Si las soluciones al gravísimo problema que se está presentando por las fallas del SNE no se arreglan con la prontitud necesaria muchos comercios dejarán de trabajar, e irán a la quiebra, porque es imposible operar sin energía. Ayer fue un día catastrófico para las empresas y comercios que están en los estados de “la cola, léase Sistema sur Occidente (Andes, Barinas, Alto Apure y Portuguesa”. Ni qué decir de los expendedores de carne, embutidos, productos perecederos, cuyas neveras dejaron de funcionar con la consecuente pérdida de los alimentos. Los apagones fueron continuos y con muy pocas horas con suministro, por ende los puntos de venta no funcionaban e internet, en muchas zonas estaba caído. Si a esta situación le añadimos que los comerciantes que hacen vida en los Estados más golpeados, deben afrontar también las amenazas de más impuestos y subidas en los costos de producción, serán, salvo excepciones, arrasados por la falta de políticas e incentivos que permitan laborar normalmente, como en cualquier país civilizado. . Sirva como ejemplo la Alcaldía del Municipio Libertador con astronómicos aumentos en sus tarifas para la recolección de basura y Aguas de Mérida que también hizo lo propio,
Todos los sectores están perturbados, los organismos públicos sin internet, los colegios, las universidades, los medios de comunicación, la vida familiar. Hay personas que en sus hogares no tiene, gas, ni agua, y mucho menos electricidad, entonces es un verdadero caos para las familias con niños pequeños que no pueden entender la situación.
Según los expertos, es que el SEN está al borde del colapso El ingeniero Carlos Fernández vinculado al sector eléctrico señala puntualmente varias razones para que se produjera la actual situación en el sector, entre ellas: fallas en la inversión, mantenimiento, planificación y el éxodo de técnicos, que como él están buscando nuevos horizontes. También reconoce que ahora es muy difícil la importación de piezas y componentes. Es fácil comprender la situación, -fíjese- si usted no le da a su vehículo el mantenimiento adecuado y en el tiempo requerido a la larga se le echará a perder, lo mismo sucede, pero en visión macro, con la debida atención a todos los sistemas, léase, operadoras de telefonía, gas, electricidad, agua, en fin todos los servicios. El problema es complejo y tiene muchas aristas.
POR LO MÁS DELGADO
En una amplia entrevista realizada por Contrapunto a Víctor Poleo, especialista en materia energética y petrolera, profesor universitario, recordó, entre muchas otras ideas- que el Secretario del Sindicato Único de la Clase Trabajadora del Distrito Capital, Miranda y Vargas, Elio Palacios, fue detenido por el Sebim, cuando expresó, en un audio divulgado por internet, que “nos encontramos ante un caldo de cultivo para un gran apagón y no frente a un sabotaje”. Es decir hubo la advertencia oportuna, pero el gobierno en vez de tomar cartas en el asunto, reconocer, alertar y actuar para solucionar, reaccionó de forma punitiva y esa no es la idea. Comunicar, aceptar y enmendar es la mejor forma de ganarse la voluntad de la ciudadanía.
Es importante señalar que el personal técnico y los trabajadores de Corpoelec, esos que vemos a diario montados en sus grúas, exponiendo sus vidas al trabajar con altos voltajes, acudiendo a donde se les llama, no son responsables del caos que estamos viviendo, por eso la comunidad debe respetar su trabajo y no someterlos a insultos ni malos tratos. Ellos hacen lo que pueden con lo poco que tienen. Uno de estos obreros-que no quiso ser identificado-nos comentó que se sienten intimidados porque algunas personas los insultan en la calle cuando están realizando su trabajo. Somos muy pocos-dijo-y hacemos magia para resolver, aquellas fallas que podemos. Nosotros no tenemos la culpa.
Pedimos soluciones. El país está cada vez más estancado. Hacer cualquier diligencia o trámite, se ha convertido en una odisea. Analicemos, informémonos, para tener argumentos a la hora de hacer valer nuestros derechos como ciudadanos. Y que vuelva la luz a toda Venezuela.
Por: Arinda Engelke


