Por: Fernando Luis Egaña…
Así está Cuba. Esperando ser intervenida o liberada por Estados Unidos y ojalá que también por una fuerza interamericana. Acción de justicia, me parece, por razones humanitarias. No lo digo yo, lo reclaman las voces independientes que se escuchan dentro de Cuba, incluyendo a sectores de la Iglesia.
El naufragio de la llamada Revolución Cubana no es nuevo, sino ya muy reconocido. Se disimuló con el subsidio soviético, después con el subsidio venezolano, y también con las políticas ingenuas de los muy liberales en Washington.
Fidel y su gerontocracia lograron convertir a la Venezuela del siglo XXI en una colonia petrolera. Ayudaron a arruinarla y de paso terminaron de destruir a la desvencijada Cuba.
Pero Cuba tendría un buen futuro, no sólo porque es difícil que tenga un peor presente, sino porque el pueblo cubano, dentro y fuera de la isla, es un pueblo emprendedor en libertad y dispuesto a reconstruir su torturada patria.
Cuba tiene el derecho a vivir en democracia. Libre y soberana. Esperemos que ello sea entendido así por los que pueden ayudarla a comenzar ese camino.
Hay núcleos de organización para el cambio democrático que podrían expandirse, y hay un anhelo general en las nuevas generaciones de dejar ese pasado trágico en el basurero de la historia.
04-06-2026
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