“Yo deniego esta moción”, expresó el magistrado durante la audiencia, por lo que Flores continuará recluida en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, donde permanece desde su captura y traslado a Estados Unidos junto a Maduro el pasado 3 de enero.
La defensa de Flores, de 69 años, había solicitado el arresto domiciliario al argumentar que enfrenta un deterioro progresivo de su salud cardíaca y que las condiciones de reclusión afectan su recuperación médica.
Sin embargo, Hellerstein consideró que Flores representa un “fuerte riesgo” de fuga y destacó la gravedad de los cargos que enfrenta para justificar su decisión.
La audiencia se produjo el mismo día en que la Fiscalía estadounidense presentó una nueva acusación contra Flores y Maduro por conspiración para cometer tortura.
Según el nuevo documento judicial, Maduro habría autorizado y supervisado un sistema de detenciones arbitrarias, violencia y torturas utilizado para reprimir a opositores y personas detenidas por las autoridades del régimen venezolano. Flores, por su parte, habría participado en ese entramado.
La acusación sostiene además que entre las víctimas hubo al menos tres ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
El nuevo cargo se suma a las acusaciones que ambos ya enfrentaban por conspiración para importar cocaína y posesión y conspiración para poseer armas, mientras que Flores también enfrenta ahora el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que anteriormente pesaba únicamente sobre Maduro.
Durante la audiencia, Flores se mostró más delgada que en sus anteriores comparecencias. Inicialmente apareció sonriente, aunque posteriormente adoptó un semblante más serio.
Con la decisión de Hellerstein, Flores continuará detenida mientras avanza el proceso judicial en Estados Unidos.
08-10-2026


