El pueblo baila la libertad (23 de enero de 1958)

Por: Ramón Rivas Aguilar…

El tirano huyó y dejó por los pasillos de Miraflores la gran maleta. Que maleta. Aún persiste esa imagen. La nación recobró su democracia. El pueblo caraqueño bailó la libertad con melodías, producto de su ingenio y creatividad. Conoció las torturas de Guasina y reveló una poética en la que desnudó la degradación de un régimen autoritario, en manos de un déspota totalitario, como lo expresaría el dirigente peruano Haya de la Torre. En el corazón de una isla perdida, el poeta describió el despiadado rostro de los torturadores, agentes de la seguridad nacional. Estos, recibían asesoría de Juan Domingo Perón y contaban con el maestro de la tortura, el agente argentino Kelly. Aun cuando el dolor atormentaba el frágil y débil cuerpo de los presos, en la isla de Guasina no perdieron su fe y esperanza de vivir en democracia.

Marcha
Guasina: isla maldita,
Tierra inclemente de humillación
Donde se impone la fuerza bruta
Sembró la muerte cobardemente,
Cruentas torturas mandó a aplicar
Llenó las cárceles de mujeres,
De ancianos, niños y hombres de honor
Guasina: isla de muerte,
Tremendo foco de enfermedades
Donde la plaga y el frío machete
Cumplen cruelmente su atroz misión
(Guasina, octubre de 1952).

Sacupana
Bolero

Tú supiste derrotar
Con tu voto y tu civismo
A los que a fuerza de cinismo
Te quisieron conquistar
Tú supiste comprender
Todos nuestros sufrimientos
Dándonos tu voz de aliento
Con firmeza y decisión
Sacupana: pueblo oculto y olvidado
Con tu gesto has conquistado nuestro amor y gratitud
(Sacupana, 19 de diciembre de 1952)

La caída del déspota alegró el espíritu de los caraqueños. Sus discos recorrieron los atajos de una ciudad que desafió la ira del dictador. Lo que constituyó un valor supremo en la que se describía la emoción de que el hombre de Michelena fue arrojado a las aguas caribeñas. El primer disco grabado comenzó con la siguiente letra:

Venezuela tiene para la historia otra fecha magna
23 de enero, te lo digo yo, la fecha en que el pueblo la verdad clarita vio.

Asimismo, un merengue, con arregló del cantante Carlos Guerra, dio sabrosura a los bailes caraqueños. Otra canción, titulada “Se acabó el pastel”:
“Óyeme compae, como usted lo ve,
Cualquiera se cae y rompe el pastel.
Con Juan Bimba alborotado, cualquiera
Resbala y cae.
Con botellas y con piedras cualquiera resbala y cae”.

En esa misma dirección, es importante resaltar el papel de la Charneca y el Guarataro en la derrota del déspota. Una canción describe con detalle el valor de esos barrios:

“En la Charneca, señores
Y el Guarataro
También las piedras y la botella,
Dieron al traste con el poder.
El tirano esperanzado,
Dice quiero volver
Sabiendo que las botellas
No se acabaron
Y a sus camarillas de intenciones mezquinas,
Les digo que ahora es que hay botellas con gasolina“.

Como se puede apreciar, el mundo musical de la ciudad de Caracas avivó el espíritu libertario y civilista de miles de hombres y mujeres. En esos discos se nombraban las figuras odiosas del régimen y se destacaba el espíritu civilista del 23 de enero de 1958:

Nueve años de Pedro Estrada este maldito chacal,
Crimen de ring y patadas desde la seguranal…
Angustia del hijo muerto, de la patria escarnecida,
En los labios Padre Nuestro, para jugarse la vida
Con Laureano Vallenilla, hambre, miseria y dolor …
A la Orchila, a la Orchila, a pescar en motoneta
Fortunato, que el pueblo no sepa nada
El 21 de enero hacia las 12 del día,
Estudiantes con el pueblo,
Formaron la algarabía. Es que el pueblo quería
Que el presidente entregara
Y un gobierno más decente
En ese puesto dejara
Un día 23 de enero, bajo el signo de victoria
Se unen estudiantes y pueblo, para llenarse de gloria

En fin, “toda la heroica gesta del pueblo venezolano, vivida entre el 21 y el 23 de enero, quedó escrita en música para siempre. Y los héroes después de ganar su libertad con sangre, se dedicaron alegremente a bailar la caída de la dictadura”.

Fuente: Marielena Páez. “El pueblo baila la libertad”. Revista Elite, 15 de marzo, 1958.