El profesor Johny Humbría Presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (APULA) Seccional Trujillo, fijó posición sobre la discusión de una nueva Ley de Universidades, la cual está siendo promovida por el gobierno nacional con la participación de algunas instancias universitarias, en el marco de la propuesta de participación direccionada por una comisión estratégica creada desde el Consejo Nacional de Universidades (CNU).
«Con esas polvoreadas de democracia, el gobierno nacional da por hecho la eventual aprobación de una nueva ley para las universidades en Venezuela, haciendo uso de la Asamblea Nacional 2020. La intención de este régimen siempre ha sido destruir y doblegar «las universidades autónomas venezolanas».
Desde al año 2021 el régimen comenzó una fase de «discusión temprana» en la Asamblea Nacional, donde se pretende imponer un pensamiento único para que desaparezca la crítica y la pluralidad que siempre nos ha caracterizado.
A toda vista, lo que se pretende es terminar de destruir la universidad que todos conocemos, su intencionalidad es política y su propósito subyace en ese mamotreto de proyecto de Ley que andan promoviendo. Empero, los que hemos venido manteniendo una lucha permanente por el rescate de una democracia plena, sabemos que la discusión sólo será un saludo a la bandera. Ya ellos tienen aprobado de antemano todo el articulado de ese proyecto de Ley.
En el informe de la relatoría que presentó el profesor Rafael Cuevas, quedó clara la posición del gremio, puesto que los allí presentes coincidieron con lo expuesto por los foristas.
En la APULA Trujillo coincidimos con ese planteamiento, de allí que lo del foro prácticamente pasa a ser una posición gremial. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aceptando que el gobierno siga irrespetando la Constitución y demás leyes de la República?.
Es decir, ¿ustedes no están de acuerdo con una nueva Ley de Universidades?
«Con lo que no estamos de acuerdo es con la burla del gobierno sobre la discusión de su ley de universidades. Nosotros consideramos necesario contar con una nueva Ley de Universidades que se adecué a las nuevas realidades del siglo XXI, pero que mantenga la esencia de los valores intrínsecos de la pluralidad, que sólo es posible a través de la autonomía universitaria». El profesor Johny Humbría
Hace algunos años varios ex rectores de la ULA sometieron a discusión de los ulandinos una propuesta de Ley de Universidades que trascendió nuestro claustro. Ese proyecto de Ley fue presentado para su discusión a la Asamblea Nacional electa en 2015. De allí que consideramos que sí es necesaria una nueva Ley, pero no bajo la sombra de este gobierno, que sabemos por experiencia propia, que no está dispuesto a escuchar voces disonantes contra su proyecto de ley de universidad socialista.
Tal como lo señaló la Profesora Keta Stephany (UCV) Secretaría de la FAPUV: «la discusión acerca de la pertinencia de una nueva Ley de Universidades debe partir de la identificación de los problemas que afectan a la universidad venezolana…como la falta de relevo profesoral, la cuestión de financiamiento presupuestario y la necesidad de renovar las autoridades» y en eso coincidimos, puesto que sabemos que el gobierno nacional no busca resolver esos problemas con este proyecto de Ley, pues la intención que lo impulsa no es otra que transformar la universidad en un reducto del chavismo.
Para el profesor el profesor Johny Humbría «la política de este gobierno seguirá siendo desaparecer las universidades autónomas venezolanas, eso no cambiará mientras no cambie el gobierno. Hemos visto como el gobierno, desconociendo la Constitución, ha logrado mermar nuestra matrícula estudiantil, centralizar nuestro presupuesto, dejar que se destruya nuestra infraestructura física, ¡que no han hecho». Pero aquí seguimos y aquí seguiremos. Tarde o temprano habrá un cambio de gobierno nacional y será a partir de allí que se reconstruya nuestro país, será el momento donde la universidad renacerá como el Ave Fénix, donde nuestros estudiantes y profesores regresarán de su exilio forzado.
De allí que nuestros esfuerzos no están dirigidos a la discusión de una nueva Ley de Universidades, mientras sigamos inmersos en una emergencia humanitaria compleja. Lo que acaba de pasar con el aumento discrecional del salario, era de esperarse, ellos siguen promoviendo la diáspora profesoral ¡Lo mismo hará el gobierno con su proyecto de Ley de Universidades! Ellos sólo buscan darle legalidad y legitimidad a sus acciones.
Si no salimos del claustro universitario y reclamamos nuestros derechos, poco podremos lograr. Mi llamado es a la participación activa, a que nos preparemos para la lucha final que no es más que salir democráticamente del gobierno. Mientras ellos sigan en el poder, el proceso de destrucción masiva de la universidad autónoma, continuará, bajo la vigente o con una nueva Ley de Universidades. Nuestro accionar debe estar dirigido a salir de la pesadilla que nos ha hecho pasar este régimen antiuniversitario por más de 20 años.
Nota de prensa 26-3-2022



