Estados Unidos deportó a 252 venezolanos a El Salvador entre marzo y abril de 2025, según un informe conjunto de Human Rights Watch y Cristosal. Al aterrizar, los agentes habrían obligado a los migrantes a arrodillarse y mantener la cabeza baja. Uno de ellos, identificado como Gonzalo, relató que, al mencionar un problema de columna, recibió un golpe en la nuca antes de ser trasladado al Centro de Confinamiento del Terrorismo, conocido como Cecot.

Durante el trayecto a la cárcel, los guardias habrían golpeado nuevamente a los detenidos. Gonzalo afirmó que, al llegar a la entrada del penal, los hicieron arrodillarse para afeitarlos y que recibió más golpes. El grupo describió un ingreso marcado por violencia física y amenazas. Según estos testimonios, todos habrían sido sometidos al mismo trato desde el primer día.

Los venezolanos permanecieron incomunicados en el Cecot durante cuatro meses, hasta julio, cuando fueron enviados a Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros. El informe de Human Rights Watch y Cristosal señala que esta es la investigación más completa realizada sobre el trato recibido por estas personas durante su detención.

 
Los investigadores entrevistaron a 40 exdetenidos y a otras 150 personas con conocimiento de sus casos, entre ellas familiares y abogados. También revisaron documentos judiciales, fotografías de lesiones y consultaron a expertos forenses internacionales.

Trato recibido en el Cecot según el informe

Los gobiernos de Estados Unidos y El Salvador acusaron a la mayoría de los deportados de integrar el Tren de Aragua, catalogado por Estados Unidos como organización terrorista extranjera. Sin embargo, la revisión de antecedentes realizada por Human Rights Watch y Cristosal indica que muchos no tenían condenas en Estados Unidos, Venezuela u otros países.

El informe concluyó que los 252 venezolanos fueron víctimas de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas, en violación del derecho internacional. La madre de Gonzalo relató que su hijo la llamó desde un centro de detención en Estados Unidos para informarle que sería deportado a Venezuela, pero posteriormente perdió contacto con él. Semanas después, descubrió su nombre en una lista de personas enviadas al Cecot.

Durante su estancia, los detenidos habrían sufrido condiciones que el informe calificó como inhumanas: incomunicación prolongada, alimentación insuficiente, falta de higiene, acceso limitado a atención médica y ausencia de actividades recreativas o educativas. Estas condiciones vulnerarían las Reglas Mandela sobre el trato a las personas privadas de libertad.

Golpizas, castigos y violencia sexual

Los testimonios recogidos describieron golpizas constantes en el Cecot, tanto en los pasillos como en una celda de aislamiento conocida como “la Isla”. Los abusos se habrían incrementado tras visitas oficiales, como la de la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos en marzo, y tras inspecciones del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Human Rights Watch y Cristosal documentaron también casos de violencia sexual cometidos dentro del Cecot. Uno de los exdetenidos afirmó que cuatro guardias abusaron de él y lo obligaron a practicar sexo oral. Otros indicaron que existían más víctimas, aunque muchas evitaban hablar del tema por miedo al estigma.

El informe señala que estos abusos no serían hechos aislados, sino prácticas sistemáticas. Todos los exdetenidos entrevistados afirmaron haber sufrido violencia casi a diario durante su permanencia en el Cecot. Los investigadores concluyen que los agentes actuaban bajo la percepción de que contaban con el respaldo o la tolerancia de sus superiores.

Responsabilidades y consecuencias posteriores

Human Rights Watch y Cristosal consideran que las prácticas documentadas en el Cecot contradicen las obligaciones internacionales de El Salvador, que prohíben la detención arbitraria, la desaparición forzada y la tortura. Además, señalan que el gobierno de Estados Unidos negó información a las familias sobre el paradero de los migrantes, lo que lo implicaría en desapariciones forzadas. También se habría vulnerado el principio de no devolución al trasladar a personas a un país con riesgo previsible de malos tratos.

Tras regresar a Venezuela, muchos exdetenidos del Cecot refirieron lesiones físicas y traumas psicológicos persistentes. Algunos fueron visitados por agentes de inteligencia venezolanos, quienes los habrían obligado a grabar videos sobre su trato en Estados Unidos.

Human Rights Watch y Cristosal instan a Estados Unidos a suspender todo traslado de ciudadanos de terceros países a El Salvador. Asimismo, piden a organismos internacionales intensificar el escrutinio sobre las violaciones de derechos humanos ocurridas tanto durante las deportaciones como dentro del Cecot.

Uno de los exdetenidos resumió la experiencia afirmando: “No somos terroristas, éramos migrantes”.

12-11-2025

https://www.el-carabobeno.com/informe-revelo-abusos-contra-venezolanos-enviados-a-el-cecot/