A pesar de las penurias, la escasez, la polarización y ahora el grave problema eléctrico (que ya estábamos advertidos que llegaría), tenemos una gran ventaja sobre otros estados del país. Somos la ciudad de Mérida y eso tiene numerosas ventajas en una crisis como esta. Muchos vecinos aún no se percatan, y hoy es nuestro deber resaltar las ventajas de vivir en este paraíso terrenal.
El primer gran aliado es el maravilloso clima que tenemos, el aire es limpio, las temperaturas oscilan entre 15 y 23 grados centígrados, fresco y hasta frio en la noche. Lo que nos permite trabajar y dormir tranquilos, sin aires acondicionados. Esto no es por casualidad, la bendición viene de estar en promedio a 1.700 metros sobre el nivel del mar, tener la Sierra Nevada y La Culata en ambos costados y contar con el bosque del Rio Albarregas que atraviesa la ciudad de punta a punta, así que le pedimos ayudar a conservarlo, su desforestación puede aumentar hasta en 4 grados la temperatura en la ciudad. Igualmente es una ciudad llena de parques, plazas y árboles, cada quema sin sentido que usted ejecuta contamina nuestro aire, no lo haga por favor, con ello está envenenando a sus propios hijos, los tóxicos que el plástico genera cuando es quemado tendrá severas consecuencias a futuro en la salud de todos.
Nuestra segunda bendición es el agua. Nuestro estado es productor de agua en sus humedales de los páramos. Nadie debe ir a buscarla en ríos contaminados, en tubos que salen de cualquier parte o en charcos. Pero debemos cuidarla porque no es eterna. La construcción indiscriminada de comercios, viviendas y hoteles en el páramo de La Culata y en otras cuencas protectoras, la tala de árboles, el desperdicio en las viviendas y comercios, además de las pérdidas por tuberías no reparadas en calles y avenidas, pueden llegar a dejarnos sin agua y eso es grave, porque es consecuencia de nuestras propias acciones irresponsables. Debemos empezar a usarla con conciencia y enseñar a nuestras familias a hacerlo.
Somos un estado productor de alimentos. Con solo rodar unos kilómetros encontramos producción de vegetales y hortalizas, frutas, leche y productos derivados de los lácteos, pollos, carne de res y cerdo. Hay numerosos emprendedores generando productos nuevos que sustituyen a los tradicionales y que son de buena calidad. Además estamos cerca de la frontera con Colombia, de donde llegan numerosos alimentos y a donde podemos dirigirnos a solucionar problemas con medicamentos, remesas etc. Usando las ofertas de transporte que algunos propietarios de vehículos están ofreciendo ante la calamidad.
Somos la Universidad de los Andes. Con numerosas iniciativas y emprendimientos que se han gestado allí, además con numerosos cursos de formación y actividades extracurriculares que nos permiten mejorar nuestros perfiles, que en otros países serían muy costoso realizar. Tenemos profesionales egresados en las áreas de medicina, psicología, sociología, bioanálisis, farmacia, educación, y pare de contar, que aun trabajan y se esfuerzan por nuestra gente y en nuestra ciudad, porque no se quieren ir.
Somos una comunidad altamente ecológica. Mérida está llena de personas cultas que aman la naturaleza y de profesionales en el área que hacen un gran esfuerzo por aportar en la solución del problema de los desechos sólidos entre otros asuntos ambientales. Reusamos-Reciclamos-Reducimos en muchas comunidades, y ya esta cultura se está expandiendo, solo falta que su condominio o comunidad se incorpore, si aún no lo han hecho. Únase a Ciulamide, a Polímeros Nacionales y otros grupos que trabajan por ello.
Otra bendición es la agenda cultural de la ciudad. Mérida, posee una alta gama de eventos semanales, a pesar de la situación política, económica y social del país. Aun nuestros magos de la cultura y la educación siguen esforzándose para que los espacios no se cierren, justamente hoy cuando la gente más los necesita. Teatro, conciertos, conferencias, eventos deportivos, exposiciones, desfiles, en su mayoría gratuitos o de bajo costo, pueden sacarnos de estrés y la frustración diaria. Fundecem es un gran ejemplo de ello junto al director Juan Carlos Liendo y su maravilloso equipo, busque su agenda semanal.
Las distancias cortas. Mérida no es una ciudad grande, imposible de transitar. Usted puede desplazarse rápidamente de un lugar a otro. Ya el tráfico no es como antes. Póngase de acuerdo con vecinos para usar sus vehículos de forma colectiva, hoy el tuyo, mañana el mío. ¿Cuantos vehículos no vemos a diario con una sola persona? Móntese en el plan; “Dale la cola a tu vecino” y así ahorran toda la gasolina que lamentablemente escaseará más. Desempolve y saque su bicicleta, camine, haga el ejercicio que nunca hace y use esta manera de desplazarse, que en otros países es tan común, útil, saludable y no contaminante.
Si se va a quedar en Venezuela y no va a emigrar, necesitamos de usted otra actitud. Si usted es de los que duermen en una cama, bajo un techo, tiene comida tres veces al día, tiene salud, y de paso vive en Mérida con todas estas bendiciones, entonces puede aportar y colaborar. Necesitamos el apoyo necesario para esos vecinos que no están como usted. Es urgente que vea lo bueno que usted tiene y qué hacer con ello en beneficio de todos, son tiempos de solidaridad.
Felices pascuas de resurrección.
Danitza Suárez Salas.
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