La inactividad física contribuye a pérdidas de productividad

En los conversatorios de Un Café en el IIES, del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de ULA la doctora Verónica Gómez conversó sobre el sedentarismo y de la inactividad, el deporte y su aporte económico.

Gómez comentó que en la actualidad, nuestras sociedades enfrentan  un gran problema de salud pública de gran magnitud: las consecuencias negativas derivadas del sedentarismo y la inactividad física, la cuales lejos de ser un simple comportamiento, es un estilo de vida que se ha convertido en una enfermedad denominada «sedentarismo» por su impacto directo en la salud y la calidad de vida de las personas.

Así mismo Verónica Gómez comentó que la investigación científica ha demostrado que la falta de movimiento está estrechamente relacionada con el desarrollo de diversas enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes tipo 2, las enfermedades coronarias, la depresión, la ansiedad, el alzheimer, la artritis reumatoide, la osteoporosis, las caídas y los trastornos de salud mental, y esta situación no solo afecta a la salud individual, sino que también genera un impacto económico considerable ya que se estima que la inactividad física le costó a los sistemas de atención sanitaria internacionales 53.8 millones de dólares en el año 2023, de los cuales 40.200 millones de dólares fueron pagados por el sector público, 12.9 millones de dólares por el sector privado y 7.000 millones por los hogares.

Además, indicó que las muertes relacionadas con la inactividad física contribuyen a pérdidas de productividad por valor de 13.700 millones de dólares y la inactividad física fue responsable de 13.4 millones de discapacidades atribuibles a la inactividad física en todo el mundo.

Ante este panorama desalentador, la experta enfatizó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tomado medidas para promover la actividad física como una herramienta fundamental para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida, donde incluso se recomienda a todas las personas a que realicen al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, o 75 minutos de actividad física vigorosa. Así mismo, se debe considerar la importancia del fortalecimiento muscular para todas las personas, especialmente después de los 40 años.

También la experta indicó que el sedentarismo puede tener graves consecuencias por lo cual es muy importante destacar los beneficios de llevar una vida activa los cuales son innumerables. Entre estas tenemos: La actividad física la cual mejora la salud del corazón, el cuerpo y la mente, y reduce el riesgo de enfermedades crónicas, aumenta la productividad y la calidad de vida, ayuda a controlar el peso, mejora el estado de ánimo y reduce el estrés, fortalece los huesos y los músculos, además mejora el sueño y aumenta la capacidad cognitiva.

En definitiva, la doctora Gómez dejó claro que la promoción de la actividad física es una tarea crucial para el bienestar individual y social, por lo que es necesario que todos los sectores de la sociedad, desde los gobiernos, las instituciones de salud, las empresas y las escuelas, trabajen en conjunto para crear entornos que fomenten el movimiento y la adopción de hábitos saludables, solo así podremos construir una sociedad más sana, activa y productiva.

Carly Naosli Vega Rangel.

Estudiante de Economía

Pasante del IIES