Hoy es 27 de junio y celebramos, el “Día del Periodista”. Nos regocijamos en festejarlo, pese a todos los avatares que tenemos que enfrentar actualmente para ejercer la profesión, pero, ser periodistas nos hace felices. Es la carrera que escogimos y a la que le debemos muchas satisfacciones, que nos hacen olvidar alguno que otro momento difícil que hemos tenido que afrontar en el ejercicio diario.
En esta fecha tan importante, quisimos conversar con el colega Félix Gutiérrez, cronista y escritor de cuentos; locutor y editor de libros, que vivió en los años noventa en Mérida. Trabajó en los diarios El Vigilante y Frontera y según sus propias palabras: “Mérida me encanta”.
Félix, barquisimetano de nacimiento pero ciudadano del mundo, es un ejemplo indiscutible del buen reportero y un modelo a seguir, especialmente, para las nuevas generaciones que están formándose en las escuelas de Comunicación Social.
Es un referente clarísimo sobre el alcance que puede llegar a tener nuestro trabajo si lo hacemos con entrega, dignidad, ética y estudios constantes para “pulirnos” cada vez más.
Un bautizo anhelado
Félix Gutiérrez estará con nosotros, este viernes 7 de julio, a las 10:00 de la mañana, en el Salón de Los Presidentes, de la Casa de los Gobernadores, de Mérida, bautizando su libro: “Desaparecidos en el páramo» (Sultana del Lago Editores, Venezuela 2023).
Lo acompañará, además de un público ávido por saber más sobre el contenido la obra, los colegas Ramón Sosa Pérez y Adelfo Solarte, quienes conocen bien cómo se llevó a cabo esta interesante investigación.
El libro es un reportaje de largo aliento periodístico, literario y testimonial, sobre montañistas, excursionistas y campesinos desaparecidos en los Andes Venezolanos, particularmente en las sierras Nevada y La Culata, también en los páramos Los Carreros de Bailadores.
Elena Poniatowska, escritora, periodista y activista francesa, expresó en una ocasión: “Soy de la idea de que por haberme iniciado como periodista, voy a ejercerlo hasta que me muera. Y debo decirle que para mí la decisión de dar el paso hacia la literatura fue algo aterrador. ¡Como saltar encima de un precipicio y llegar al otro lado!” Estamos seguros de que nuestro colega, Félix Gutiérrez, jamás se sintió así, muy por el contrario, abrazó la literatura, con amor y pasión, al igual que a su profesión y ahora, aún más, que ya ha logrado un puesto importante en las letras venezolanas, gracias a su “ópera prima”, Desaparecidos en el páramo.
Siempre es emocionante y así me sentí yo, de tener la oportunidad de intercambiar ideas con Félix, a quien admiro por su dilatada trayectoria profesional. Félix no ha perdido el tiempo, y siempre está en la búsqueda de aventuras literarias y de nuevas oportunidades para ejercer un periodismo profundo, comprometido con las causas sociales y revelador.
Un comunicador inquieto
Fueron muchos años de investigación, de noches frías y cubiertas de espesa neblina en cualquier choza campesina, cuyos habitantes, le daban posada al inquieto reportero, para “echar los cuentos” sobre fantasmas y desaparecidos.
Seguramente, durante esas tertulias a la lumbre de un fogón, Félix llegó a sentir, alguna presencia espectral, especialmente, durante aquellos recorridos por lugares tan misteriosos. De esa imagen surgió la primera pregunta que nos vino a la mente.
A.E.- ¿Crees en fantasmas?
F.G.- Creo -responde con toda sinceridad-. Soy de los niños al que las abuelas le contaban cuentos de espantos, de manera que crecí con ese imaginario, que forma parte de la cultura latinoamericana.
A.E.- Como escritor y lector, ¿cuál es tu opinión sobre la precaria situación de las librerías en Venezuela?
F.G.- Venezuela, desde hace algún tiempo se ha estado reinventando en su contexto de crisis, incluidas las librerías. Hace poco, por ejemplo, estuve en la inauguración de una nueva sucursal de la librería El Clip de Barquisimeto. Esta es una de las librerías de mayor tradición en esa ciudad. Reinventarse para ellos, pasó por el uso múltiple de sus espacios. Ahora es una librería-café, presentan espectáculos de teatro, stand comedy, cuenta cuentos, y otro tipo de actividades culturales y recreativas. También está el caso de la librería Puerto de Libros, de la Editorial Sultana del Lago, en el Teatro Baralt de Maracaibo. Pienso que las librerías deben ser muy creativas para la mejor utilización de sus servicios y sus ambientes.
A.E. -¿El escritor puede vivir de su trabajo?
F.G.-: Hay escritores venezolanos que han logrado hacerlo, como es el caso de Armando José Sequera, que desde hace mucho tiempo vive de sus libros. Yo, como periodista, he vivido de una u otra manera de esa actividad literaria, ya que en mi trabajo me propuse ir más allá de la redacción de noticias.
A.E.- Los periodistas en Venezuela, están bien preparados para enfrentar su labor, o se han vuelto poco profundos gracias a la influencia, por ejemplo, de las redes sociales y de la tecnología que todo lo facilita.
F.G.-En Venezuela hay periodistas extraordinarios, muy bien preparados para afrontar su trabajo. Las nuevas tecnologías de la información y comunicación son un maravilloso reto para los comunicadores sociales. Cómo hacer un periodismo de profundidad en las actuales redes sociales es un extraordinario desafío para el ejercicio de la profesión, hoy en día. ¿Se puede hacer un reportaje de largo aliento en Twitter? Es una de las muchas preguntas que me hago sobre este tema del periodismo y las redes sociales.
A.E.- ¿Qué materia, en tu opinión, le falta a las escuelas de Comunicación Social, que consideras imprescindible para formar profesionales de “alto vuelo”?
F.G.- No podría decir exactamente qué materia les falta a las escuelas de Comunicación Social para estos fines. Pienso que esto podría determinarlo, más bien, un estudio académico. Lo que sí creo, es que las escuelas de Comunicación están muy desactualizadas con respecto al tema de la comunicación, el periodismo y la información en estos tiempos. Creo que necesitamos un profesional con una gran capacidad de reflexión del momento complejo que transcurre la humanidad.
A.E.- ¿Qué opinas de la autocensura?
F.G.- Hay que luchar contra ella y la mejor forma, pienso yo, es aprender a opinar con mayor responsabilidad social.
A.E.- ¿Qué consejo le daría a las nuevas generaciones de periodistas que están saliendo de las universidades para ser “todoterreno” como es tu caso, que te has forjado un currículo de excelencia?
F.G.-: Gracias por ese calificativo de “todoterreno”. También por lo de “currículum de excelencia”. Recomiendo leer y escribir, leer y escribir, leer y escribir. Ese es una práctica extraordinaria para ejercer mejor esta profesión. Félix, tiene razón. Un periodista que no lee, es un ser incompleto, y si no ejercita su escritura, aún peor.
Ponemos punto final a esta interesante entrevista con una felicitación sincera y calurosa para todos los Comunicadores Sociales que desempeñan su labor con la responsabilidad de hacer buen periodismo, ese que nos enorgullece, que enseña, que forma opinión, que no vende su conciencia por nada ni por nadie, porque como decía nuestro inmortal colega colombiano, Gabriel García Márquez: “El periodismo es el mejor oficio del mundo”.
Redacción Arinda Engelke. C.C.
27-6-2023




