En “Un café en el IIES” se conversó sobre la pobreza menstrual, indicador que vulnera los derechos de la mujer

En la quinta edición del ciclo de conversatorios “Un café en el IIES”, este miércoles 30 de julio, en el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad de Los Andes, expertas disertaron sobre indicadores alternativos para medir la desigualdad en Venezuela, específicamente sobre la pobreza menstrual y todo lo que implica la gestión menstrual.

La ingeniera Holaya Peña coordinadora de la Comisión ULA Mujer e investigadora del Observatorio de Derechos Humanos de la ULA contextualizó sobre el tema de pobreza menstrual, la tasa rosa (el cobro del IVA en los productos de higiene menstrual), y estadísticas sobre gestión menstrual en adolescentes en Mérida. “Se puede mejorar la calidad de vida de todas las personas mientras exista algunos elementos que promuevan la perspectiva de género en la formulación de las políticas públicas” destacó la investigadora.

Por su parte, la politóloga Karol Moreno coordinadora de la Red Mérida Feminista dio un panorama general sobre la cultura de la menstruación como fenómeno social, además explicó sobre los hallazgos de un abordaje médico de la menstruación y las implicaciones económicas a nivel mundial y políticas fiscales regresivas en cuanto a los productos de salud menstrual y que son ciegas al género. La activista dio a conocer algunos datos de cómo la cultura incide en la  construcción de las políticas laborales y económicas alrededor de la menstruación.

Finalmente, las politólogas Anagabriela Centeno y Nataly Carvajal representantes de la Agenda Social (ASAC) detallaron los hallazgos de 2 estudios pilotos sobre gestión menstrual, derechos sexuales y reproductivos, y alternativas a la pobreza menstrual. Centeno destacó que el primer estudio fue hecho en 2023 donde fueron encuestadas   1137 mujeres y en 2024-2025 1140 mujeres participaron como caso de estudio en la investigación, en 4 municipios de Mérida, haciendo énfasis en la carga económicas familiares asumidas por mujeres que sostienen económicamente la gestión menstrual. Destacó la crisis en salud ginecológica en el país, haciendo énfasis en que el 96,9% de las encuestadas en edades comprendidas entre 18 a 25 años, nunca han tenido control ginecológico.

“La pobreza menstrual que es la incapacidad que tenemos las mujeres para poder acceder a productos de higiene femenina, repercute en vulneración de una serie de derechos humanos que impide que las mujeres podamos vivir una vida libre de violencia, además que durante nuestro periodo mensual también podamos vivir en dignidad”, puntualizó Carvajal.

Redacción C.C.

30-07-2025