Hablemos de condominio: los niveles de seguridad en los condominios

Esta semana se presentó en un conjunto residencial de la ciudad de Mérida una situación lamentable donde los vecinos tomaron la justicia por su mano. Dos personas hurtando baterías en el estacionamiento de la comunidad durante la mañana fueron atrapados en flagrancia, uno de ellos logró escapar y al otro le quitaron la ropa, le dieron golpes y le quemaron la moto donde se desplazaba.   Este tipo de hechos ya comunes en zonas populares, se harán cada vez más frecuentes en lugares de clase media, ante el aumento de la delincuencia, la ausencia de planes efectivos de patrullaje policial y el deficiente sistema judicial.  Los habitantes del país ya no creen en la justicia venezolana y deciden propinar el castigo por sí mismos.

¿Qué está pasando?

En los últimos años la situación de seguridad en condominios se ha vuelto más crítica, las razones son múltiples. El principal factor es de índole económico, los altos costos en los servicios  ha hecho que muchos eliminen la vigilancia, dejando a la buena de Dios los accesos a las residencias,  en otros casos los portones y puertas de acceso se encuentran averiados y abiertos,  la migración a otros países ha dejado apartamentos vacíos y sus propietarios no responden con los gastos mensuales de mantenimiento del condominio,  las luminarias se encuentran sin funcionar dejando las áreas comunes a oscuras, la maleza no se corta ni se realiza poda de mantenimiento en arbustos y árboles, permitiendo escondites y escasa visión de las áreas en estacionamientos y otros espacios.

Estas razones económicas han convertido a muchos edificios en vulnerables. Pero también hay razones de índole social que generan esta indiferencia en los habitantes de sus conjuntos residenciales, como el escaso sentido de pertenencia, la falta de vigilancia basada en la colaboración y participación de los vecinos en el cuidado de sus espacios, la poca comunicación y nivel de organización. Hay una frase muy común, «Yo no vi nada, no me quiero meter en problemas»    pero el problema es de todos. Son realmente muy pocos los que se ocupan de las soluciones y muchas de estas no requieren de dinero sino de voluntad y colaboración.

No todo es culpa del gobierno, ni de la pandemia

Si bien es cierto que el estado crítico y deficiente de las políticas ciudadanas en materia de seguridad es responsabilidad de los gobiernos locales y nacional, también es cierto que los ciudadanos se sumieron en una híper anomia de carácter permanente, ya no les importa cómo se vive y entregaron su calidad de vida. Muchas comunidades se han vuelto como un barco con el timón roto, que el viento lleva a donde le provoca.  Y esta situación es aprovechada por el crimen organizado.   Un delincuente no trabaja al azar, estudia la comunidad previamente, observa las fallas de seguridad, las analiza, luego decide el cómo, dónde y cuándo puede actuar.  Aquellos edificios que presentan descuido, fácil acceso, cero control ni vigilancia, son los más apropiados para asaltar.   Ellos no lo intentarán en los sitios donde les ponen difícil el acceso, prefieren hacerlo donde es más sencillo y pueden escapar con facilidad.

Entonces ¿Que hacer para mejorar la seguridad?

1) Diagnosticar. Crear un grupo de vecinos que pueda diagnosticar las fallas junto a la junta de condominio y administración, para ello pueden invitar algún funcionario de la policía que les proporcione una asesoría y les indique las fallas a corregir

2) Hacer un plan. Una vez realizado el diagnóstico, determinar cuáles de esas mejoras están dispuestos a realizar de manera inmediata con los recursos humanos y materiales disponibles. 

3) Comunicar. Para ello es necesario comunicar a sus vecinos las acciones a emprender para mejorar la seguridad y que todos se comprometan a colaborar y cumplir las normas que se establezcan.

4) Invertir. Dependiendo de la situación económica al momento, se hará necesario solicitar cuota especial para reparaciones necesarias, como cerraduras de puertas dañadas y portones  

Lo importante es comenzar, crear pertenencia e interés en sus vecinos por recuperar la calidad de vida, evite el abandono de su residencia, como sucedió con el país.

Feliz domingo a todos

Danitza Suárez Salas

@elkminteligente

15Nov2020