Estrado Popular: El Parlamento cambia, su origen

Por: Jim Morantes…

Continuando con la posible mutación paradigmática del parlamento, hasta ahora su accionar, ha marcado el equilibrio de la sociedad mediante la articulación, discusión, consenso y aplicabilidad de la normativa a imperar en materia doméstica con interconexión entre diversos países afines, sin interferencia directa de intereses oligopólicos, es decir, se ha mantenido el fundamento primordial de la nación y la interacción mundial, no obstante, como me refería en el artículo anterior, esa dinámica preestablecida y a la cual estamos hasta ahora acostumbrados, comenzó a deteriorarse desde finales del siglo XX con una intensidad que puede variar de lo progresivo a lo abrupto, su ritmo va de la mano con el nuevo orden mundial.

De ahora en adelante la dinámica, será inversamente proporcional por tanto el quantum, dependerá de lo que es más importante para el capital, que intereses deben prevalecer, la humanidad o la acumulación, a modo de ejemplo para entender que el panorama nos salpica lo deseemos, queramos o no, menciono para su fundamento, argumentación y conclusión, el caso del arco minero en Venezuela, a quién beneficia, ese enorme ecocidio, se justifica abatir a miles de especies por el “hermoso oro amarillo” que va a adornar el cuerpo de la vanidad que sin saberlo comulgan o no con la destrucción, acaso decorarse, es más importante que el hábitat ancestral de millones de años?

Esa respuesta deberá ser indagada por ustedes, tomando en consideración que sucede en ese maravilloso territorito hasta ayer virgen, protegido y enaltecido por la legislación patria, hoy contaminado, deteriorado y destinado al más vil futuro de oscuridad; en pocos años el agua de ser cristalina, rica en vida y potable se marchita con el letal mercurio y demás metales pesados, se escucha a cada segundo el grito de la cruel, despiadada y egoísta muerte.

Quien manda, la cultura del bien o el interés del mal con la reabsorción del sangriento capital de la mano con su globalidad absolutista que persigue la unificación real sin utopía procedimental, por ende la neo interacción, ahora no es lineal, es decreciente, sin duda parte del egoísmo a la colectividad, depende de los intereses esgrimidos como justos por los amos del mundo, camina desnudo hasta las naciones con repercusión en las regiones, es decir, la raya cierta del capital, se impondrá sobre el bienestar ancestral de cada república.

Terrible el panorama, eje de interacción fáctica que determina el equilibrio de la sociedad y la prevención a tal flagelo, depende de la concienciación, planificación y unidad de acción para que con Dios primero esto no se amalgame en el proceder cotidiano, a continuación describo la repercusión, alcance y su proporción de este importante poder a las atribuciones conferidas; de allí que la presente exploración utilizará desde el punto de vista muy sucinto diversos métodos: analítico, inductivo, comparativo, histórico…, por ser capaces de definir y diferenciar los pro – contra de esta importante institución arraigada durante varios siglos en   los diversos estamentos sociales.

Ante tal diversidad doctrinal, no queda otro camino que retrotraernos al vocablo parlamento, el cual presenta diversidad acepcional, sobresale la frase igualitaria Poder Legislativo, asociada a la normatividad social en la relación tiempo espacio, por lo que surge gran cantidad de sinónimos, términos frecuentemente empleados a lo largo y ancho del mundo; predominan los siguientes: Asamblea Nacional, Congreso, Ayuntamiento, Cámara, Senado, Consejo Legislativo y en fin una serie de expresiones, cuyo significado se va a resumir en la labor realizada por un conjunto de individuos que son (en mayoría) electos por el pueblo en primer o segundo grado con la finalidad de ejercer la representación y legislación en un espacio vital determinado o puede ser vista como un organismo heterogéneo, compuesto por una o dos cámaras, encargado de la deliberación de asuntos importantes para la colectividad, los asambleístas representan el modo estructural e institucional del “deber ser”, allí convergen e intervienen organizaciones funcionalmente distintas pero compatibles entre sí el Poder Ejecutivo – Judicial.