Veamos primero un poco los antecedentes. Nuestro país entra en el uso masivo del gas licuado propano(GLP) en los años 70. Siendo hasta el año 2.008 la distribución estable y suficiente. Posteriormente, el deterioro en el servicio a nivel nacional ha ido en aumento. Siendo Venezuela un país que usa gas en un 95% de su población a nivel residencial, comercial e industrial, (Fuente; Iván Freites, sindicato de trabajadores petroleros de Falcón) es de esperarse que la falta de control, mantenimiento, corrupción, informalidad y el incumplimiento de las normas establecidas, desemboquen en la situación de emergencia nacional actual.
¿Pero sabe usted de donde viene el gas que consumimos?El gas que usamos es venezolano. Según datos de www.pdvsa.com, existen dos grandes refinerías que producen GLP para consumo; Amuay y Cardón en el estado Falcón. Este gas es almacenado en espacios especiales que luego surten a las cisternas que lo llevan a los 91 centros de llenado ubicados en todo el país. PDVSA gas comunal, opera 65 de estas plantas y se encarga del transporte, almacenamiento, fabricación, chequeo y reparación de bombonas, tanques y válvulas, envasado del gas y distribución hasta el usuario final. El servicio a granel es aproximadamente de un 20% y un 80% son bombonas individuales de 10, 18, 28 y 43 Kg.
Venezuela requiere de unos 2,2 millones de metros cúbicos al año para satisfacer la demanda nacional, hoy no hay suficientes envases, ni reposición, tampoco hay GLP suficiente para el llenado y mucho menos mantenimiento adecuado de los cilindros que son manipulados por la población. Citando nuevamente a Freitas (2.018) las refinerías trabajan a un 14% de su capacidad instalada a nivel nacional.
¿Qué sucede entonces con el gas, si somos el octavo país con reservas probadas del mundo?Es una pregunta profunda que no podremos responder aquí. Sin embargo, a pesar de contar con estas reservas, no sirven de nada si no pueden ser extraídas para consumo y satisfacción de las necesidades de los habitantes del país.
La realidad de una escases permanente nos arropa hoy y ante la severa crisis eléctrica, numerosas familias han optado por solucionar como puedan. Entramos aquí en la pregunta del comienzo, ¿Es legal tener bombonas de gas en los apartamentos?Y la respuesta es un rotundo no. Consultamos en Valencia al especialista en gerencia y seguridad integral Henry Manuel Carracedo quien nos expresa que eso está establecido en el Reglamentosobre Prevención de Incendios, decreto 2.195 Gaceta 3.270 del año 1.983. Donde se indica que para edificios solo están permitidos “tanques estacionarios” cuyo contenido es suministrado a granel por el camión surtidor de la empresa privada o por PDVSA gas comunal. Estos tanques tienen unas características y ubicación específicas bajo normas de seguridad establecidas por las autoridades en la materia.
¿Qué pueden hacer las juntas de condominio ante esta situación? No es sencillo mantener el orden ante esta híper anomia en el país. Inclusive pueden ser tildados de inhumanos por hacer valer la norma de seguridad por encima de la necesidad. De manera que solo queda ver como se organizan como comunidad para evitar discusiones y enfrentamientos, encontrando soluciones viables y seguras para todos.
Un buen inicio sería convocar a un conversatorio informativo de todos los vecinos con bomberos o personal calificado sobre los peligros de instalaciones privadas de bombonas individuales e informar sobre la norma existente para edificios es decir, el ya mencionado Reglamento sobre Prevención de Incendios (decreto 2.195). En segundo lugar, sugerir a los vecinos usar cocinas eléctricas portátiles junto a otros elementos como hornos y ollas eléctricas, cocinando alimentos con anticipación, tomando las previsiones ante los cortes de energía. Y aumentar el uso de alimentos que no se necesiten calentar. Además de estar atentos a escapes, que en estos tiempos se hacen más difíciles de detectar pues el gas está llegando sin el aditivo que le proporciona el olor.
A pesar del elevado número de accidentes cuyas cifras totales no se logran encontrar, salvo en las noticias diarias, en algunas comunidades se ha hecho prácticamente imposible que los vecinos dejen de instalar sus bombonas. El profesional de la seguridad integral Carracedo expresa que seguir las medidas de seguridad básicas es fundamental;
1) No usar mangueras plásticas ni de alta presión. Se deben usar tuberías de cobre y los reguladores correctos.
2) No colocar la bombona o cilindro horizontalmente ni a menos de 3 metros de distancia de la fuente de calor. Preferiblemente ubicarlos fuera del hogar.
3) No usar cilindros que se observen seriamente deteriorados.
4) Cerrar la llave de paso cada vez que se termine de cocinar.
No se trata solo de la propiedad, sino de la vida de su familia y vecinos¿Cree que vale la pena correr el riesgo? Le pedimos sentido común y responsabilidad comunitaria, la seguridad definitivamente no es un juego.
Danitza Suárez Salas
@elkminteligente
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