Elecciones en Venezuela: ¿Continuismo de la hegemonía o inicio de un nuevo ciclo?

Elvis Amoroso, excontralor responsable de inhabilitaciones de opositores y sancionado por Estados Unidos en 2017 y por la Unión Europea en 2020, es la figura que dirige el Centro Nacional Electoral (CNE) y quien se encargó de anunciar el adelanto en las elecciones presidenciales en Venezuela para el día 28 de julio del presente año. No es primera vez en Venezuela que se adelantan las fechas de unas elecciones; ya que para el periodo 2019-2025, sucedió lo mismo. Lo que sí es nuevo en la historia política de Venezuela  es la puesta en escena de una mujer como principal líder ante una campaña presidencial, María Corina Machado, quien marca este hito y no es de sorprender que el candidato presidencial que recibe su apoyo: Edmundo González se posicione en la cúspide de las encuestas para las elecciones con un 59.1% de intención de voto en contraste con el 24.6%; que le acreditan al candidato del oficialismo y actual presidente de la república Nicolás Maduro. Estos porcentajes son otorgados por la encuestadora Delphos en unión con la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

En relación a la boleta electoral, que ya es pública, no escatimaron en el número de veces en que se repite el candidato del oficialismo, quien ocupa un total de 13 espacios en ella. Esto visibiliza la clara intención de ser reelegido haciendo uso de las estrategias que estén a su alcance para favorecerse como candidato aventajado y ejercer movimientos “estratégicos” que se traducen en el impedimento de unas elecciones naturales, democráticas y de equidad. La estrategia que parece ser utilizada como parte de su campaña, disimulada bajo el discurso y retórica populista, son las inhabilitaciones políticas, persecución y cierre de establecimientos comerciales o medios de comunicación nacionales que directa o indirectamente muestren apoyo hacía la campaña liderada por Machado que, más parece una movilización, porque carece de recursos y se desarrolla bajo limitaciones y desafíos propiciados intencionalmente por terceros.

Sin embargo, estos retos no han sido suficientes para detener el camino que se ha propuesto, el miedo y la autocensura parecen perder fuerza ante la idea de poner punto final a la hegemonía que se arraiga al poder desde hace 25 años. “La lucha es espiritual” plantea Machado, más que el apoyo a un partido político, parece que es la intención de las familias venezolanas de estar unidas una vez más lo que motiva hoy en día a confiar en un posible cambio. Al respecto de esto Luis Caraballo, historiador y profesor de la ULA comenta: “A los venezolanos que están fuera los mata la nostalgia por volver” y es que la diáspora no sólo ha desintegrado a la familia venezolana, también generó una enorme carencia de capital humano, el capital más importante que una nación tiene.

Finalmente, el llamado a la acción está muy claro y es principalmente ejercer el derecho a votar que le corresponde a cada venezolano y al cual se le añade como deber cuidar y velar por dicho voto. No hay garantía de un proceso electoral transparente sin discrecionalidades, pero lo que es una realidad imposible de desestimar es el debilitamiento del “Chavismo” como ideología, el discurso y la palabra deben estar acompañados de la acción y la realidad que vive cada venezolano dista mucho de lo relatado por los dirigentes políticos gubernamentales.

La tarea no es fácil y no se cumple sólo el 28 de julio. La tarea es renacer con mucha paciencia desde la educación, la cultura, el trabajo duro y la capacidad intrínseca que nos caracteriza como venezolanos: Resiliencia.

Diana Valentina Adan

Estudiante Comunicación Social, ULA, Mérida

22-07-2024

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