Espacios Públicos. Enclaves fundamentales para los ODS

Es galopante el crecimiento urbano mundial, ampliamente vinculado a conflictos socio ambientales. Tal aseveración puede ilustrarse al decir que solo el 50 % de los niños del mundo van a la escuela; las 2/3 partes de los 750 millones de adultos analfabetos son mujeres; el 15 % de la población mundial vive con alguna discapacidad; escasamente el 5 % de la energía que se consume en el mundo proviene de recursos renovables, consumiéndose en las ciudades las 2/3 partes; solo 1/3 de los desechos sólidos mundiales son manejados sosteniblemente, generándose el 34 % de los mismos por los países más ricos; solo el 20 % de las aguas residuales son tratadas.

Por razones como estas la ONU ha formulado los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) a través de la Agenda 20301 (fecha límite para su cumplimiento) Tal Agenda los define como una visión transformadora hacia la sostenibilidad económica, social y ambiental… que pone la dignidad y la igualdad de las personas en el centro… requiriéndose de la participación de todos para la creación de sociedades inclusivas y justas.

La Agenda Urbana formula 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible y 169 metas específicas para apoyar su alcance en los próximos años. Tal logro debe ser responsabilidad de todos: el gobierno, la empresa privada, la sociedad civil y cada individuo, bajo principios consientes del bienestar para cada uno y para la mayoría. Ellos son:

  1. Fin de la pobreza
  2. Hambre cero
  3. Salud y bienestar
  4. Educación de calidad
  5. Igualdad de genero
  6. Agua limpia y
  7. Energía asequible y no contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria, innovación e infraestructura
  10. Reducción de las desigualdades
  11. Ciudades y comunidades sostenibles
  12. Producción y consumos responsables
  13. Acción por el clima
  14. Vida submarina
  15. Vida de ecosistemas terrestres
  16. Paz, justicia e instituciones sólidas
  17. Alianzas para lograr los objetivos

Si bien las ciudades son el centro de la toma de decisiones económicas y políticas, del avance de la cultura, la ciencia y la tecnología, se reconoce que también son los lugares donde se suceden las mayores agresiones sobre el ambiente y se observan las más altas diferencias sociales. Por ello, el Objetivo 11 de los ODS, sobre ciudades y comunidades sostenibles, plantea lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Lo que sitúa la urbanización y el desarrollo urbano y territorial en el centro del desarrollo sostenible.

Desafortunadamente, en Venezuela hay un marcado desinterés por el logro de los ODS, a pesar que su alcance aparezca en el discurso oficial. La excepción la hacen escasos municipios y algunos centros de investigaciones y ciertas universidades, los cuales se ocupan en explorar este campo de acción a nivel local, pero con bajo impacto favorable.

La concepción de “espacios públicos” como hoy en día se define, valora y exige en cualquier ciudad del mundo, no existe en el basamento legal vigente en Venezuela. Se habla de áreas verdes, plazas, calles, equipamiento cultural, entre otros pero, los mismos, de existir, son generalmente escasos, insuficientes, inseguros, inaccesibles, no incluyentes, ni equitativos, inacabados, mal mantenidos y, generalmente, no permiten conformar redes integrales de carácter físico, que estructuren y propicien vida pública con equidad, que enriquezcan y protejan al ambiente urbano y a la ciudadanía, que aporten decididamente para la reducción del cambio climático, que mejoren e integren el paisaje natural y cultural, que produzcan identidad y orgullo colectivo, además de formación, apropiación, orientación y confort, entre otras cualidades.

Asociados a las ciudades, existen espacios protectores que cumplen funciones enriquecedoras para la ciudad como espacio público, pero con problemas de vulnerabilidad, generalmente no manejados en forma adecuada. Ellos han venido siendo intervenidos, muchas veces por poblaciones de bajos ingresos, fundamentalmente para el uso residencial, incrementando los riesgos para las ciudades, además de limitar la propia consolidación residencial y la estabilidad urbanística.

Todas estas circunstancias adversas motivaron al Centro de Investigaciones sobre el Espacio Público URBIS de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes, considerar como Proyecto Central de investigación, en el 2023, la viabilidad de instrumentar los ODS en territorios urbanos, a partir de sus espacios públicos o espacios de todos. Para ello, se tomaron como base los lineamientos formulados por la ONU y las experiencias realizadas en numerosas ciudades del mundo y, especialmente las latinoamericanas, para buscar con ello, alcanzar el derecho de todos a la ciudad.

Los resultados de la investigación realizada se vuelcan en la producción editorial ESPACIOS PÚBLICOS. ENCLAVES FUNDAMENTALES PARA LOS ODS. Se consideró a la ciudad de Mérida y su Av. Los Próceres, como caso de estudio, al ser esta el espacio con mayores posibilidades de intervención por su localización, desarrollo incipiente y alto requerimiento de actuaciones sustentables. Se buscó producir estrategias orientadoras del desarrollo sustentable, integral, demandado en nuestras ciudades, inspirando actuaciones concomitantes para cualquier otra ciudad que lo demande.

Se trabajó individualmente o en grupos de Objetivos, organizados en 4 dimensiones: Social, Económica, Ambiental y Urbano Espacial. Se produjeron 19 investigaciones, 16 referidas directamente a los ODS; un capítulo al Espacio Público Virtual; un capítulo Introductorio y uno de Conclusiones, en el cual se desarrollaron los ODS 1 “Fin de la Pobreza y 2 “Hambre Cero” entendiendo que estos Objetivos se cumplirán con el logro del resto de los ODS formulados.

Los temas exigieron la participación de un equipo interdisciplinar, el cual se constituyó con la participación activa de 19 expertos, entre miembros de URBIS e invitados provenientes de varias facultades y dependencias de la ULA, junto con algunos profesionales de la administración pública y, como auxiliares, alumnos de la XIV cohorte de la Maestría Desarrollo Urbano Local (FADULA).

Ha sido una muy valiosa participación, cada día más importante por el crecimiento constante de los problemas ambientales, sociales, económicos y espaciales que confrontan nuestras realidades urbanas. Ojalá y este gran esfuerzo pueda ser recompensado con la motivación de los gestores urbanos y la ciudadanía, para que puedan tomarse medidas a corto, mediano y largo plazo, de manera que prontamente estemos colaborando decididamente, en la recuperación ambiental de nuestras ciudades, nuestro territorio, nuestro planeta.

Nota de prensa.

09-10-2024