte.
Pero la esperanza no está perdida. Todavía contamos con buenos periodistas que son honestos, transparentes y defienden ante todo la dignidad y la verdad, que aman a su país y que diariamente superan retos para informar con veracidad, y que luchan para que la sociedad no se sienta engañada o desinformada. Un buen periodista está siempre consiente de la responsabilidad social que tiene, y por eso se esmera en siempre dar lo mejor de sí, lo que implica una constante lucha para que se respeten los derechos de todos.
Los ciudadanos debemos tomar conciencia también y apoyar a los comunicadores que realmente se afanan siempre por trasmitir la noticia, sea cual sea; y no solo expresar lo que un grupo quiere que se sepa.
Queremos más y mejores periodistas en nuestro país. Y todos quienes creemos en la democracia, seguiremos trabajando de la mano con estos valiosísimos profesionales.
Correo: amvs286@gmail.com
30-06-2022 (83)




