Gustavo Valecillos, presidente de la Cámara de Comercio e Industria del estado Mérida (Cacoime), manifestó que existen poderosas razones para que el capital nacional o extranjero sienta desánimo para la inversión en Venezuela, entre las cuales destaca las más recientes decisiones del gobierno nacional de ocupar empresas que no pueden seguir con sus operaciones productivas, la amenaza permanente de intervención en cualquier actividad empresarial, procedimientos e instituciones a cargo para la interlocución con sector productivo privado, así como la falta de claridad sobre el futuro económico del país.
El gremialista indicó que a estos factores se suman la participación populista inefectiva en la distribución de bienes y servicios, el aparente manejo a discreción de la tasa de cambio, sin que medien las condiciones del mercado, además de los cambios constantes e improvisados de reglas del juego.
“No hay confianza. Sin confianza y seguridad jurídica no es posible adelantar ningún programa de recuperación de la economía nacional. Los riesgos son demasiado altos. El desarrollo requiere de inversión de capital, de tecnología, de esfuerzo humano, de factibilidad programática, y sin confianza nada de eso es viable”, destacó.
Valecillos reiteró que debe haber una pronta rectificación en el sector oficial que permita restituir esa confianza y salir de esta parálisis económica, pues en definitiva, el más afectado es el pueblo que se encuentra sin productos y servicios básicos necesarios para llevar su vida adelante y sin repercusiones para un mañana. “Las estadísticas son crudas e indican las fallas en la alimentación de los niños venezolanos. Esta situación no solo está afectando el presente de los venezolanos, sino que está comprometiendo gravemente el futuro del país”, recalcó. (Prensa Cacoime/CNP: 11.268)



