Por: Angelica Villamizar…
Cada 12 de febrero, cuando conmemoramos el Día de la Juventud en Venezuela, solemos evocar la gesta heroica de 1814, aquellos jóvenes que en La Victoria escribieron páginas de coraje con su sangre. Pero la juventud no solo hace patria cuando empuña un fusil; también la construye cuando levanta la voz, cuando exige, cuando propone y cuando participa.
La democracia verdadera nunca ha sido solo cuestión de urnas electorales, va mucho más allá del acto solitario de depositar un voto cada cierto tiempo. Su esencia más profunda reside en esa participación cotidiana, activa y consciente de una ciudadanía que entiende que los derechos se ejercen y los deberes se asumen cada día.
¿Cómo lograr que nuestra juventud, ese sector dinámico y vital que representa el presente y el futuro de la nación, se apropie verdaderamente de los mecanismos de participación?
Entendemos que las prioridades de los jóvenes son múltiples y legítimas, la búsqueda de oportunidades laborales, la formación académica, el esparcimiento o incluso la necesidad de migrar en busca de horizontes mejores ocupan su mente. Pero la democracia no puede darse el lujo de ser una preocupación secundaria, y aquí la responsabilidad no es unilateral. Corresponde al Estado, a las organizaciones comunitarias, a los movimientos sociales y a la sociedad en su conjunto crear puentes, derribar desconfianzas y ofrecer espacios donde la participación juvenil no sea una concesión, sino un derecho en pleno ejercicio.
Conmemorar el Día de la Juventud debería ser entonces mucho más que un acto protocolar. Es la ocasión para preguntarnos si estamos formando generaciones con herramientas para incidir en lo público, si nuestras escuelas, universidades son semilleros de ciudadanía crítica y comprometida.
La democracia participativa no es un adorno constitucional, es el cimiento sobre el cual puede edificarse una Venezuela distinta. Porque un país que escucha a sus jóvenes, que les ofrece cauces reales para transformar su realidad, no solo está garantizando su futuro institucional, sino que está honrando la memoria de aquellos que, con su sacrificio, nos legaron la responsabilidad de seguir haciendo patria cada día.
Feliz día, jóvenes venezolanos.
12-02-2026 (163-2026)


