El voto femenino en Venezuela: la lucha por la igualdad política de la mujer entre 1936- 1947

Para obtener derecho a voto la mujer venezolana tuvo que vencer todas las barreras impuestas, marcando así un hito crucial en la búsqueda de la igualdad política.   

La mujer venezolana en la primera mitad del siglo XX no tiene derechos políticos, su lugar está en  la intimidad del  hogar, ha de superar diversos obstáculos y organizarse para trazar estrategias que le permitan demandar y conseguir el derecho a ejercer el voto sin tutelaje.

Este acontecimiento causó una verdadera revolución, puesto que las mujeres comenzaron a  tener mayor peso y visibilidad a la hora de tomar decisiones políticas. No sin antes,  por supuesto, haber enfrentado dificultades, como la falta de acceso a la educación y las barreras culturales de la época, para luego ser tomadas en cuenta en el mundo político que estaba dominado por los hombres.

 

CONTEXTO HISTÓRICO 

En el año 1936, con el presidente Eleazar López Contreras (1936-1941) solo podían  ejercer el derecho al voto “los venezolanos varones, mayores de 21 años que sepan leer y escribir y que no estén sujetos a interdicción ni a condena penal que envuelva la inhabilitación política” así es señalado en la Constitución de 1936.

En 1945, con Isaías Medina Angarita (1941-1946) se incorpora una reforma parcial a la Constitución, se modifica el artículo 32 en su ordinal 14 y se agrega: “Las mujeres venezolanas que reúnan las condiciones que se requieren para el ejercicio del sufragio, según el aparte que antecede, gozan del derecho de sufragio, activo y pasivo para la formación de los Concejos Municipales”.

Pero el presidente Medina Angarita no logra terminar su periodo presidencial, pues es derrocado por un golpe de Estado cívico- militar, el 18 de octubre de 1945 y la posibilidad de ejercer el voto por parte de las mujeres se ve aplazada. Toma posesión entonces la Junta de Gobierno, encabezada por Rómulo Betancourt, quien  convoca a elecciones para nombrar la nueva  Asamblea Nacional Constituyente,  deroga la Carta Magna vigente de 1936 y llama a redactar una nueva Constitución compatible con el espíritu democrático. En la nueva carta se institucionaliza el sufragio universal, directo y secreto.   

 

ORGANIZACIONES POLÍTICAS Y AGRUPACIONES FEMENINAS

A la muerte del presidente Juan Vicente Gómez (1935), y con expectativas de cambios políticos, se crean las primeras organizaciones, como el Partido Republicano Progresista (PRP), el movimiento Organización Venezolana (ORVE) de 1936, conformado por antiguos miembros de la Agrupación Revolucionaria de Izquierda ARDI (1932), agrupación que había reunido a la mayoría de los participantes de la generación del 28.  Estos dos luego se unen  con intenciones de participar en las elecciones de 1939 en el Partido Democrático Nacional (PDN) y la  Unión Nacional de Estudiantes (UNE).  

Aparecen también las primeras agrupaciones femeninas, como la Asociación Patriótica de Mujeres Venezolanas (APMV) en 1933, la Agrupación Cultura Femenina (ACF) en 1935, la Asociación Venezolana de Mujeres (AVM) en 1936, la Asociación Cultural Interamericana (1936), la Asociación por el mejoramiento de la madre y el niño (1936), la Liga Nacional Pro-presos (1937), la Asociación Cristiana Venezolana de Mujeres Trabajadoras (1937), la Asociación de Amas de Casa (1944)  y el grupo sufragista Acción Femenina (1945), que anteriormente se llamó Comité pro-sufragio.  

LA ÉPOCA

Los Estados Unidos de Venezuela, como se llamaba el país, vivía sumergido en el atraso, la mayoría de la población era rural. La educación era precaria y había un alto índice de analfabetismo, existían enfermedades como la malaria. Es por ello que, el presidente Eleazar López Contreras elabora el Plan de Febrero donde fija las directrices para un cambio político, económico y social en la nación.

Su gobierno, aunque se deslinda de los aspectos negativos del régimen gomecista, permanecía como dictadura. Promulga una nueva Constitución en 1936, en la que  reduce el periodo presidencial de siete años a cinco,  libera a  los presos políticos, somete a aprobación varias leyes como la de hidrocarburos, del trabajo, migración y colonización y la de correos.

Durante su mandato, hubo momentos en los que  no le tembló el pulso para tomar decisiones contrarias a lo que había propuesto mostrar, prohibiendo la propaganda comunista.  Aunque utiliza los medios de comunicación  como instrumento para mostrar una visión equilibrada de su gobierno, no existe la prensa libre.

Además, logra erradicar  las guerras civiles, destierra el gomecismo, moderniza y organiza el Estado y, por último, alcanza cambios en la sociedad venezolana, orientándola  posteriormente hacia una democracia. Fue en definitiva un gobierno de amplitud.   

El 5 de mayo de 1941 lo sucede en la Presidencia de la República el general Isaías Medina Angarita. durante su gobierno  se disfruta de  un comienzo democrático al abrirse a la discusión de las ideas y el enfrentamiento en las contiendas electorales, es decir, ve con buenos ojos la creación de partidos políticos, y permite las reuniones, las cuales dejan de ser clandestinas.

En 1941 nace el Partido Acción Democrática,  anteriormente Partido Democrático Nacional (PDN).  En ese mismo ámbito, Medina Angarita permite  a través de la reforma constitucional la legalidad del Partido comunista que hasta este momento había sido desterrado del país.   

Se redacta el nuevo Código Civil en 1942, el que representa un avance por su contenido social y humano, se reforma la Constitución de 1945, establece el voto directo y popular para la elección de diputados, y concede el voto a las mujeres para Consejos Municipales.

Igualmente, el presidente Medina hace una reforma petrolera a través de la cual el Estado Venezolano comienza un verdadero progreso económico, la Ley de Hidrocarburos es utilizada como instrumento legal  para permitir  tomar posesión de las riquezas del país.

Si el gobierno de López Contreras se considera de amplitud, el de Medina Angarita se aprecia como el de un gran humanista.           

 

Luchas  Femeninas

La primera lucha que debe enfrentar la mujer venezolana es romper la barrera entre el espacio público y el privado, es decir, la vida de la mujer estaba reservada para la época al espacio privado del hogar, cumpliendo el papel de esposa, madre y ama de casa, por lo que no goza de independencia política, ni económica. 

El hombre la considera  como un objeto más de su  propiedad, además de calificarla como un ser que necesita de su cuidado y tutela, dado que, como señala el historiador Elías Pino Iturrieta, “era débil de cabeza y no poseía  su misma condición y crecimiento. A la calle no puede salir sin acompañante y nunca debe exceder su retorno a casa más allá de las  seis de la tarde”,  señalado en el documental Mujer Venezolana. El siglo XX en Femenino.            

La educación de la mujer se imparte en los conventos de tradición colonialista y no  todas tienen la misma posibilidad, logran cursar únicamente  hasta el sexto grado, los padres no aspiran a que sus hijas sigan estudios universitarios, su destino es quedarse en casa y  si  intentan estudiar es mal visto y corren el riesgo de que las señalen como las bachilleras, término utilizado de manera despectiva.   

Pero la cultura  y la educación fueron los medios para lograr salir de la clausura y es cuando López Contreras se propone masificar la educación básica, decisión que beneficia a la mujer que estaba esperanzada en proseguir estudios universitarios.

Ella comienza a salir  tímidamente, se deja ver en las calles, se suma a los partidos políticos, ya tiene un trabajo de oficina, estudia en la universidad, participa en programas sociales para apoyar a los más necesitados, otras se van incorporando  a la industria petrolera y al integrarse al trabajo  se permite  gozar de una paga con la que puede lograr cumplir sus sueños de tener independencia económica.

Para la profesora Eda Samudio, destacada historiadora e investigadora de la Universidad de Los Andes… “en aquel tiempo la mujer comienza a construir discursos, ocupar espacios y realizar funciones cada vez de mayor influencia en la vida nacional. Atrás fue quedando el exclusivo mundo del hogar y la iglesia, mientras la calle y los salones de debate se abrieron ante la nueva señora, moderna y profesional que emerge en una ciudad cada vez menos llena de comentarios sexistas”. Indicado en la conferencia: Imaginario, Feminismo y Modernidad 1907-1947, realizada el 02 de agosto de 2023.

Así, de 1936 a 1947 se graduaron 97 mujeres en la Universidad Central de Venezuela, una proporción baja pero significativa del número total de egresados.

 

DESEMPEÑO DE LAS AGRUPACIONES FEMENINAS

Tras superar los primeros desafíos, la participación femenina en la lucha contra el régimen gomecista se intensificó, manifestando un apoyo decidido a la Generación del 28. Las mujeres, en su rol de novias, compañeras, amigas, hermanas y madres, conocidas como «madrinas de guerra», salieron de sus hogares para brindar apoyo activo a los líderes estudiantiles y a la liberación de los presos políticos.

Estos grupos se manejaban con gran astucia, evadiendo la vigilancia policial para ocultar a presos políticos, manteniendo comunicación con el exterior, canalizando fondos para su causa y colaborando en la difusión de publicaciones disidentes. Al mismo tiempo, las mujeres de la época se esfuerzan por alcanzar una mayor visibilidad y participación en la esfera pública.

PROCESOS LEGISLATIVOS

En diciembre de 1935, dirigen una carta al presidente Eleazar López Contreras solicitando mejores condiciones de vida y trabajo para la mujer. Posteriormente, en 1937 la Agrupación Cultural Femenina y la Asociación Venezolana de Mujeres convocan al primer congreso de mujeres, donde se exige igualdad de salarios, la reforma del Código Civil y el derecho al divorcio. 

Por lo tanto, en 1942 estas dos agrupaciones consiguen que se modifique el Código Civil en su artículo concerniente al derecho de “obediencia al marido”. Pero sus peticiones no llegan hasta aquí, en 1943 piden al Congreso se estudie el derecho al sufragio de la mujer venezolana y se reforme el numeral 14 del artículo 32 de  la Constitución.

El Congreso les responde, según señala la magister en Ciencias Políticas, Carmen Rosillo en su obra  La Mujer Venezolana y su Participación Política. Mirada retrospectiva  “no es oportuna  la solicitud, dado que, no está planteado en este momento la necesidad de enjuiciar la capacidad política de la mujer y reconocer o no el derecho al sufragio”. 

Por consiguiente y después de largas discusiones se hacen las modificaciones a la Constitución y se concede el voto, únicamente  para la formación de los Consejos Municipales, decisión que fue calificada por las organizaciones femeninas como un logro insignificante.        

ELECCIONES DE 1946

A pesar del anterior resultado, las mujeres no se desalientan y continúan su lucha por  lograr ejercer el voto y el 27 de octubre de 1946 finalmente es tomada en cuenta como ciudadana para participar de lo político sin restricciones. Se celebran entonces las elecciones para nombrar a los integrantes de la Asamblea Nacional con la que “Venezuela se abre a la historia electoral moderna”, así lo señala la Profesora  de la Universidad Central de Venezuela, Margarita López Maya, en su artículo: Las elecciones de 1946 y 1947. 

En  este evento electoral  resultaron  elegidas  12 venezolanas con sus respectivas suplentes.

Ana Luisa Llovera y Panchita Soublette (Distrito Federal), Mercedes Fermín y Belicia Hidalgo (Sucre), Cecilia Núñez (Monagas), Carmen Gracián (Carabobo), Amparo Monroy, Luisa del Valle Silva, Inés de Lara y Slicia Contreras (Táchira), Isaura Saavedra (Trujillo), Catalina de Romero (Lara), Nieves de Entrena (Yaracuy), Lucila Palacios (Bolívar), Ángela Parra de Montenegro (Zulia). Así lo muestra Rosillo,  en su ensayo La Mujer Venezolana y su participación Política. Mirada Retrospectiva.

Esto representa el 15% de los diputados elegidos. En los porcentajes totales de las diferentes circunscripciones, emitidos por el Consejo Nacional Electoral, se evidencia que el 86, 5% de los venezolanos  ejerció el voto para nombrar la Asamblea Nacional Constituyente. Así lo advierte   López Maya, en su artículo: Las elecciones de 1946 y 1947. 

Lamentablemente, los datos presentados por el Consejo Nacional Electoral  no fueron discriminados por sexo.

REVISTA CORREO CIVICO FEMENINO (1945-1947)

Las luchas de las mujeres no hubieran sido posibles y efectivas  sin  la revista Correo Cívico Femenino, publicación que nace en agosto de 1945 de la mano de Acción Femenina;  su objetivo fue  “incorporar a la mujer de toda Venezuela al movimiento femenino y estrechar lazos  de compañerismo con todos los núcleos femeninos en las diferentes regiones  y pueblos de la patria”, así se señala en la misma revista Correo Cívico Femenino.                  

Estaba  destinada a informar sobre las decisiones que se tomaban en el país y la influencia de estas en los derechos de las mujeres, los logros que se  alcanzaban  en el contexto nacional e internacional, del establecimiento de diferentes seccionales en todo el país, así como de las reuniones de Acción Femenina y los partidos políticos, manteniendo de manera permanente la comunicación con las mujeres de la provincia.

Tiempo después, en enero de 1947, cumplida su misión, se edita el último número de la revista, donde se hace un recuento del trabajo realizado y se destaca la importancia de esta para la democracia venezolana.

Pero Acción Femenina también utilizó otro recurso que es indispensable mencionar.

Otros Instrumentos de Soporte

La Cartilla Cívica Femenina fue una herramienta de trabajo que Acción Femenina utilizó  para enseñar a la mujer a votar para las elecciones de 1947, donde se elegía a la Asamblea Nacional Constituyente, Congreso y Presidencia de la República. Esta  mostraba  un resumen de los deberes y derechos de la mujer, explicaba por qué, por quién, cómo y dónde  votar.

También exponía las acciones que se debían tomar si algún candidato no era del agrado de las féminas. En resumen, jugó un papel importantísimo  en la formación ciudadana de las mujeres de todo el país.

Así pues, tanto la revista como la cartilla estuvieron dirigidas y redactadas por  Ada Pérez Guevara, una escritora y periodista venezolana formada en la Universidad Central de Venezuela, que luchó por los derechos de la mujer y participó activamente en la sociedad. Asimismo, militó en diferentes agrupaciones, como La Asociación Venezolana de Mujeres y Acción Femenina.

Para Pérez Guevara, “no podrá en ningún caso alcanzarse la democracia verdadera e integral, mientras no se decidiera la igualdad política entre hombres y mujeres venezolanos (…) Si ello no ocurre, la democracia será inestable, huidiza, intangible”. Mencionado por Magally Huggins, Profesora e investigadora de la Universidad Central de Venezuela en su artículo: Re-escribiendo la historia: Las Venezolanas y sus luchas por los derechos políticos.

Medios que apoyaron el trabajo de Acción Femenina

La revista Correo Cívico contó con otros medios de comunicación para tener mayor alcance como las emisoras de radio. Los  programas estaban dirigidos a todo público y sobre todo para aquellas personas que no sabían leer y escribir, entre ellas: “Radio Cultura, Radio Difusora Venezuela, Radio Caracas, Radio Continente, Voz de La Patria y Radio Libertador, y los diarios: El Heraldo, El Universal, La Esfera”.  Advertido  en Correo Cívico Femenino de 1947.   

Elecciones de 1947

El 5 de julio de 1947 se promulga una nueva constitución y el 14 de diciembre de 1947 se realizan elecciones generales para todos los cargos públicos. Fue  designado como candidato Rómulo Gallegos por AD, no solo por sus capacidades intelectuales y su reconocimiento como escritor, sino porque personificaba la mayor libertad de expresión.

El resultado de esta votación fue de un millón 183 mil 764 votos emitidos, para un total de 98,74% votos válidos, resultando como ganador Rómulo Gallegos y el partido Acción Democrática con 871 mil 752 votos.  El gobierno de Gallegos  se caracterizó  por crear el Banco Ganadero, el Consejo Nacional de Economía; además  realizó  la reforma agraria  en contra de los latifundios y diversificar la producción. También concibe  el Ministerio del Trabajo.  Y en el aspecto social  fundó la  Corporación Venezolana de Fomento, permitiendo la creación de sindicatos, y  promulgando la tan anhelada Ley Orgánica de Educación.

En definitiva, se  sentaron las bases de la democracia de manera plena para todos los venezolanos. Si bien contaba con el apoyo de la ciudadanía, muy pronto se empezaron a escuchar rumores de golpe. Así, el 24 de octubre de 1948, Gallegos fue derrocado por un golpe de Estado, liderado por los castrenses Marcos Pérez Jiménez y Carlos Delgado Chalbaud.

EL VOTO DE LAS MUJERES COMO HITO HISTÓRICO

Durante el periodo investigado, las mujeres tuvieron que enfrentar diversas barreras para participar de manera efectiva y cumplir sus derechos electorales, como: enfrentar el modelo dominado por los hombres quienes no valoran la contribución de las mujeres, el marco legal que desconocía el género femenino, la falta de experiencia política, y la escasa  educación formal y ciudadana. Además de  soportar como votantes la presión de la familia, la iglesia y la sociedad. 

Es importante denotar que era un mundo de hombres y que, como  señala la profesora Inés Quintero en la conferencia el “Movimiento sufragista en Venezuela”, dictada el 1 de Junio 2023   “ninguna constitución de Venezuela había contemplado la posibilidad del ejercicio al voto femenino, eso no estaba en los parámetros del debate, tampoco las mujeres andaban por ahí demandando, argumentando y exigiendo sus derechos políticos, por el contrario, en el siglo XIX va a estar relacionado fundamentalmente con el concepto de que la mujer no es apta para la política y que debe permanecer dentro del hogar”. 

Al respecto, la profesora Samudio, en la conferencia feminismo y modernidad, lo  contrasta un poco y señala que esto era así porque era “una  sociedad  netamente machista y con valores patriarcales”.

Esta situación va a ser mejorada a través de la educación, puesto que…agrega  Samudio” la mujer se superará con el propósito de tener una vida autónoma, para decidir su propia vida, y comenzar a concebir las ideas modernas, de autonomía y  empoderamiento” 

Así también, la organización de las mujeres fue un punto significativo, primero como agrupaciones que daban apoyo a la mujer, pero que nada tenían que ver con política, y que poco a poco se fueron transformando y haciendo conciencia sus integrantes de sus necesidades, allí fueron evidenciando que no tenían libertad jurídica, por ejemplo, y es cuando empiezan a demandar sus derechos y a movilizarse y organizarse como movimientos de  lucha  y esto lo observa la profesora Quintero como un “quiebre histórico porque transforma  la vida femenina  y logra que las mujeres  tengan  derechos civiles y políticos”. Es decir, la sociedad no estaba preparada en ese momento para tales demandas, por eso es una ruptura.                

Por otro lado, luego de haber conseguido aparentemente un mísero logro para ejercer el voto para las municipales en 1945. la mujer venezolana no se amilana y sigue adelante con su propósito, es decir, no pierde el objetivo que se había trazado  de lograr el voto, hasta que finalmente en 1946 es tomada en cuenta para formar parte de la Asamblea Nacional Constituyente, y son elegidas 12  mujeres con sus respectivas suplentes, eso fue un éxito rotundo e innegable. La profesora Quintero lo señala como un hito en la política venezolana: “por primera vez en la historia de Venezuela hay mujeres representantes a los organismos del poder público, a los organismos de representación política y van a ir al Congreso y a la Asamblea… van a formar parte de diferentes comisiones: como la de redacción de la Constitución,  de Relaciones Exteriores, de Sanidad y Asistencia Social, de Presupuesto, de Educación; con una voz activa y con una presencia constante”.

 EL PRESENTE

A pesar de creer que la mujer ha superado todas las barreras en la lucha por la igualdad de género, vemos que todavía enfrenta desafíos para  participar activamente de la política. Uno de ellos sería la discriminación, entorno un tanto hostil para la participación plena. Sin embargo, su contribución ha tenido un gran impacto en la vida social y política del país.

Dos de las figuras destacadas en el ámbito de los derechos políticos en la actualidad en nuestro país es Delsa Solórzano, activista y política quien desde la Asamblea Nacional se ha dedicado a la defensa de los derechos humanos y a la igualdad de género. En 2016 presentó un proyecto de ley para prevenir y sancionar la violencia de género en el país, la que contó con el apoyo de diversas organizaciones y grupos feministas. Su trabajo ha sido vital para fomentar los derechos y la justicia social en Venezuela.    

Por otro lado,  encontramos a otra luchadora,  María Corina Machado,  dirigente política, opositora acérrima de la Presidencia  de Nicolás Maduro, quien ha trabajado incansablemente para devolver la democracia a la nación, y la que ha sido inhabilitada por el gobierno por quince años para ejercer cargos públicos. A pesar de ello, se mantiene como un contrincante de peso para las próximas elecciones de 2024, en un país donde nunca ha sido una mujer presidente.         

Reportaje Realizado por:

Carmen  A. Hernández

Segundo lugar del Premio Estudiantil de Periodismo de Investigación «Juan Manuel Fernández», edición año 2023* 2do Lugar Mención Reportaje de Investigación