Con las calles prácticamente vacías, exceptuando las colas en algunos supermercados y pequeños comercios que aún mantienen sus puertas abiertas, la ciudad de Mérida se ve paralizada a 4 días de la cuarentena total anunciada por Nicolás Maduro.
Aunado a eso, los cortes eléctricos y fallas en las comunicaciones hacen difícil que los ciudadanos realicen las compras de comida e insumos básicos, ya que los sistemas de transferencias electrónicas y punto de venta no siempre responden de manera inmediata.
Los comerciantes, que no todo el tiempo disponen del muy utilizado “pago móvil” y muchas veces no cuentan con punto de venta, proceden a realizar sus ventas únicamente con efectivo.
El ciudadano no puede retirar efectivo en bancos públicos ni privados, ya que permanecen completamente cerrados durante esta cuarentena.
Hay que destacar que los transportistas siguen cumpliendo los horarios establecidos, y modifican rutas para ayudar a los usuarios a llegar a sus destinos sin tanto problema durante esta situación tan compleja.
En este punto, la interrogante es cómo realizar compras y utilizar el transporte público para volver a su hogar y resguardarse con su familia si no hay acceso al efectivo ni otras alternativas para lidiar con el día a día. Por: VM


