“Algunas de las piezas de Alirio Araque parecen ser tejidas en el aire con arcilla..Francisco Itriago.
Alirio Araque, nacido en Mérida y criado en Chiguará, conocido artesano, hombre de los Bonsái, muchas personas han compartido con él, a través de sus Bonsái y con su extraordinario trabajo artesanal en Gres en la Feria Internacional del Libro Universitario. Alirio es de esas personas que creyeron en nuestra Universidad de Los Andes en sus talleres de artesanía y todo esto que nuestra universidad siempre ha mantenido y Alirio es uno de los egresados en el año noventa y dos. Y actualmente tiene su taller en la avenida 5 con calle 15 de la ciudad de Mérida.
-Alirio háblenos de su experiencia como artesano
-Si yo soy egresado de los talleres de la ULA en el año noventa y dos, y como experiencia en mis años de infancia me gustaba la cerámica y al entrar a los talleres de la ULA lo que sucedió fue una perfección, una técnica, un estilo y desarrollo del Gres como tal, lo que es la alta temperatura, lo que es modelado de la cerámica y ahora en la actualidad ya después de 22 años es un renombre donde la técnica como tal se ha desarrollado con la experiencia de los años.
– Me gustaría ahondar un poco más en algunas de las colecciones que ha realizado, por ejemplo “Los Quijotes”
“Los Quijotes” surgen en una oportunidad en la Feria del Libro que se tomó el tema del Quijote y se desarrolló esa colección para ese momento, y así como esa se han hecho muchas, por ejemplo La colección de los años 60, también lo que es la parte utilitaria, o lo que es la parte decorativa, esculturas, lámparas, fuentes etc. De tres años para acá se está trabajando con una temática sobre Feng Shui, como por ejemplo la fuente de seis caídas, que es como el número seis conecta con el benefactor que produce el dinero, y así infinidad de cosas.
La cerámica es mágica, como relaja, es libre lo que usted puede expresar ahí en ese momento, no importa si la situación está difícil o no está difícil, sino que a través de ella es una manera de expresar y aportar esa belleza a los hogares.
-Es interesante conocer un poco más de esto que mencionaba que usted realiza, de lo utilitario, desde una taza de café a una gran vajilla.
-Son en primer lugar “únicas”, ni la pieza se repite como tal y se hace adaptado al cliente, que si el cliente quiere tantas fuentes, un número determinado de tazas, por ejemplo de repente es de seis puestos pero el cliente quiere meterle otras piezas más, que si un florero, piezas que no van a la vajilla pero que la hacen única, pasa a ser única.
-De éste largo trabajo, ¿Cuál es el que más recuerda?
-Lo que es utilitario, sucede que es muy extenso, para definir una sola cosa es difícil porque también está la técnica del Raku, que es una técnica japonesa y es muy agradable, es una ceremonia que se hace cuando van a invitar a una familia y las familias hacen sus piezas y el dueño del taller les brinda todos los materiales, enciende su horno a 800 grados y esas piezas las ponen a secar en la tapa, luego las hornea el señor en esa alta temperatura, la pasta tiene que aguantar el choque térmico y lo sacan de allí ya esmaltado en el período de dos horas más o menos y se pone a enfriar en aserrín que se llama oxidación, craquéela el esmalte y entran por las grietas el humo del aserrín luego pasa al agua para el enfriamiento y luego la esposa de la casa brinda un té en esa vajilla que se hace en ese momento.
-¿Cómo hace actualmente con la mezcla para realizar las piezas?
-Son arcillas muy puras, las estamos trayendo de Barquisimeto, pero lo que es la zona de acá de Mérida, lo que es El Valle hasta la zona panamericana, todas esas montañas son de arcilla roja, son arcillas contaminadas prácticamente para el Gres. Por lo que no se debe trabajar con ellas, se utiliza sobre todo para los artesanos de los Guáimaros o los que hacían antiguamente tejas, los ladrillos, para eso si funciona porque aguanta una temperatura de 1000 grados aproximadamente. Y el Gres se utiliza en 1222 grados .
-¿Cuántos años tiene ya asistiendo a la Feria Internacional del Libro?
– Tengo trece años asistiendo
-Esa larga experiencia en la FILU que además lo convirtió en un pionero para apoyar a otros artesanos en la conquista de ese importante espacio, ha tenido una transformación que se refleja en la diversificación de su trabajo. Háblenos de la etapa de los Bonsái, la motivación y el por qué Alirio aparece con esta nueva práctica.
-El Bonsái nace desde niño, bueno también con mi abuela con la experiencia de las plantas, toda la vida me ha gustado lo de las plantas y empíricamente estaba trabajando los Bonsái, cuando apareció una profesora en una semana del Japón que se hizo acá en Mérida y participé en un curso intensivo con la profesora Milagros Herrera que dictó un intensivo en La Hechicera, en el Jardín Botánico, en la Casucha se hizo el taller práctico y el teórico en un auditorio en La Hechicera. Y ahí se vieron todo lo que eran estilos y llevé por experiencia un Bonsái mío para una práctica de la profesora que era la práctica de poda, y yo muy creído con mi Bonsái lo que terminé llevando a la casa fue un tronco sin el follaje que tenía. Pero esa fue una experiencia buena porque a los tres o cuatro meses que tenía de la poda obtuve un resultado espectacular con ese árbol; llevé mi árbol pensando que era lo máximo, pues era un Cují negro Acacia macracantha, cuando lo llevo la profesora empieza a meterles unas hojas y a dar las podas, ésta cruza para acá, ésta cruza para allá, etc. Cuando llego a la casa, lo que veo son tres palos nada más eso es lo que llaman estructura. Para mi experiencia en ese momento fue frustrante, pero a los tres meses el resultado fue demasiado bueno.
-En la época que le correspondió al Prof. Bernardo Moncada ser decano apuntó mucho al fortalecimiento de los talleres de la ULA, coméntenos un poco sobre esto.
-En esa época que prácticamente desapareció la experiencia fue buenísima porque la universidad hacía intercambios o exposiciones con otras universidades, y yo estuve participando en varias experiencias en esa coordinación con Flor Iris Miranda que se hacían exposiciones en Caracas en la Simón Bolívar, en Barinas en la Alberto Arvelo; en varios sitios de Venezuela que era el producto de los alumnos que estábamos ahí. Éramos dos grupos y nos invitaban casi que dos o tres eventos al año y yo tuve la gran experiencia de participar en las exposiciones, en viajar, en cuidar, en comercializar el producto que se hacía en los talleres de la ULA.
-¿Qué ha sido lo más productivo para usted, entre tantas piezas, los quijotes, las lámparas, la utilería?
– La utilería más bien se ha ido desplazando por el mismo cuento de los chinos, que una pieza de ellos sale a 3 Bs. Prácticamente al valor que uno le da y le gasta a esa pieza, y en la parte de creatividad no tiene precio.
-Quien quiera aprender de Bonsái o de cerámica con usted ¿Cómo hace?
-Pueden pasar por el taller y allá se les da el curso básico que dura un día, pero tiene la parte teórica y la práctica en la tarde, conocen varios estilos, tipos de tierra, tipos de macetas y en el de cerámica también se da el básico porque la persona puede aprender en su casa en una mesa de un metro por un metro. Ya han pasado varias personas de la misma comunidad y profesionales como tal también.
-¿Dónde está ubicado?
-Estamos en la avenida 5 con calle 15 una cuadra abajo del cuartel de Milla de la ciudad de Mérida, en el horario de 8 a 12, prácticamente vivimos allí en el taller y nos pueden ir a visitar y conocer nuestro trabajo.
-¿Qué le decimos al merideño que siempre está aquí y qué le decimos al temporadista, al que viene a la ciudad de Mérida de visita?
– Que los esperamos en el taller, que hay que tener mucha paciencia y perseverancia las cuales tuve para lograr lo que tengo en este momento, porque lo del buhonerismo pasó en una época de iniciarme, porque también fuimos montañistas en esa época y en ese morral viajaba yo desde Chiaguará, hasta lo que era los Chorrros, Las Heroínas, el Mercado principal ofreciendo mi producto y a raíz de eso me fui dando a conocer, ponle que cuando tenía el taller en Chiguará llegó una tienda Gato Negro, lo supe por la etiqueta que traía la señora o su tarjeta que era en Caracas y esa fue mi primera venta fuera de Mérida.
Fotos: Leo León


