Un saber está imitadamente contenido en un robot provisto de IA.
Es imposible la existencia efectiva del “saber” en él, entonces, es imposible que sabe de no saber. Sólo el hombre sabe advirtiéndolo, de proporcionar una respuesta erudita o mediocre a la pregunta: ¿qué cosa es el saber? Y también el que sabe sintientemente que tal respuesta era o es lo que trataba de demostrar.
Un supercomputador —El Capitán— resuelve en un segundo lo que llevaría 55 millones de años, despeja cómo ha sido el cosmos en las distintas etapas, etc., pero, desde sus sofisticados mecanismos le es imposible experimentar la importancia del autodominio, —no ceder a las pasiones, etc.—, o la importancia de la autosuficiencia, llamada por los griegos “autarquía”.
Sin embargo, en un robot se puede ver cómo las matemáticas, en lugar de presumir que no aclaran nada a propósito del bien y el mal, dicen suficiente, y, tienen algún beneficio en la vida práctica.
Cierto, el robot no elabora ninguna opinión del conocimiento de las afecciones internas, de satisfacción o insatisfacción del matemático, a la hora de solucionar con él mismo algún algoritmo o problema de geometría analítica.
En esto, con su inteligencia el matemático interpela, ¿cómo un término, número entero, par o impar, ecuación, etc., está totalmente incluido o contenido en otro? Él comprende, por ejemplo, que a esta pregunta no puede aplicarle las propiedades lógicas de verdad o falsedad y, en consecuencia, ha de deducirle una premisa cual conclusión que, sustentado en postulados básicos, al verificarla como demostrativa de la pregunta, de ella indica con certeza su verdad o falsedad (cf. Aristóteles, AP, c.1, 98).
La consulta, ¿quién inventó el algoritmo?, podría tener esta indicación: Tales de Mileto, Ptolomeo, Euclides, Pitágoras, Hipócrates, Platón, Aristóteles, Galeno, Basilio Magno, Muhammad ibn Mūsā al‑kwārizmī, Lulio, Nicolás de Cusa, Descartes, Bacon, Leibniz, Gauss, Boole, Frege, Russell, etc. Aunque el nombre de cada uno está vinculado al descubrimiento y demostración de alguna teoría de la lógica, la matemática, la física, la astronomía, la zoología, la medicina, la psicología, la geografía, etc., de esa específica teoría no debe afirmarse el término de que cada uno con su humana inteligencia la comprobó aplicando a la vez el procedimiento de cada uno de los otros.
Ahora, la respuesta a la pregunta, lo inventó Muhammad ibn Mūsā al‑kwārizmī, demostrada como verdadera, no descarta descortésmente a los demás; empero, ella inevitablemente predicada desde una inteligencia cerebral, necesariamente se sigue que su ascendencia es estricta y rigurosamente ascendencia humana.
Con esta consecuencia se resalta que, si la inteligencia humana no se aplica a los demás pensadores —por supuesto, in re ella no es una simple aplicación o anexo— tampoco se supone ninguna inteligencia al formulador al menos del concepto de algoritmo, Muhammad ibn Mūsā al‑kwārizmī.
La inteligencia es imposible que sea de todo ente terrenal y viviente o artificial, especialmente es inteligencia cerebral del hombre. Para descubrir el algoritmo y su solución es él quien ha observado, cavilado, vinculado matemáticamente distintas operaciones, las ha ratificado una y varias veces, etc., lo ha hecho inteligentemente no empleando su inteligencia como una simple posibilidad; no sería perentoriamente imprescindible, sino apenas capaz de existir (cf. AP, c. 2 y 3, 97-100).
Bibliografía:
Aristóteles, «Analítica Posteriora», Órganon. Escritos de lógica, ed. Gaspar Quintana Alberni, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975.
Bautista Romero, Leonardo, «El Capitán, la supercomputadora que calcula en un segundo lo que tomaría 55 millones de años», en: https://elcolombiano.com/tecnologia/el-capitan-supercomputadora-mas-rapida-del-mundo-DP26385521 [Visto: 17-02-25]
Musso, Marta, «Desde simular explosiones hasta descubrir fármacos: para qué sirve “El Capitán”, la computadora más potente del mundo», en: https://es.wired.com/articulos/desde-simular-explosiones-hasta-descubrir-farmacos-para-que-sirve-el-capitan-la-computadora-mas-potente-del-mundo [Visto: 17-02-25].
20-02-25
Pbro. Dr. Horacio R. Carrero C.
horaraf1976@gmail.com




