La administración de Delcy Rodríguez rechazó “categóricamente” este sábado 21 de febrero la renovación por un año de la denominada “emergencia nacional” decretada por Estados Unidos en 2015, en la que se sostiene que la situación en Venezuela representa “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
En un comunicado difundido por el canciller venezolano Yván Gil a través de su cuenta en Telegram, el Ejecutivo venezolano consideró que la continuación de esta medida —oficializada por Washington el pasado 18 de febrero con la firma del presidente estadounidense, Donald Trump— “no refleja los vínculos entre ambos países” y solo alimenta “narrativas de confrontación”.
Gil subrayó que este instrumento fue concebido “sin base objetiva ni justificación real, bajo argumentos alejados de la verdad y del derecho internacional”. El texto oficial insistió en que Venezuela “no representa una amenaza” para el pueblo ni para el gobierno de Estados Unidos, y que la persistencia del decreto solo contribuye a mantener una visión distorsionada de las relaciones bilaterales.
El comunicado exhorta a la administración estadounidense a asumir “un papel constructivo y de respeto” en sus relaciones internacionales, y a avanzar hacia una etapa de respeto recíproco, diálogo y cooperación, basado en la soberanía de las naciones y la no injerencia.
La Orden Ejecutiva 13692, firmada originalmente el 8 de marzo de 2015 por el entonces presidente Barack Obama, ha sido prorrogada anualmente por distintos gobiernos estadounidenses con el argumento de que la situación en Venezuela afecta intereses de seguridad y política exterior de Estados Unidos.
La renovación de esta medida se da en un contexto de acercamiento diplomático entre Caracas y Washington, marcado por visitas de altos funcionarios estadounidenses a Venezuela y esfuerzos por recuperar relaciones rotas desde 2019, así como la reactivación de la industria petrolera del país sudamericano. Entre los visitantes recientes a Caracas se encuentran la encargada de negocios estadounidense Laura Dogu, y el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, con quien el gobierno venezolano anunció un acuerdo energético a largo plazo.
Rodríguez, quien asumió la presidencia interina tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero de 2026, ha enfatizado la necesidad de una relación bilateral basada en el respeto y el diálogo, mientras Venezuela busca superar años de tensiones y sanciones económicas.
21-02-2026




