Expertos de la ULA debatieron sobre el futuro económico y legal de Venezuela

En un encuentro que reunió a destacados especialistas del ámbito académico, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES) de la Universidad de Los Andes (ULA) fue el escenario del foro titulado “Presente y futuro económico de Venezuela”. El evento, realizado el 25 de febrero de 2026 en el Auditorio B de dicha facultad, sirvió como espacio de reflexión sobre los retos que enfrenta la nación en materias tan sensibles como la dolarización, la estabilidad monetaria, las posibles reformas legales y el estatus geopolítico del país.

El foro contó con la participación de voces autorizadas de la institución, entre ellos el profesor Alejandro Gutiérrez, el decano Raúl Guillermo Huizzi Gamarra, el profesor de Derecho Constitucional Alexis Dávila Montilla y el historiador Luis Alejandro Caraballo Vivas. Sus ponencias ayudaron a crear una guía para entender la complicada transformación de Venezuela hoy en día.

El decano de la FACES, Raúl Guillermo Huizzi Gamarra, centró su intervención en el fenómeno de la dolarización y la urgente necesidad de reactivar el sistema financiero nacional. Según el decano, uno de los factores que más ha frenado el dinamismo de la economía venezolana en los últimos años ha sido la ausencia de crédito bancario. Huizzi señaló que el elevado encaje legal dejó a la banca sin capacidad para financiar a los sectores productivos, por lo que el apalancamiento financiero será crucial para sostener cualquier repunte económico futuro.

A pesar de las dificultades, el decano compartió estimaciones alentadoras de organismos internacionales que sugieren que la economía podría experimentar un crecimiento de entre el 14% y 15% durante el año 2026. No obstante, advirtió que este crecimiento se percibe inicialmente como un «efecto rebote» y que, para transformarse en un bienestar sostenible, debe ir acompañado de una revisión profunda de la política salarial. Con cerca de cuatro millones de trabajadores en la nómina pública enfrentando ingresos limitados, los ponentes coincidieron en que es imperativo generar un clima de confianza que permita estabilizar el tipo de cambio y mejorar el poder adquisitivo de la población.

Otro punto clave abordado por el decano fue la infraestructura nacional. Tras años de desinversión, se enfatizó que áreas vitales como la vialidad y el sistema eléctrico requieren una atención inmediata. “No habrá crecimiento sostenible si no hay un sistema de servicios públicos que apuntalé la ganadería, la agricultura y el transporte”, se concluyó en el bloque económico, resaltando que la industria petrolera también exigirá mejoras significativas en los servicios para operar con eficiencia.

Desde el ámbito del Derecho, el profesor Alexis Dávila Montilla presentó un análisis sobre la posibilidad de una reforma constitucional y el estatus internacional de Venezuela. El debate giró en torno a conceptos como el de Estado Libre Asociado o el protectorado, figuras que han surgido en la opinión pública a raíz de la estrecha relación y presencia de intereses internacionales en el territorio.

Dávila aclaró que, aunque se ha especulado sobre la posibilidad de que Venezuela se convierta en un estado adicional de una unión federal extranjera, existen barreras constitucionales, sociales e históricas que hacen esta opción muy poco viable. En su lugar, el académico instó a mirar hacia el futuro con base en el respeto a la soberanía y la aplicación efectiva de las normas vigentes. Destacó que, antes de pensar en una reforma integral que podría ser un proceso excesivamente largo, es necesario reinterpretar y aplicar correctamente la Constitución actual para garantizar derechos como la asociación y la justicia.

En cuanto a la situación administrativa del país, el profesor Dávila observó que Venezuela transita por una etapa de transición atípica, bajo una estructura provisional. Mencionó que el cumplimiento de los lapsos constitucionales será determinante en los próximos meses para definir el rumbo político y la normalización de las instituciones.

Por su parte, el profesor Luis Alejandro Caraballo Vivas, con una trayectoria de 50 años en la Escuela de Historia de la ULA, aportó un contexto necesario para entender la crisis actual como un punto de inflexión histórica. Caraballo comparó la situación presente con los grandes hitos del siglo XX, como el Plan de Febrero de 1936, resaltando que Venezuela se encuentra nuevamente ante la tarea de refundar sus bases institucionales.

El historiador enfatizó que el país no puede depender exclusivamente de un nuevo «espejismo petrolero». Si bien la reactivación de la industria energética es una noticia positiva para las regiones petroleras, Caraballo advirtió que el ingreso derivado de los hidrocarburos debe ser visto como un «bono» temporal que debe invertirse en la creación de una economía diversificada y productiva. “Debemos prepararnos para un país que no dependa solo de los recursos fósiles, debido a los cambios en el consumo energético global”, señaló.

La intervención del historiador concluyó con una nota de optimismo sobre el espíritu de la ciudadanía. Caraballo afirmó que existe una aspiración profunda en el venezolano común por un sistema donde impere la ley, la separación de poderes y la posibilidad de vivir en paz sin tener que recurrir a la migración. Para los académicos, el objetivo final de este periodo de transición debe ser la restitución del pleno ejercicio de la soberanía nacional a través de consensos que incluyan a todos los sectores de la sociedad.

El foro «Hacia dónde va Venezuela» reafirmó el papel de la Universidad de Los Andes como un centro de pensamiento crítico y faro de luz en momentos de incertidumbre. Los ponentes coincidieron en que, más allá de las cifras y las discusiones técnicas, el centro de cualquier política pública debe ser la dignidad del ciudadano y el fortalecimiento de la educación y el trabajo como motores de cambio.

Los expertos concluyeron que la recuperación del país requerirá austeridad fiscal, una administración transparente de los recursos y un compromiso inquebrantable con la reconstrucción del tejido social e institucional. El evento finalizó con un llamado a la comunidad universitaria y a la sociedad en general a participar activamente en el diseño de una nueva etapa democrática que garantice el bienestar de las futuras generaciones.

Andrea Torres    

Juliana Rodríguez  

Estudiantes de Comunicación Social ULA

27-02-2026