Son muchas las calamidades que estamos enfrentando los habitantes del estado Mérida. Las mismas son conocidas y padecidas por todos, casi sin excepción. La terrible problemática de la falta de gas doméstico que está obligando a cocinar con leña. La escasez de agua potable que enerva y enferma  a las comunidades. La electricidad, que va y viene a su antojo. Un dólar incontrolable que pone a la gente en shock cada vez que requiere comprar un alimento, medicamentos, productos de aseo personal. De la gasolina, mejor ni hablemos porque ya se convirtió en una pesadilla más para cualquiera que pretenda cargar combustible. En fin, este es un retrato, muy somero, de los que está sufriendo la población, en nuestro país desdibujado, conflictivo, incongruente, donde el gobierno pinta un panorama de paz, amor, celebraciones navideñas y elecciones para el 6 de diciembre, en contraposición con una realidad que duele en lo más profundo del corazón, porque hay hambre, incertidumbre, pobreza, desaliento y  esta, definitivamente, no es la patria que deseamos para vivir dignamente.

Amenaza creciente del coronavirus.

En el mundo hay una segunda ola de contagios que golpea a los países de la Unión Europea, al igual que a muchos otros en todo el planeta. Venezuela no escapa, ni escapará de esta situación y solamente la conciencia de la ciudadanía sobre el peligro que representa contagiarse con este virus, hará la diferencia y evitará, en gran medida, que la situación pandémica empeore en una crisis de dimensiones incontrolables.

Los médicos, el personal de salud en general,  está muy claros en cuanto a la gravedad que reviste la enfermedad de la COVID-19. Pero en este caso, queremos referirnos a una comunicación que Dr. José Carlos González Gómez, Profesor de la Cátedra de Epidemiología del Departamento de Medicina Preventiva y Social, Médico Epidemiólogo de la Dirección Regional de Salud Ambiental del Ministerio del Poder Popular para la Salud, le dirige al Dr. David Castillo, Coordinador de Pasantías de la  Facultad de Medicina de la ULA, a propósito de una consulta que el profesor le hiciera para conocer su opinión sobre la posibilidad de que “los estudiantes de pregrado  iniciaran las pasantías en los centros hospitalarios del estado Mérida y extensiones geográficas de la Facultad de Medicina, tomando en cuenta la evolución de la pandemia del Covid-19 en nuestro país.

En este sentido, y después de un análisis exhaustivo, con datos y cifras incuestionables, el epidemiólogo señala categóricamente;” Considero que en los actuales momentos no estamos en condiciones de ofrecer la protección individual adecuada a nuestros estudiantes de pregrado, para, por lo menos, reducir el riesgo de contagio”.

La carta explicando las razones de tal recomendación, no deja lugar a dudas, y en lo que concierne al escenario en Mérida plantea, textualmente: “En el período comprendido desde el 24 de octubre al 15 de noviembre del 2020, se han reportado 8.641 casos nuevos de Covid-19 en toda Venezuela, de los cuales 778 corresponden a Mérida, representando el 9% de total de casos durante éste período. En el mismo lapso se han reportado 85 muertes, de las cuales 18 corresponden a Mérida, representando 21,17% del total de muertes registradas, con una letalidad de 2,31% para Mérida en comparación con 0,98% de toda Venezuela”. Cifras que deben encender las alarmas.

La comunicación, fechada 16-11-2020, es precisa y estadísticamente sustentada por lo cual debe servir, para que cada uno de nosotros, actúe prudentemente, y practique en todo momento las medidas de prevención.

 La pandemia del coronavirus representa una de las mayores amenazas que ha sufrido la humanidad a lo largo de su historia. Aún existen muchos aspectos del virus, que los científicos desconocen, pero, incluso, según sostiene el doctor en su misiva “Vemos un cambio en la transmisión del virus que se refleja en la aparición de una cantidad importante de casos en menores de edad y en grupos de 18 a 25 años, edad (edad aproximada de nuestros estudiantes)”.

Todo esto nos indica que nadie está a salvo de un contagio y que solamente la conducta prudente y el acatamiento de las medidas probadas de prevención pueden hacer la diferencia.

Cada persona debe convertirse en protagonista de su propia salud. Saber y reconocer que hay un enemigo microscópico que se viste con una corona, y que puede estar en cualquier lugar esperando la oportunidad para que usted se convierta en su anfitrión y el coronavirus pueda seguir su cadena evolutiva. No se exponga innecesariamente, cuídese, y si por infortunio usted se contagia, sepa que nuestro personal de salud, hará todo lo necesario y más allá, para salvar su vida, aun en las precarias condiciones en las que se encuentran nuestros hospitales.

Nota: El texto completo de la comunicación lo puede encontrar en nuestras redes sociales.

Redacción. C.C.

 

DEPARTAMENTO DE MEDICINA PREVENTIVA Y SOCIAL

UNIDAD DE EPIDEMIOLOGÍA

 

Mérida, 16 de noviembre de 2020

Ciudadano:

Dr. David Castillo

Coordinador de Pasantías

Facultad de Medicina

Su Despacho.-

 

Por medio de la presente me dirijo a usted en la oportunidad de saludarle y a la vez dar respuesta formal a la solicitud que usted me hiciera sobre mí opinión como profesor de la Cátedra de Epidemiología y Médico Epidemiólogo de la Dirección Regional de Salud Ambiental del Ministerio del Poder Popular para la Salud, de los riesgos que pueden tener nuestros estudiantes de pregrado si se iniciara las pasantías en los centros hospitalarios del estado Mérida y extensiones geográficas de la Facultad de Medicina, tomando en cuenta la evolución de la pandemia del Covid-19 en nuestro país.

Es importante resaltar que por muchas razones que no discutiré en éste momento, Venezuela presenta un sub-registro constante en la casuística de contagios y muertes por Covid-19.

Desde el inició de la pandemia oficialmente se han reportado 97.352 casos en Venezuela, de los cuales 2.837 corresponden al estado Mérida, lo que representa el 2,91% del total de casos; en cuanto a la mortalidad, se reporta 851 muertes en todo el país, de las cuales 66 muertes son del estado Mérida, lo que representa el 7,75% del total de las muertes, y de dichas muertes 8 son personal de salud (5 médicos y 3 enfermeras).

En el período comprendido desde el 24 de octubre al 15 de noviembre del 2020, se han reportado 8.641 casos nuevos de Covid-19 en toda Venezuela, de los cuales 778 corresponden al estado Mérida, representando el 9% de total de casos durante éste período. En el mismo lapso se han reportado 85 muertes, de las cuales 18 corresponden a Mérida, representando 21,17% del total de muertes registradas, con una letalidad de 2,31% para Mérida en comparación con 0,98% de toda Venezuela.

Existen cosas que tenemos que observar, y que están ocurriendo, las cuales no guardan relación con la transmisión del virus y que deben hacernos reflexionar sobre las acciones tomadas hasta el presente, entre estas observaciones podemos referir las siguientes:

  1. Venezuela se encuentra entre los pocos países que reportan disminución en la transmisión del virus.
  2. La tasa de letalidad en Venezuela ha pasado de 0,86% (23 de octubre) al 0,98% (entre el 24 de octubre al 15 de noviembre), aunque la letalidad se ha mantenido en 0,87% hasta el presente.
  3. En Venezuela la tasa de reproducción se ha incrementado de 0,98% el 23 de octubre a 1,87% el 14 de noviembre, lo que no guarda relación con la disminución de la transmisión.
  4. En el caso particular de Mérida la mal llamada tasa de reproducción o razón de dispersibilidad, paso del 0,5 (el 23 de octubre) a 4,15 (el 14 de noviembre), una de las tasas más altas del mundo, lo que indica que no estamos controlando la transmisión (medidas inadecuadas o poco efectivas), por cada infectado se contagian cuatro personas.
  5. Mérida se ha comportado en cuanto a su letalidad alrededor del 2,37%, muy por encima de la letalidad en Venezuela (0,87%) y a la par de la del mundo, que se ubica en 2,44%.
  6. Hasta la presente el 9% de las muertes de Covid-19 en Venezuela son reportadas por Mérida; pero en el lapso comprendido entre el 24 de octubre al 15 de noviembre el 21,17% de las muertes reportadas corresponden al estado Mérida.
  7. Mérida pasó de 2,33% del reporte total de casos de Venezuela a 7,75% de los casos reportados entre el 24 de octubre al 15 de noviembre, lo cual representa un incremento del 222,6%.
  8. Es imposible poder elaborar una línea de tendencia de la enfermedad al existir una variabilidad muy marcada en los casos diarios reportados, días con cero casos y al otro día 99, luego cero casos; esa en una dinámica de transmisión que en este tipo de virus no es posible.
  9. Hay dos indicadores importantes que no pueden ser calculados en base a los datos aportados por el Gobierno Nacional que son: la razón de difusibilidad y la razón de infección de grupos en lugares cerrados o poco airados (Transporte, gimnasios, restaurantes, consultorios, hospitales, puestos de salud, etc.).
  10. El 26,90% de los casos reportados en el estado Mérida corresponden al municipio Libertador (763 casos), el 19,14 % al municipio Alberto Adriani (543 casos), y el 14,9% al municipio Campo Elías (422 casos).
  11. En los últimos días se reportan en Venezuela un porcentaje importante de casos en adolescentes y menores de edad. El día 13 de Noviembre se reportó en Barinas la muerte en una niña de tres (3) años.
  12. Se han reportado en todo el país (extra oficialmente) 254 fallecidos del área de salud, de los cuales 188 son médicos (74,02%).

Pudiéramos dar más explicaciones desde el punto epidemiológico, pero consideramos que con esto es suficiente, en base a una realidad basada en evidencias (o epidemiología basada en evidencias).

En respuesta a su pregunta: ¿si existen las condiciones para iniciar pasantías de pregrado en el Instituto Autónomo HULA?, exponemos nuestra opinión sobre la razón de que las mismas no debe iniciar:

  1. Vemos un cambio en la transmisión del virus que se refleja en la aparición de una cantidad importante de casos en menores de edad y en grupos de 18 a 25 años, edad (edad aproximada de nuestros estudiantes).
  2. Reporte de la literatura de transmisión de la enfermedad en poblaciones jóvenes, la mayoría de los cuales son asintomáticos y transmiten la enfermedad a sus familiares y grupos a riesgo (los pasantes verán no solo casos de Covid-19, verán: diabéticos, hipertensos, ancianos, obesos, inmunosuprimidos, etc) pudiendo ser una fuente de contagio para terceros.
  3. La tasa de reproducción, letalidad y morbilidad se incrementaron en el estado Mérida y Municipio Libertador.
  4. La falta de equipos de protección individual (EPI) en nuestros centros hospitalarios comprobado con la cantidad de denuncias hechas por el personal de salud del IAHULA en la Redes Sociales, a pesar de las constante información dada por el Gobierno Nacional, Regional y Municipal de que esto no es cierto y que “ellos constantemente tiene equipado a nuestros centros de salud”; da lugar a la duda de esta afirmación.
  5. Es por esas razones que nos preguntamos:
  6. ¿Estamos en capacidad de dar la adecuada protección individual a nuestros estudiantes, surtiéndolos diariamente de EPIs, además de un sitio adecuado para cambiar sus vestimentas?
  7. ¿Tenemos la capacidad real de como suministrar los tratamientos adecuados a los estudiantes, profesores de pasantía y en algunos casos, a sus familiares que se contagiarán por causa de ellos?

Por lo antes expuesto creo que se debe evaluar muy bien el impacto que generaría el (Barinas, Guanare, San Cristóbal y Valera), ya que podría incrementar la casuística por Covid-19.

Considero que en los actuales momentos no estamos en condiciones de ofrecer la protección individual adecuada a nuestros estudiantes de pregrado, para por lo menos reducir el riesgo de contagio.

Sin más a que hacer referencia, quedo de usted,

Atentamente:

Dr. José Carlos González Gómez

Profesor de la Cátedra de Epidemiología

Departamento de Medicina Preventiva y Social

17-11-2020