Freddy Criollo: 19 años La Ciudad en la Radio, lucha incansable al servicio de los merideños

La labor de los periodistas, no sólo en Mérida, sino en nuestro país, enfrenta varios desafíos con los que tenemos que luchar al momento de buscar información, para informar siempre la verdad.

Amedrentamiento y censura son obstáculos que nos encontramos en el camino, la mayoría de las veces, con acciones no directas, pero que buscan condicionar la labor periodística de manera tal que cualquier crítica sea lo más suave posible.

Y el mal mayor que tenemos los periodistas es la autocensura, que es la que nos aplicamos  muchas veces para preservar y cuidar el medio en el que laboramos.

Esto es cierto, y por ser tan cierto es triste, que hayamos llegado a este punto que en definitiva lo que hace es cercenar la libertad de expresión.

Los casos de quienes han rebasado esta barrera son innumerables en nuestro país, no solamente periodistas detenidos, sino programas  y medios cerrados.

Otro de los desafíos que atentan contra la libertad de expresión es el acceso a la información oficial, cuando se produce lo que tenemos es una gran opacidad, debido a que se informa, pero solamente lo que organismos oficiales quieren informar.

Y no nos olvidamos de la acción legislativa, como por ejemplo la Ley Contra el Odio, un instrumento malvado con el que se puede ser acusar,  enjuiciar y condenar a cualquier periodista.

Este ha sido un accionar que no es nuevo, lleva más de 20 años, pero que en los últimos años,  ha arreciado.

Un Periodista no puede cubrir cualquier evento o situación que se produzca en un determinado momento, pongamos el caso si quisiéramos un reportaje en una estación de gasolina, la fuerza pública, aparece como sensor, con derechos, que en realidad no tiene, sin embargo decomisan los instrumentos propios del periodismo como cámaras, grabadores, borran sus contenidos, porque responden a intereses.

Es triste ver como periodistas, cómo la prensa escrita, casi ha desaparecido por completo, los diarios regionales y nacionales han cerrado, algunos mantienen una emisión digital por las redes sociales. Se utilizó el papel y los insumos para controlar y prácticamente cerrar medios tan poderosos como El Nacional.

En televisión desaparecieron los programas de opinión y la información pasó a un estado “light”, producto de lo que hemos venido hablando. La señal de televisión de mayor cobertura nacional fue cerrada aunque para el gobierno no lo fue, sino que no se le renovó la concesión, nos referimos a Radio Caracas Televisión.

Televisoras como Globovisión, una televisora que mantenía las 24 horas de información,  fueron cercadas y ahogadas hasta que sus dueños tuvieron que venderla a intereses afectos al gobierno.

Circuitos radiales con presencia en las principales ciudades del país, o pasaron a manos del estado, como es el caso de YVKE Mundial, o simplemente fueron cerrados, como el caso de la mayoría de las emisoras del Circuito Nacional Belfort.

Periodistas anclas en medios televisivos, radiales o de prensa escrita, lamentablemente tuvieron que emigrar para evitar ser privados de libertad, sus voces fueron silenciadas en los medios del país, ahora desde el exterior hacen su labor por las redes sociales y algunos con canales YouTube.

Lo que nos queda es reinventarnos para tratar de mantener informada a la población, con ingenio, sin ofender, sin discriminar, sin politizar, con objetividad y con la verdad,  que si se puede trabajar en un medio de comunicación, y eso es lo que hacemos en La Ciudad en La Radio desde hace 19 años.

Un trabajo radial en defensa de los valores porque creemos en Venezuela y somos los venezolanos los que sacaremos a este país adelante, con democracia, pluralidad, tolerancia, respeto e inclusión.

Hoy como ayer, La Ciudad en La Radio sigue siendo un micrófono abierto al servicio de la ciudad y del país.

Feliz Cumpleaños Don Leo León

Freddy Criollo Villalobos

10/09/20