En una jornada de 5 horas, futuros técnicos agrícolas del municipio Cardenal Quintero se formaron en manejo integrado de cultivos y bioinsumos, fortaleciendo el espíritu comunitario y la soberanía alimentaria local. Un total de 30 estudiantes aprendieron técnicas ecológicas para transformar la producción agrícola.
En una inspiradora jornada de aprendizaje y compromiso ambiental, jóvenes de la Escuela Técnica Máximo Toro, pertenecientes a la mención Ciencias Agrícolas, participaron en un taller práctico sobre manejo ecológico de cultivos. La actividad, celebrada en las instalaciones de la granja San Jerónimo, no solo buscó transmitir conocimientos técnicos, sino también sembrar la semilla de una conciencia colectiva que promueva una relación más armónica y sostenible con la tierra.
Durante cinco horas de intenso intercambio de saberes, la ingeniera Abidilitza Trejo, representante del INSAI, guio a los estudiantes y docentes a través de un recorrido que vinculó la historia agraria con el futuro sostenible. Desde los orígenes y el impacto global de la Revolución Verde, hasta las ventajas concretas de la agricultura ecológica, los participantes exploraron las diferencias fundamentales entre el uso de insumos sintéticos y la adopción de bioinsumos.
El centro del taller hizo especial fuerza en un grupo de cinco jóvenes estudiantes, quienes recibieron una formación especializada para liderar un proyecto emblemático: el manejo integrado de 500 plantas de fresa. Estas plantas, que ya han cumplido un mes y medio de desarrollo, son el laboratorio vivo donde se aplican técnicas pioneras en la región. Las plantas han sido tratadas con sustrato enriquecido con humus, bioles, trichoderma y Beauveria Bassiana, demostrando que es posible obtener cultivos sanos y productivos sin recurrir a productos sintéticos. La visión de estos jóvenes va más allá del aula; su objetivo es replicar esta exitosa experiencia con sus compañeros y, lo más importante, en sus propios hogares, donde muchos ya desarrollan actividades agrícolas, convirtiéndose así en agentes multiplicadores del cambio en sus propias comunidades.
Los profesores y el personal de la granja San Jerónimo también se sumaron a la capacitación, reconociendo la importancia de integrar estas prácticas en el programa educativo para formar a las nuevas generaciones con herramientas que respeten y regeneren el ambiente.
Esta larga y fructífera jornada se realizó en el marco del proyecto Huertas y Mesas del Río Santo Domingo (@rio.santodomingo) , una iniciativa que riega mucho más que cultivos: riega comunidad, esperanza y soberanía alimentaria. Impulsada por Geografía Viva (@geografia.viva) y el grupo ambiental Mirada de Ave (@mirada_de_ave_vzla), esta acción demuestra que el trabajo colaborativo es la base para construir un futuro más natural y justo.
Invitamos a toda la comunidad a conocer, apoyar y sumarse a estas iniciativas. El proyecto cuenta con el valioso apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (PPD/GEF) y la oficina en Venezuela del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), pero su fortaleza más grande reside en el espíritu comunitario y la voluntad de sus participantes.
Apoyar a Huertas y Mesas del Río Santo Domingo y a Geografía Viva es invertir en una red de conocimientos, en la protección de nuestros suelos y en la formación de una juventud que no solo sueña con un mundo mejor, sino que lo construye con sus manos, planta por planta. Síguelos en redes sociales, entérate de sus próximas actividades y únete a esta corriente de vida que nace en las riberas del río Santo Domingo.
Nota de prensa Geografía Viva
13-03-2026




