Los constantes apagones eléctricos siguen siendo una latente preocupación para los comerciantes de diferentes sectores del centro de la ciudad, temen seguir perdiendo la mercancía, los electrodomésticos, y por ende, las ganancias.
Por su parte, Diógenes Fernández declaró que lo que va de año 2024, los perdurables cortes eléctricos han afectado considerablemente las ventas,
”no tengo punto inalámbrico, al irse la luz dejo de vender, lo que me ha generado una pérdida cuantiosa en el rubro de frutas y verduras”. Asimismo, detalló que no hay quien responda por la pérdida de esa mercancía, lo que le ocasiona un déficit del capital para volver a comprar el producto, “sin contar con las fluctuaciones del servicio que han provocado daños severos a las neveras” dijo.
En ese mismo sentido, Elena Sulbarán trabajadora de un cafetín declaró que se ven frenados al comprar y a preparar los alimentos con normalidad.
“Hay que trabajar con lo esencial por no poder refrigerar las carnes y los artículos de charcutería. El fin de semana hubo una pérdida aproximada de 100$ en ventas, por no tener a la mano los insumos necesarios para ofrecer al cliente el servicio, lo que ha generado, el despido de varios trabajadores”.
Recalcó, que si a finales del año 2023 se vendían alrededor de 20 almuerzos ejecutivos, ahora se despachan entre 6 y 8 diarios, incluyendo el fin de semana.
En otro sentido, también dijo no aguantar el pago del servicio eléctrico y los tributos municipales, aunado al nuevo cobro por parte de Corpoelec referente al (Relleno Sanitario). “ llegan de la nada a hacer un cobro exagerado e indebido, obligándonos a pagar en tres días el 50 por ciento de la supuesta deuda, y de no pagarla, amenazan la suspensión del servicio, o peor aún, con llevarse el medidor”.
Apuntó que la situación es irremediable, “la inclemente actuación de estos funcionarios, nos ha llevado a tomar la decisión de cerrar las puertas”.
Por otro lado, los dueños de charcuterías se muestran indignados . por no poder ofrecer al cliente variedad de productos, todo esto por temor a perder la mercancía. Es el caso de la señora Mariana Salazar quien expresó que las neveras se mantienen trabajando forzadas porque no tienen el grado de temperatura acorde para la refrigeración de los productos.
Acotó, que el fin de semana tuvo una pérdida de 130$ dólares en jamón por el corte del fluido eléctrico de 12 horas continuas, teniendo además un 40% por debajo de las ventas regulares del día. Igualmente, hizo mención de que las piezas de jamón la rebanan un día antes para no dejar de vender, sin embargo, no le ha resultado factible, porque el consumidor duda de su procedencia, y como resultado, el cliente prefiere no adquirir el producto.
Las farmacias también denuncian
Otro sector importante en el mercado se manifiesta, es el turno de las farmacias quienes señalan un acto detestable los cortes prolongados de electricidad que impacta negativamente sobre las ventas, motivado a la escasa utilización de los puntos de ventas.
“La mayoría de las farmacias no disponen de plantas eléctricas que permitan la continuidad de la atención requerida a los visitantes, poniendo en riesgo la salud de muchas personas, así lo dijo una trabajadora”. De igual modo, enfatizó “no hay sentido de pertenencia por parte de las autoridades competentes en aras de alcanzar el bien común del ciudadano”.
Mientras, José Miguel Monagas presidente de la Cámara de Comercio e industria de Mérida, informó que los comerciantes del municipio Libertador del estado Mérida, han denunciado consecutivamente la pérdida de productos. Entre los que destacan carnicerías y charcuterías, que dependen de constante refrigeración para mantenerse. Además, indicó que los comerciantes pagan un alto costo en el servicio eléctrico, y el mismo ha empeorado en los últimos meses. “A pesar de ello, son multados”, comentó el presidente.