Después de dos semanas de los terremotos que devastaron Caracas y La Guaira, el pasado 24 de junio, el geotecnista Johannes Briceño, jefe del Laboratorio de Suelos y Pavimentos de la Universidad de Los Andes (ULA), hizo un llamado urgente a recuperar la cultura sísmica y la rigurosidad técnica en la construcción de obras civiles.
En entrevista con el periodista Leonardo León en el programa La Ciudad en la Radio (ULA 107.7 FM), el profesor Briceño explicó que «toda obra comienza desde el suelo» y que «se puede hacer un excelente cálculo estructural, pero si no está bien fundada, el comportamiento no será adecuado».
El especialista advirtió que en las zonas afectadas, especialmente en el litoral central, se observan fenómenos como la licuefacción de suelos, que ocurre cuando el agua atrapada entre partículas de arena pierde presión y el terreno se comporta como «arena movediza». «Es como prender una licuadora con arena y agua; el suelo pierde capacidad de soporte y las edificaciones se asientan, rotan o colapsan», ejemplificó.
Briceño también mencionó los «suelos colapsables», un fenómeno poco estudiado pero de alta relevancia, que agrava el riesgo en zonas con depósitos de arenas y gravas poco densas, como las de la cuenca de La Guaira y el área metropolitana de Caracas.
El profesor reconoció que Venezuela cuenta con normas de diseño sísmico reconocidas internacionalmente desde 1967, pero denunció que el problema radica en la falta de supervisión durante la construcción. «El proyecto puede estar perfecto en los planos, pero eso debe reflejarse en el campo. Ahí fallamos. Han desaparecido los ingenieros residentes, los inspectores independientes», afirmó.
Criticó además la «viveza» de algunos constructores que ahorran en estudios de suelo o reducen cargas de cemento, y alertó sobre la pérdida de meritocracia en las alcaldías: «Aparecen personas sin pericia técnica en cargos de permisología, y eso cuesta vidas».
Briceño instó a los ciudadanos a exigir el estudio geotécnico y el cálculo estructural antes de comprar una vivienda. «No se fijen solo en los acabados bonitos. Pregunten: ¿tiene estudio de suelos? ¿Cómo se construyó? ¿Hubo fiscalización?», recomendó.
También pidió a las alcaldías retomar la exigencia de estos documentos para otorgar permisos de construcción, y a los propietarios de edificios antiguos, evaluar el riesgo sísmico de sus estructuras.
El docente ofreció el Laboratorio de Suelos y Pavimentos de la ULA para realizar estudios geotécnicos y contribuir a la formación de nuevos especialistas. «Vamos a tener que intervenir en volver a formar personal, en recuperar la ingeniería de proyectos», afirmó.
Finalmente, subrayó que construir sin asesoramiento es más caro que hacerlo bien y que «una vida humana no tiene precio». «Este terremoto debe ser un campanazo para que nos mueva en conciencia como sociedad. No sigamos construyendo sobre las arenas», concluyó.
Vea la entrevista completa a través de http://youtube.com/watch?v=KmSnrGcMk5E
Redacción C.C.
07-07-2026



