Para el año 2008 se anunció la construcción del hospital tipo IV en El Vigía, municipio Alberto Adriani de Mérida, luego pasaron 10 largos años cuando finalmente, en abril del 2018 fue inaugurada con bombos y platillos la primera etapa de esta obra, que por cierto, quedó inconclusa y que además ha contado con gran cantidad de dinero desembolsada para terminarla. Dicha inauguración estuvo convenientemente a cargo para ese entonces del candidato a la reelección de la presidencia de la República, Nicolás Maduro.
Esta es una obra que ha tenido muchos percances para su construcción. Fue comenzada en otros lugares del municipio; primero en el sector Los Pozones, allí no se hizo mucho; luego comenzó a ser edificada cerca de la Planta Termoeléctrica Don Luis Zambrano, y lo que se comenzó a construir se fue deteriorando por el abandono. Se perdió esa inversión. Hasta que en septiembre de 2017, los trabajos fueron retomados y se comenzó a construir lo que el gobierno nacional llamó la primera etapa del hospital de El Vigía.
En el momento de la inauguración el director del hospital para ese entonces, informó que este nuevo centro de salud ya contaba con un personal suficiente para atender pacientes de los municipios Alberto Adriani, Obispo Ramos, Andrés Bello, Caracciolo Parra, Tulio Febres Cordero y Julio César Salas, gran parte del estado Mérida, Zulia, Táchira Trujillo y además la parte norte de Colombia; ofreciendo diferentes servicios en Pediatría, Medicina Interna, Cirugía General, Traumatología, Ginecología, Obstetricia, entre otros. Este hospital arrancó su funcionamiento con 162 camas para hospitalización y 14 consultorios.
Se prometió que dentro del Plan de la Patria 2025, la meta será alcanzar el 100% de cobertura en el sistema público nacional de salud.
Sin embargo, hoy a más de tres años de su inauguración quedó en el olvido la construcción de la segunda etapa de este hospital. Los habitantes de estos municipios que supuestamente iban a contar con un sistema de salud cercano a sus comunidades, deben trasladarse muchos kilómetros para ser atendidos en el centro más próximo, que es el Iahula, pero que está ubicado en el municipio Libertador de Mérida y que también se encuentra bastante colapsado, y ahora más debido a la gran cantidad de médicos, enfermeras y personal obrero que ha renunciado producto de la situación actual del país, y escasez de insumos.
En Mérida no nos escapamos de los tentáculos de la Gran Corrupción. Esta, así como muchas otras obras que comenzaron a construirse en el estado, han sido paralizadas por irregularidades en el manejo de los recursos que fueron destinados para tal fin y lamentablemente no hay responsables ni sancionados por tales hechos.
Los ciudadanos debemos repudiar este tipo de hechos que afectan la calidad de vida de todos. Digamos No a la Corrupción. Nota de prensa Coalición Anticorrupción Mérida.
16-01-2022




