La Federación Venezolana de Maestros (FVM) denunció la precariedad de los servicios básicos y el deterioro estructural que afecta a la mayoría de los centros educativos del país, situación agravada por los terremotos del 24 de junio. Ante el inminente regreso a las aulas, el gremio exigió evaluación técnica integral de la planta física escolar para garantizar la seguridad de estudiantes y trabajadores.
La presidenta de la FVM, Carmen Teresa Márquez, alertó sobre los riesgos de reabrir las instalaciones educativas sin diagnóstico de las autoridades.
«Gran parte de las instituciones educativas del país no están en condiciones de albergar a la población estudiantil ni a los trabajadores», afirmó Márquez durante la lectura de un comunicado gremial.
Detalló las fallas de infraestructura que afrontan los planteles a escala nacional.
«Denunciamos que la mayoría de los centros escolares del país carecen de servicios básicos indispensables: agua potable, electricidad y saneamiento; además, sufren la falta estructural de mantenimiento preventivo y correctivo, una situación peligrosamente agravada luego de los sismos de junio», añadió la dirigente, reseñó Efe.
El magisterio calificó de «inaceptable» el inicio de actividades para cumplir únicamente con el calendario del Ministerio de Educación, que convocó a las aulas para este 14 de septiembre, dos días antes de la fecha fijada por el gremio (16 de septiembre).
Discrepancias sobre el balance oficial y las reubicaciones
Aunque el Ejecutivo reportó el 25 de agosto que los sismos afectaron 900 de las 27.000 escuelas del país –con 11 planteles colapsados y la reubicación de alumnos de 91 centros con daños severos–, la FVM cuestionó la veracidad de estas cifras.
La organización gremial sostuvo que el gobierno no ha publicado un informe técnico sobre el estado real de la infraestructura. Además, rechazó el traslado de estudiantes a otros planteles por considerar que la medida se tomó unilateralmente, sin la consulta ni el acuerdo de las comunidades educativas.
Salarios dignos frente a la bonificación
La FVM rechazó el esquema salarial para los docentes del sector público, cuyo sueldo base se mantiene ajustado al salario mínimo mensual de 130 bolívares, complementado con bonificaciones gubernamentales.
«La política del gobierno ha sido la bonificación, y nosotros no queremos bonificación», concluyó Márquez, que reiteró la exigencia de un salario que dignifique la labor docente.
10-09-2026



