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miércoles, mayo 6, 2026

Hablemos de condominios: “La Ayuda Humanitaria”

Hoy, cuando tanto se habla de este término desconocido por muchos, valdría la pena conocer que significa y a quienes aplica. ¿Podría relacionarse la ayuda humanitaria a nuestros condominios? La respuesta es Sí, pero conozcamos primero de que se trata la “Ayuda Humanitaria”. Es una forma de cooperación, destinada generalmente a poblaciones pobres, vulnerables o que han sufrido una catástrofe determinada, la asistencia está diseñada para salvar vidas, aliviar el sufrimiento, mantener y proteger la dignidad humana
Según Naciones Unidas para que una ayuda sea clasificada como humanitaria debe ser consistente con los principios de humanidad, imparcialidad, independencia y neutralidad (Asamblea General, Res. 46/182 año 1991 y 58/114 del año 2016) Así la ayuda humanitaria puede llegar en dos casos; desastre natural en forma de terremotos, tsunamis, huracanes etc. (Ejemplo en nuestro país; el deslave de Vargas) y en caso de guerras e inestabilidad política severa. El debate si Venezuela está o no en la posición en este último caso no será tema de discusión de este artículo, nos enfocaremos en lo complejo de lo que vivimos día a día con nuestros vecinos conocidos o no, en esos grupos vulnerables y así usted decidirá donde nos encontramos.
Empecemos por decir que los condominios no son todos iguales, en Mérida según las tablas de la Alcaldía Libertador se clasifican en tipo A, B, C, D. De acuerdo a ello se definen las tarifas de servicios como el aseo urbano por ejemplo. Siendo el tipo A de clase alta y media y el tipo D el estrato más humilde. Sofía vive en uno tipo B comparte con dos ancianas que viven en el mismo piso de su edificio. Están solas y superan los 80 años, los vecinos reúnen mercado una vez por semana para hacerles llegar. Muchas veces la comida es preparada por la falta de gas permanente, algunas veces falla hasta tres meses. Sufren de varias enfermedades producto de la edad, y solo reciben la pensión que por ley les corresponde. El apartamento no es de ellas, un familiar que está en el exterior se los prestó para vivir, pero solo cubre los gastos del condominio, él tampoco está muy holgado económicamente.
El caso de Sofía, es de una sola vivienda, pero encontramos en Mérida edificios enteros donde casi el 75% está habitado por este grupo humano de tercera edad, escasamente pueden comer y muy mal. El deterioro físico de estos lugares es cada vez más evidente, no tienen luz en las áreas comunes, ascensores que no sirven, tuberías rotas, pintura en mal estado, áreas verdes llenas de maleza, sin vigilancia ni aseadora, sin gas, tanques de agua con uso suspendido por filtraciones, no tienen dinero para pagar reparaciones ni la recolección de basura, se ayudan unos con otros en lo que pueden, pero el tema más grave después del alimento son las medicinas (para la tensión, diabetes, condiciones cardiacas o neurológicas, cáncer etc.)
Daniel tiene a su esposa epiléptica, lo encontré en un bus a Barinas ida por vuelta, iba a recoger el medicamento que le consiguió la familia, es Albañil vive en la populosa Urbanización JJ Osuna, no los encuentra y no pueden suspender el tratamiento. Sus crisis han ido en aumento, los vecinos ya saben qué hacer cuando la esposa sufre un ataque. Lourdes, de otro edificio tipo A, tiene a su papá enfermo con cáncer, requiere transfusiones que cuestan 50$ cada una, ella es docente, son urgentes no se puede esperar. Las personas han empezado a vender artículos personales para poder cubrir necesidades, eso ya es una constante.
Otro grupo humano en riesgo son las mujeres embarazadas y los niños. Casos de padres que están haciendo una o dos comidas diarias para que sus hijos puedan comer. Jóvenes que salen por la mañana a estudiar y se desmayan en los salones de clase por la falta de alimento, esta población vulnerable la encontramos mayormente en los estratos C y D. Los empleados residenciales y vigilantes son también severamente afectados, los sueldos devengados no son suficientes ante la hiperinflación y mega devaluación, los propietarios hacen lo que pueden, colecta de mercado, bonos extras, una comida caliente de vez en cuando, los dejan reciclar para que vendan lo que se pueda. En fin, las condiciones de vida no son aceptables y las carencias enormes para todos, tanto vecinos como trabajadores están padeciendo la crisis que se ha intensificado este año 2.019.
Son miles de casos. Entonces, ¿Aplica la ayuda humanitaria a los condominios? Absolutamente. Hay grupos trabajando en ello, involúcrese y vea de qué manera su condominio puede mejorar la calidad de vida severamente deteriorada ¿De qué manera? A través de la organización vecinal, las juntas de condominio y los grupos de apoyo. Es el momento de estructurar un plan que permita ayudar a los más necesitados de su edificio ¿Cómo lo hacen? Unidos. Algunas pautas importantes;
1) Ubicar a los vecinos vulnerables, los más necesitados, aquellos que requieren un medicamento específico, con enfermedades graves y carencia de alimentos que nos les permite comer tres veces al día. Incluya aquí a sus conserjes y vigilantes. Establecer una data que permita ubicarlos rápidamente. Complete la data con los habitantes de su residencia, así sabrán cuantos son y el capital humano con el que se cuenta (Médicos, enfermeras, psicólogos, sociólogos, ingenieros, albañiles, electricistas, etc.) Esta es una medida que le puede resultar útil ante cualquier situación de riesgo.
2) Evaluar el espacio común, ¿Cómo está su edificio? No hablamos de lujos sino de necesidades, de eliminar peligros, riesgos, de recibir los servicios básicos elementales, de mejorar la seguridad y el acceso.3) Plantearse iniciativas comunitarias para reconstruir y crear grupos de trabajo, organizarlos y estructurarlos. Al momento de plantearse recibir una ayuda deben tener muy claro quienes son los más vulnerables, a que va destinada, que requiere urgencia de reparación y quienes estarán a cargo de manejar esa ayuda con transparencia y equidad.
Considere que esta es una ayuda que puede ser de vida o muerte para muchas personas, no estamos para discriminaciones; “La Ayuda Humanitaria simplemente es un derecho humano” para todos por igual
Hasta el próximo domingo,
Danitza Suárez
Elkminteligente@gmail.com

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