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jueves, abril 30, 2026

Hablemos de condominio: ¿Qué sintió con el apagón?

Comenzamos el mes de marzo hablando de  “Eventos adversos en residencias y condominios” iniciando con algunos términos importantes de la “Gestión integral de riesgos socio naturales y tecnológicos” que muchos desconocíamos. En condiciones ideales, cuando gestionamos el riesgo estamos controlando la posibilidad de tener justamente eventos que lamentar, pero sabemos que en las condiciones actuales del país esto es más difícil de lograr, por no decir imposible. Entonces ante este panorama de escasez y descontrol,  instituciones  de protección civil carentes de equipos, personal capacitado y recursos, ¿Qué sucedería,  si alguna catástrofe nos sorprendiera ahora por ejemplo?  Situación que sabemos,irremediablemente llegará a suceder  sin previo aviso,  como bien lo han señalado los expertos en la materia, debido a nuestra dinámica natural andina. El panorama no sería para nada alentador.

¿Le ha sucedido o algún conocido, que han requerido una ambulancia para  un  traslado de  emergencia y la respuesta de los bomberos ha sido; “no tenemos vehículo”? ¿A recorrido centros de salud con alguien que necesita auxilios médicos urgentes y no ha sido recibido en ninguno por falta de personal e insumos, o energía eléctrica?  Son hechos de la vida diaria que ya no nos sorprenden pero… ¿Puede imaginarse este mismo escenario ante un sismo fuerte en nuestra ciudad de Mérida, con daños  y numerosos lesionados que hasta ahora no  hemos tenido? ¿Con vías obstaculizadas por escombros y cables, falta de servicios como agua, luz y teléfono, además de la ya precaria situación con los alimentos y medicamentos?

El Mega Apagón. El pasado 7 de marzo 2.019 y por 5 días (para algunos más de eso) vivimos una especie de “simulacro” en términos reales de lo que puede llegar a ser  una situación extrema.  Se perdieron vidas humanas, colapsaron los centros de salud,  no existía comunicación posible salvo el boca a boca,  miles de kilos y litros de alimentos perdidos, pérdidas materiales y económicas aun no calculadas.

No se trata de entrar en pánico, ni de ser fatalistas,  sino de visualizar  una posible catástrofe  y determinar, ante lo ya  sucedido estos días, si ¿Estamos preparados para enfrentar eventos adversos en nuestra comunidad, en nuestra escuela, en nuestro espacio de trabajo?  ¿Tiene usted un plan de emergencia con su familia?  ¿Saben ellos que hacer  si están separados,donde se encontrarán?  Hubo familias a las que  este apagón los tomó por sorpresa,  sin  ni siquiera una vela en casa.

La pieza clave aquí es que la ayuda primaria dependerá  netamente de nosotros, de nuestra capacidad y organización. Muy probablemente la ayuda de los organismos a cargo de situaciones de emergencia  no llegará  tan pronto como lo deseamos y menos en estas condiciones país, entonces  ¿Quiénes deberán controlar la situación local?  Nosotros.

Ya conversamos sobre la previsión y la prevención. Establecimos allí  como pasos iniciales;  1) Un diagnóstico de nuestra residencia;  2) Un inventario de equipos disponibles y  3) Censo de residentes y capital humano. Estos tres aspectos  son fundamentales para conocer donde estamos parados, con qué y con quienes contamos.  Ante cualquier evento adverso, ya sea un sismo fuerte,inundación,  incendio,  disturbios fuertes y hasta una situación de guerra,   conocer esto es fundamental.  Recordemos que todo evento tiene un antes, un durante y un después.

En su hogar algunas recomendaciones preventivas que puede aplicar hoy;

1) Mantenga agua potable suficiente, almacenada, tapada y tratada con cloro.

2) Mantenga velas, fósforos, linternas u otros dispositivos de iluminación.

3) Un radio con pilas que le permita informarse.

4) Un pito para alertar.

5) Alimentos perecederos y de fácil preparación.

6) Suficientes medicamentos que necesiten miembros de su familia.

7) Mantenga desconectados equipos electrónicos que no esté usando y colóqueles protector a los de uso frecuente.

8) Use su vehículo o moto lo estrictamente necesario. Ahorre combustible.

9) Arme su plan de emergencia familiar.

10) Si va a ausentarse por un tiempo, cierre llaves de paso de agua y gas. No deje alimentos en la nevera y avise a su vecino más cercano.

11) Mantenga una actitud positiva. Evite stress en los miembros de su familia.

Prevenir nos ayuda a evitar situaciones dolorosas. Cuando preparamos a nuestras  familias para un evento adverso, estamos psicológicamente orientándolos para surfear la calamidad. Estar conscientes de que algo puede suceder, leer y aprender de qué manera organizarse de acuerdo a cada condición particular  es vital en estos tiempos.

Danitza Suárez Salas

@Elkminteligente

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