La Intergremial de la Universidad de Los Andes (ULA) acordó este martes sumarse al paro nacional de universidades de mañana, miércoles 22, y declararse en conflicto permanente para presionar al gobierno por un aumento salarial que permita recuperar paulatinamente el poder adquisitivo de los trabajadores universitarios.
La Asamblea realizada en la facultad de Medicina de la ULA y convocada por los trabajadores universitarios y los gremios APULA, SIPRULA, AEULA y SOULA, con el objetivo de discutir las próximas acciones de protesta para exigir salarios justos y dignos, contó con la participación especial de destacados líderes gremiales del sector universitario nacional. Asistieron José Gregorio Alfonso, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV), y Eduardo Sánchez, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Central de Venezuela (Sinatraucv) y de la Federación de Trabajadores Universitarios de Venezuela (Fetraesuv).
Durante la jornada, los asistentes analizaron la crítica situación salarial que afecta a los empleados docentes, administrativos y obreros de la casa de estudios, así como el deterioro de las condiciones laborales en el sector universitario. Voceros gremiales coincidieron en la urgencia de unificar criterios a nivel nacional para presionar ante el Ejecutivo nacional y las autoridades competentes.
La asamblea transcurrió con total normalidad, con la intervención de los representantes de cada gremio: Dionís Dávila (Siprula), Maydoli Villegas (Aeula), Mario Chacón (Soula) y Virgilio Castillo (Apula). Todos expusieron la crítica situación salarial, la precariedad de los ingresos de los universitarios, los problemas de la seguridad social y el déficit presupuestario universitario.
El profesor Gregorio Afonso ofreció una excelente exposición sobre la destrucción de la carrera académica y el aplanamiento de las interescalas. «Un instructor gana actualmente 0,65 dólares, mientras que un profesor titular alcanza apenas 1,08 dólares; una diferencia insignificante que ni siquiera llega a un dólar, pese a que entre ambas categorías median unos 15 años de servicio, tres o cuatro trabajos de ascenso, una maestría y un doctorado. Lamentablemente, el gobierno acabó con las interescalas salariales, que eran la columna vertebral de la meritocracia académica», destacó Castillo.
Redacción C.C.–Fotos Lander Altuve
21-04-2026




