El papa León XIV deseó que la tregua para ayudar a la población de la ciudad ucraniana de Oleshki «fomente la voluntad de diálogo y dé lugar a nuevas iniciativas concretas de paz», durante un llamamiento en el rezo del ángelus dominical.
«En estos días se ha llevado a cabo la acción humanitaria en favor de la población civil de la ciudad de Oleshki. Espero que la colaboración entre las partes, que ha hecho posible este gesto de humanidad tan necesario, fomente la voluntad de diálogo y dé lugar a nuevas iniciativas concretas de paz», dijo el papa asomado a la ventana de su estudio en el Palacio pontificio.
A la tregua se llegó por la mediación de los Estados Unidos y de la Santa Sede, tras una compleja iniciativa diplomática.
El pontífice habló por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin, y, posteriormente, con el ucraniano Volodímir Zelenski, solicitando una tregua para permitir la entrada de alimentos y ayuda médica y garantizar la evacuación voluntaria y segura de la población.
Oleshki, donde aproximadamente dos mil residentes quedaron atrapados, ha estado viviendo durante mucho tiempo una situación dramática, con escasez de agua, alimentos y suministros médicos, bombardeos y dificultades para acceder a las zonas circundantes.


