Por: Ramsés Uribe…
Comunicando ando. Si alguna vez han escuchado un loro colorido y hablador de voz chillona y fuerte seguro les alegró su día. Otras aves encantan con su trinar melodioso y relajante. Sin embargo, a pesar de tanta belleza sonora animal, ésta no se puede equiparar con la versátil, diversa y multicolorida voz humana. Descartamos también las frases escritas en servilletas que quizás sirven como una curiosidad lingüística o un chispazo escrito para recordar algo. Todos hablan o casi la mayoría, exceptuando las personas con algunas dificultades en el área del lenguaje. Hay los parlanchines infinitos que como su nombre lo indica, no paran de gesticular y hablar hasta por los codos. Los actores y poetas y lugareños lo hacen por un irrefrenable placer epicúreo de ejercitar su capacidad exclusiva de lenguaje humano, muy humano que por medio de la lengua o idioma particular se concreta en un habla y dialecto regional que comunica con las palabras y gestos; un mundo cultural maravilloso sin ninguna intención definida o con un target puntual ambicioso el mensaje deseado. Esto es útil para los vendedores que describen y adornan sus productos y servicios; también para el regateo necesario en la actualidad inflacionaria; educadores que ilustran el conocimiento sistemático; políticos que prometen villas y castillos que nunca se llegan a ver o dan soluciones creíbles; entrenadores que guían atletas al triunfo de la competencia, poetas y demás artistas soñadores de mundos fabulosos; filósofos y teólogos que comunican lo infinito y lo real con su discurso; y no hay que olvidar en la lista, los donjuanes o cleopatras irremediables, que engatusan a sus amores deseados. Es una pena que esta poderosa y bellísima herramienta humana del lenguaje se emplea para comunicar falsedades (falacias), difundir noticias falsas de toda falsedad para aturdir o confundir, es decir, las famosas virales y nocivas fake news (noticias falsas); informar noticias o mensajes acomodaticios convenientes para los poderosos (posverdad), convencer acerca de productos o servicios innecesarios, es decir superfluos. En otras palabras, para timar al prójimo desprevenido.
Temo que los preciosos diamantes pulidos comunicativos ya han caído en manos equivocadas desde hace mucho tiempo. Algunos y ciertos políticos y gobernantes, corruptos y demás mala hierba se han aprovechado del tesoro del lenguaje y la comunicación humana para alimentar sus apetencias y lograr fines abominables en países de total vulnerabilidad ética, social y económica. Lo ideal hubiera sido que esas maravillas llegaran a los niños y jóvenes para reconstruir el mundo en ruinas que ha dejado el totalitarismo, anarquismo, cierto sector depredador capitalista, el socialismo y comunismo trasnochado.
Bellas gemas. ¿Cuáles son esas preciosidades lingüísticas que comunican?. Según Resúmenes Entelekia (2021) son nada más y nada menos que los cinco axiomas de la comunicación de Paul Watzlawick, psicólogo de Austria; son las joyas del arte de la comunicación efectivísima a granel. ¿Por qué son tan preciosas? El valor del lenguaje y la comunicación en el seno de la sociedad `pasada y actual es obvio. No seríamos humanos sin esto, o al menos, estaríamos en un franco retraso cultural, sólo habría animalidad disfrazada de gente por doquier. La primera perla: es imposible no comunicar. El cíclope horrendo es el monstruo de la nada. No habla, sólo gruñe y su estruendo es aturdidor. Si se interpreta eso como amenaza, pues lo es. Incluso el silencio dice algo. Todo es importante en el acto de comunicarse, nada se desperdicia o queda al azar. La segunda joya, el diamante es: toda comunicación tiene un nivel de contenido (sintaxis y semántica) y un nivel de relación (pragmática). El tercer rubí es: la naturaleza de una relación depende de la puntuación (gradación) de las secuencias de comunicación entre los comunicantes. Cuando se es parte del público criticamos una jugada deportiva, al estar como jugador se percibe otra cosa distinta. Cuarto diamante: la gente se comunica en dos formas, la digital, esto es verbal: emplea palabras, fonemas o sonidos. La otra forma es analógica: no verbal: guarda relación con aquello que representa como gestos, un emoticón, etc. Ejemplo: la palabra risa es una convención, es algo arbitrario, podría haber sido de otra manera. La quinta gema es que las relaciones son simétricas (iguales, recíprocas) o complementarias (conducta del uno encaja con la del otro); Verbigracia: Profesor y estudiante.
Rubíes y perlas que hablan y cantan. La combinación de todas estas hermosas joyas no es simplemente el símbolo de jerarquía monárquica o de riqueza, también son en conjunto un adorno especial y muestra de ostentación vanidosa, como suele ocurrir en la mayoría de los casos. Pero, en esta oportunidad más que eso, representa la joya de la corona comunicacional humana. Hoy más que nunca se aplica aquel famoso pensamiento: la información es poder. El mensaje o información comunicado intencionalmente con el conocimiento científico y humano es todo un poder decisivo para una persona, un grupo empresarial o la opinión pública de un país. En muy buena proporción, el individuo o grupo que logre dominar estos brillantes axiomas, domina a la sociedad entera, o cuando menos puede someter a la mayoría de sus ciudadanos. ¿Y qué es un axioma?. Es conveniente informar o recordar que según el filósofo criollo, José Hernán Albornoz (2009), un axioma es “toda proposición que tiene la característica de ser evidente por sí misma”. Para una adecuada comunicación social le conviene a todos manejar estos fundamentos teóricos y así estar alerta y en guardia para evitar que les metan un gato por conejo, como se afirma en el argot popular, o sea, evitar ser engañados por políticos, empresarios o personajes notables de la comunidad. El lenguaje y la comunicación no es un asunto meramente de escritores, investigadores y docentes o estudiantes y desde luego, gente interesada en el tema. Es un tema imprescindible y definitivo para el éxito social en el sentido tradicional y actual. Estas estrategias de la palabra son herramientas que emplean muy eficientemente algunos gobiernos para dominar a su población empobrecida e ignorante. Sin embargo, hay que sacarle el quite, desquitarse de manera democrática con el conocimiento del logos, el verbo, la palabra asertiva en manos de todos los ciudadanos.
Ramsés Uribe, profesor de la ULA
Correo: ramaseum@yahoo.com
(X) antes Twiterr: @ramthalneo
21-11-2023



