Varios iglesias merideñas ya no pudieron consagrar hostias para la comunión en las misas de este domingo ante la falta de harina de trigo y gas doméstico para la fabricación de las mismas.
Centenares de feligreses que asistieron como es costumbre cada domingo a los actos religiosos del fin de semana informaron que los sacerdotes hicieron del conocimiento público de esta situación y compartieron trozos de pan, entre otros para así recibir la comunión.
Desde hace varios meses está situación se ha estado agravando sin poder solucionarse, siempre hay fallas en una u otra iglesias donde se va incrementando la falta de hostias.
En algunas oportunidades los feligreses colaboran con harina y gas, pero la situación se hace insostenible.
Los sacerdotes han hecho todo lo humanamente posible para solventar esta situación junto a las monjas que fabrican las hostias, sin embargo muchas iglesias están en cola a la espera de que en la medida de las posibilidades se pueda conseguir harina y gas para su fabricación.


