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domingo, junio 21, 2026

La Cruda Realidad: Acercamiento a la Nación y a su construcción (II)

Por: Jim Morantes…

Para la mejor ilustración de la conceptualización iniciada en la edición anterior, se puede afirmar que la Nación es la identidad patria de un conjunto de hombres y mujeres que se encuentran unidos bajo paradigmas cognitivos de acuerdo a las circunstancias bien sea por la cultura ancestral, la lengua materna, el linaje o la religión, tomándolo como epicentro funcional su ser, que no necesariamente es el deber ser.

Me refiero al epicentro social al que se encuentran ligadas las masas poblacionales vinculadas a una serie de costumbres, mitos, leyendas, rituales, creencias, aspectos místicos, esotéricos, símbolos y signos entre otros tantos, de allí que el acervo identificativo de ese conglomerado heterogéneo se construye gracias a la unidad de identidad nacional, la cual históricamente les ha permitido a todos por igual comulgar con las mismas creencias existenciales, prácticas y tradiciones, sin importar condición económica, política, social, religiosa o género.

Por ende aquí juega vital papel el mundo imaginario claramente explicado por el historiador consumado Dr. Reinaldo Rojas, quien nos ilustra sobre la construcción y posicionamiento de los héroes de la patria, la simbología nacional, el uso de la bandera, el escudo nacional, el himno, las fiestas populares, los patronos de pueblos o ciudades, esa sintonía psicológica le permite a la población defender su sobraría popular gracias a los estrechos lazos de libertad, afecto, respeto y valoración que lo unen con su nación.

Por su parte Michael J. Sodaro, vincula a la nación con el estado haciendo especial hincapié en que los miembros de una nación no necesariamente tienen un estado y viceversa, ya que se encuentran disgregados en ocasiones en varios estados, así vemos como la etnia Wayuu o los Guajiros pertenecen a países distintos como Colombia y Venezuela.
Indígenas que a pesar de tener fronteras geográficas disimiles estas no determinan su identidad, la cual se rige por el acervo dominante ancestral nativo, así mismo sucede a la inversa con la construcción del estado Suizo integrado por varias naciones me refiero a los franceses, alemanes e italianos.

Es importante señalar el caso de los Kurdos disgregados en Siria Irán, Irak y Turquía, lógicamente estos ejemplos son viables hasta que las circunstancias lo permitan porque a lo largo de la historia se ha demostrado que ya los ex miembros del imperio Otomano, Austrohúngaro, la Unión de Repúblicas Socialistas y los habitantes de Alemania del este u oeste, perdieron algunos su acervo, otros su identidad y nacionalidad patria con distintas connotaciones, correspondiéndole en el momento de la inflexión a los protagonistas e ideólogos la construcción de una nueva cultura nacional para su pueblo.

Ahora bien, entendida la nación como el núcleo de la identidad autónoma de la patria, es pertinente tomar en consideración el Realce histórico de algunos personajes que hicieron vida activa en nuestro país durante los Siglos XIX y XX, así lo reseña el destacado historiador David Antonio Ruiz Chataing, en su texto inédito: Historia de las Ideas en Venezuela (Estudios Breves).

Valga la redundancia el rescate de las ideas promulgadas, profesadas y discutidas por los habitantes e intelectuales del país, labran la concepción y construcción del futuro, de ahí que las nuevas generaciones ansiosas de felicidad, deciden poner en marcha la estructura programática aprendida en la formación personal y académica, con la finalidad de satisfacer el ego del progreso, basado en el estudio ideológico, cuyo legado enriquece y fomenta la coincidencia, discusión y reivindicación de la acción, según el caso donde se desea plasmar esa realidad.

La singular óptica de 16 escritores, nos adentran al pensamiento, a su concepción de vida, claramente estructurada y consagrada en el desarrollo cultural con visión particular en pro de Venezuela, refuerza la pauta civilizacional de lo que significa el poder del pensamiento en beneficio del ideal nacional, transformando lo profesado en realidad u olvido circunstancial, siendo transcendental la inclusión de intérpretes hasta ahora rezagados, los cuales son reivindicados asertivamente.

Así vemos como la constante: vida, obra, aciertos, inexactitudes, condolencias y ovaciones, traen la sana critica, de ahí que por la limitada premura me referiré sucintamente a la síntesis conceptual de esos eruditos, que a continuación describo:

Desarrollo Estructural

Capítulo I. Eduardo Calcaño (1831-1904), gran orador zuliano, abogado masón, literato guzmancista y bolivariano; criticó las guerras civiles y la forma caudillista de acceder al poder, consagró sus ideales a “Como vencer el atraso y la pobreza”, mediante la institucionalización y la formación intelectual de los líderes, fue pionero en el enriquecimiento acertado y exacerbado (al referirse a Guzmán Blanco) del “imaginario colectivo”, clave en la construcción republicana e inmortalización ancestral de los próceres patrios, raíz fundamental para la unión nacional. Hasta la próxima edición.

Email. jimmorantes@gmail.com

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