El rechazo al anuncio realizado por el Presidente de la República Nicolás Maduro sobre el cobre del pasaje estudiantil a tráves del carnet de la patria como control político sobre la comunidad estudiantil.
El presidente de la Federación de Centro Universitarios de la ULA Jorge Arellano, fue enfático al recordar que el Gobierno Nacional tiene más dos años intentando cambiar el sistema de cobro del pasaje estudiantil, “a través de Fontur prometieron la instalación de nuevas máquinas inteligentes en las unidades de transporte y hasta el 01 de febrero de 2018 este anuncio no se ha hecho realidad”.
Arellano calificó como una política demagógica para controlar el sentimiento estudiantil la implementación de esta medida.
El dirigente estudiantil de la ULA exhortó al Ejecutivo Nacional para que se centre en generar políticas “serias” y se disponga a cancelar las deudas pendientes con los trabajadores del volante.
Arellano no descartó continuar en las calles de manera pacífica pero contundente, pues no permitirán que personeros del Gobierno pretendan arrebatar este derecho a los estudiantes universitarios.
Deserción estudiantil y profesoral en la ULA son alarmantes
En otro orden de ideas, Jorge Arellano indicó que “sobre el 70% se ubican las cifras de deserción es estudiantes y profesores de los diferentes programas que ofrece la Universidad de Los Andes en los diferentes núcleos de esta casa de estudios”.
Aulas vacías, donde en procesos de matriculación se habían inscritos 35 o 40 estudiantes solo asisten 10 u 12 personas a recibir clases.
Son aproximadamente 25 mil estudiantes quienes han abandonado la universidad por no tener dinero para costearse la carrera.
La crítica situación económica que desde el año 2016 viene afectando en sobremanera a los estudiantes a provocado que continúen desertando de las casas de estudio para salir del país en 50% aproximadamente, muchos jóvenes no retornaron a las aulas luego del receso docente por festividades navideñas.
El incremento considerable de costos del alquiler de la habitación, costearse la alimentación, el transporte y además las condiciones de las universidades cada vez son peores en oportunidades porque ni internet le pueden garantizar al estudiante por razones como robo de cables, fallas constantes del servicio, entre otras.
Aproximadamente 48 mil estudiantes que tenía la máxima casa de estudios de la región, alrededor de 25 mil han abandonado la carrera desde el año 2015 por la situación económica del país.
Para finalizar, Arellano aseveró que en la actualidad, la cifra de estudiantes que deciden quedarse no es exacta, pues algunos jóvenes se retiran oficialmente y otros se inscriben para tener algunos beneficios como el comedor, pero no asisten a las aulas de clase. JQ CNP 23.851



