La Universidad de Los Andes ha vuelto a dar una lección de civismo, valentía e institucionalidad al país. La jornada electoral para elegir la representación docente en las distintas instancias del cogobierno universitario, Consejo Universitario, Consejos de Facultad y Consejos de Escuela, no fue solo una cita con las urnas, fue un verdadero acto de resistencia democrática y un grito unánime de renovación tras 18 años de parálisis impuesta.
El elemento más llamativo y conmovedor del proceso fue la masiva participación. A pesar de las severas dificultades económicas, los graves problemas logísticos y los reiterados intentos por suspender el proceso a través de maniobras y presiones externas, el profesorado ulandino respondió con firmeza. Docentes activos y un nutrido contingente de profesores jubilados acudieron a los centros de votación para reencontrarse, abrazarse y reafirmar que el destino de la universidad autónoma lo deciden únicamente sus integrantes.
Esta masiva concurrencia, que extraoficialmente se habla de un 46% de participación, fue la respuesta contundente de una comunidad universitaria que decidió unirse para vencer la apatía y asumir con valentía la defensa de la democracia y la institucionalidad, comprendiendo que el inmovilismo solo favorece a quienes apuestan al desgaste, y por ello convirtieron las urnas en una trinchera ciudadana para rescatar la dignidad de una casa de estudios que se niega a permanecer paralizada.
Asimismo, la jornada reflejó el sentir de un universitario agotado de ver a la ULA convertida en el reflejo de la crisis nacional. La comunidad académica dijo basta a ser el espejo de aquellos sectores que se aferraron al poder durante décadas, sacrificando el progreso institucional en nombre del control político. Frente a la cultura del estancamiento y la perpetuación, los ulandinos demostraron que la alternabilidad y el mérito son principios irrenunciables para devolverle a la universidad su majestad y su rumbo.
Tras el cierre de las mesas, la Comisión Electoral Universitaria inició de inmediato el protocolo de recolección de las actas originales en las distintas facultades y núcleos para proceder al conteo formal, cuyos resultados definitivos se esperan para el día de mañana. No obstante, más allá de las cifras y de los nombres que resulten electos, el verdadero veredicto ya fue emitido en los pasillos de cada facultad, los ulandinos expresaron con fuerza y claridad su deseo de un cambio profundo en la representación de sus órganos de gobierno.
Pasadas las 8:25 de la noche, la viceministra de Educación Superior, Lcda. Socorro Hernández, se reunió con la Comisión Electoral tras haber recorrido diversas facultades a lo largo del día para verificar el avance en el proceso de totalización y consolidación de actas.
Cerca de las 10:00 de la noche se conoció de manera oficial que la Comisión Electoral de la ULA recibió la totalidad del material escrutado proveniente de las facultades, quedando pendiente únicamente la recepción de las actas correspondientes a los núcleos universitarios para este jueves.
La ULA ha demostrado que el voto sigue siendo la herramienta más poderosa para rescatar las instituciones y devolverles su valor académico. Ganó la autonomía, ganó la dignidad y, por encima de cualquier obstáculo, ganó la democracia.
Redacción C.C.
Fotos Leo León @leoperiodista
07-10-2026
Redacción C.C.
Fotos Leo León @leoperiodista
07-10-2026


