En Mérida, la Feria Internacional del Sol coincide con los carnavales, para muchas familias estas fechas representan una oportunidad para lograr generar ingresos extras con respecto a la crisis, sin embargo también existe otro sector de la población que se opone a la realización de estas actividades.
Desfile más corridas de toros es igual a ingresos extra
La Feria Internacional del Sol comienza formalmente con el Pregón de Feria que se realiza en diciembre. No obstante, las actividades feriales se activan con el Desfile Monumental en el que participan carrozas, comparsas y bandas de locales y foráneos.
Este año al menos 1900 personas desfilaron a lo largo de la avenida Las Américas y unas 60.000 personas presenciaron el festejo.
Ventas ambulantes de alimentos, bebidas y otros productos, algunas autorizadas y otras no por la Alcaldía de Mérida lograron hacer su carnaval económico.
Oportunidad económica efímera
La llegada de turistas supone aumento en las ventas de los prestadores de servicios, hoteles, posadas, restaurantes, transporte terrestre y aéreo, ventas de artesanías, entre otros.
Para el merideño de a pie, cada feria es una ocasión para vender lo que se le ocurra en puestos ambulantes en la calle, y de esta manera lograr un ingreso económico extra que permita sobre llevar el incremento desmedido de los precios en los productos, bienes y servicios motivado a la inflación.
Este representa un beneficio es temporal, representa un bálsamo para un inmenso número de familias que busca satisfacer algunos compromisos” en tiempos de crisis.
En el cordón ferial, ubicado en las adyacencias de la Plaza de Toros Román Eduardo Sandia, y durante el desfile, año tras año se consiguen ventas ambulantes de sombreros vaqueros, guantes, bufandas y gorros tejidos, juguetes, alimentos y bebidas. Estos últimos destacan porque son un gran número.
Pero este año no solo se encuentran vendedores en el cordón ferial. Cualquier esquina en la calle es apropiada para abrir la maleta del carro y ofrecer helados, donas, CDs, o cualquier otro producto.
La otra cara
Mérida también cuenta con un importante número de ciudadanos detractores de estas actividades feriales, quienes manifiestan que la ciudad se vuelve un “caos” y que parece un “basurero público”.
Esto último porque las personas arrojan desperdicios en las calles y avenidas de la ciudad, sumado al estado en que se encuentran las calles y avenidas de la ciudad ante la falta de recolección de desechos sólidos.
Muchas familias coinciden que durante estas fechas de feria y carnaval disfrutan los visitantes, porque la ciudad se vuelve un caos, prácticamente intransitable en por la avenida Las Américas, quizás una de las principales arterias viales de la capital merideña.
La inseguridad no deja tregua
Muchos sectores de la ciudad permanecen en penurias ante la falta de luminarias durante la noche, sobre todo las principales avenidas donde no existe nisiquiera un farol de luz operativo.
Sin embargo, con simpatizantes o detractores, la Feria del Sol en su 49 edición continúa siendo una tradición entre la familia merideña,
Muchos comerciantes coinciden en que las ventas han mermado considerablemente, no se ofrece la misma calidad y cantidad de productos que hace 3 o 4 años atrás, los precios de los artículos hace prácticamente su
Muchos de los consultados coincidieron en que “cuando termine la feria, todos aterrizaremos en la sublime desgracia económica que vive nuestro país y continuaremos haciéndole frente a la inflación con los bolsillos vacios. ”.
Altos costos de alimentos de comida rápida y otras bebidas
Los altos costos, las ventas informales abarrotaron toda la avenida Las Américas desde el viaducto Campo Elías hasta el enlace Ezzio Valeri en el cordón ferial, donde un merideño asalariado que se acercó con su grupo familiar hasta el cordón ferial debió gastar alrededor de 500.000 Bs por persona.
Un pincho de carne costaba entre 60.000 Bs y 90.000 Bs, mientras que un cono de churros pequeño costaba 30.000 Bs. Un agua mineral de 30 ml, su precio oscilaba entre 15.000 Bs y 25.000 Bs; los choripanes tenían un costo de 160.000 Bs.
Mientras que, las bebidas alcohólicas también se expendieron aunque con menor demanda que años anteriores y su valor individual era de 45.000 Bs sin importar la marca, mientras que el vaso de cualquier licor importado oscilaba entre 150 mil y 400 mil Bs.
Esparcimiento y recreación además del derroche del sueldo
A pesar de la situación económica que atraviesa el país y que Mérida no escapa de ello, la reducción del presupuesto para las actividades enmarcadas en la feria del sol, las críticas de un sector de la población que pide a las autoridades municipales no derrochar los recursos en este tipo de actividades, sino invertirlos en la mejora del servicio de recolección de desechos sólidos en el municipio, así como la restauración de espacios públicos e incluso la donación de medicamentos e insumos clínicos a los centros de salud.
La municipalidad considera que estas actividades representan una oportunidad de ingreso económico extra para contrarrestar la inflación que agobia el bolsillo de los merideños. JQ, CNP 23.851 Fotos: JQ


