El tono pastoral, histórico y esperanzador de la homilía de Cardenal Baltazar Porras en Barcelona – España

Extractos de la homilía del Cardenal Porras

El cardenal recordó cómo la fe llegó a Venezuela de la mano de los misioneros, obispos y sacerdotes que sembraron el Evangelio en nuestras tierras. Mencionó especialmente a los carmelitas y el paso histórico de la devoción mariana desde el oriente hasta el occidente venezolano durante los siglos XVII, evocando la presencia de la Virgen del Carmen en Maturín.

Destacó que somos “sembradores de lo que hemos recibido”, herederos de una profunda tradición de fe popular expresada en las distintas advocaciones marianas de Venezuela: Nuestra Señora de Coromoto, la Chinita, la Virgen del Valle, la Divina Pastora y tantas expresiones del rostro maternal de María entre los más humildes.

Recordó cómo la evangelización en América estuvo marcada por la acción de los dominicos y otros misioneros, mencionando también a Juan Diego en México como signo de una fe encarnada en los pueblos.

El cardenal reflexionó sobre la migración venezolana, señalando que “una cosa es ser turista y otra ser migrante”. El migrante carga consigo su cultura, su preparación, su fe y la responsabilidad de convertirse en misionero de esperanza, fraternidad y bien.

Inspirado en el magisterio del Papa Francisco y del papa León, subrayó la necesidad de sembrar los valores del Evangelio, promoviendo el respeto humano, la fraternidad y el cuidado de la ecología integral.

También recordó la enseñanza de que “el migrante debe ser acogido”, evocando la presencia de Cardenal Diego Padrón y del propio cardenal Porras en encuentros eclesiales y visitas papales.

En un ambiente de alegría y emoción, animó a los venezolanos presentes a no olvidar su patria y a mantener viva la misión cristiana allí donde estén:

> “Todos tenemos una misión por pura gracia. Ustedes me animan a ser discípulo y misionero”.

Invitó a vivir con vocación samaritana, construyendo desde ahora el Reino de Dios mediante el servicio, la solidaridad y la esperanza:

> “Ponerse las botas y bailar joropo”.

Finalmente, encomendó a todos bajo la protección de la Virgen María:

“Que la Virgen los bendiga a todos. Que no se olviden de Venezuela, del continente y de nuestros hermanos. Llevemos fuego en el corazón”.

P. Adolfo Sosa .

Barcelona, España 

16-05-2026