La desinformación en tiempos de pandemia

Por: Angélica Villamizar…

Hoy en día los nuevos medios de comunicación social (portales de noticias, blogs, redes sociales, páginas web, etc.) suministran una fuente inagotable de información que además alimentan la comunicación entre las personas que se encuentran separadas por enormes distancias, ya que tienen la particularidad de tener gran impacto y viralidad; sin embargo, este tipo de medios facilitan a que personas malintencionadas generen informaciones inventadas o falsas que vulneran nuestro derecho a estar informados.

En estos momentos de pandemia por los que está atravesando la humanidad producto del Covid-19, es cuando más nos hacemos dependientes de lo que leemos, además que estamos sumergidos en una mezcla de informaciones que están afectando la salud mental de muchos. Debemos estar muy alertas de las informaciones que recibimos y aprender a identificar las que son verdaderas de las que son falsas, esas que nos causan daño.

En el contexto en que vivimos, es increíble observar que sigue habiendo personas que no comprenden la magnitud del riesgo por el que atravesamos. El problema es que las autoridades, que son las que conocen de cifras reales y que son responsables de informar a la población no lo hacen, y por el contrario, en algunos casos, amenazan y detienen a periodistas que intentan informar, lo que limita una verdadera realidad de las cosas; y es allí donde los generadores de noticias falsas aprovechan ese vacío de información para generar zozobra, miedo o a veces incredulidad. 

El peligro de la falsa información o desinformación en algunos casos, es que la sociedad no es capaz de tomar decisiones acertadas por eso, seguimos viendo en las calles personas que no cuenta con las medidas mínimas de seguridad, familias enteras en reuniones sociales, personas en parques o sitios público ingiriendo bebidas alcohólicas, que han sido la causa principal del aumento de casos de contagio de esta terrible enfermedad en el país y en el mundo entero, a pesar de tantas campañas de prevención que se han realizado, pero que han sido contrarrestada por mensajes manipulados que son enviados a través de las redes.

No se pretende satanizar el uso de las redes sociales, y decir que todo lo que recibimos es falso, pero podemos seleccionar lo que leemos ya que hay varias maneras, diseñadas por expertos, de identificar esas informaciones maliciosas, por ejemplo:  

Podemos comenzar con verificar la información que recibimos por las redes sociales que nos causen un impacto emocional, es posible que esta información sea falsa. No permitas que manipulen tus decisiones. Si te llega una imagen que no viene acompañada de un texto, está descontextualizada, no la compartas con otros. Si te llega un audio diciendo que es de alguna autoridad, que se identifique, no quiere decir que sea la persona que dice que es. Desconfía de los textos que vienen con letras en mayúsculas, negritas, esos que dicen, ALERTA, COMPARTE, etc, mucho menos si la información es anónima.

Por tanto, una de las medidas más sencillas para evitar incurrir en la información falsa es evitar informarnos solo por lo que recibimos de las redes sociales ya que éstas no permiten en la mayoría de los casos verificar la fuente.

Es por ello, que los ciudadanos y la sociedad civil organizada debemos exigirle a las autoridades información trasparente, clara y concisa de los datos sobre lo que está sucediendo con respecto a la pandemia y así minimizamos o nos desviamos de la manipulación perversa de la desinformación.  

Correo: amvs286@gmail.com          

06-08-2020 (04)