La narrativa de promesas de Trump

Por: German Rodriguez Bustamante…

En este segundo mandato el presidente Trump, construyó una nueva narrativa para hilar todo su discurso. La expresión América First, transformó la política exterior de EE. UU., al reemplazar el multilateralismo tradicional y los compromisos globales por un enfoque fuertemente transaccional, bilateral y proteccionista. Su retórica destaca por el uso de lenguaje accesible, apelaciones a la nostalgia: Make America Great Again, repetición constante y el enfrentamiento directo hacia sus opositores, para generar alto impacto mediático y polarización política. En palabras del primer ministro canadiense, con Trump estás en la mesa o eres parte del menú.

Muestra a EE. UU. como una nación en ruinas debido a la inflación, la delincuencia y la pérdida de influencia internacional, situaciones responsabilidad del gobierno demócrata anterior. Presenta este escenario como una amenaza urgente que solo él puede resolver. Contrapone a los ciudadanos, contra una supuesta clase política corrupta, medios de comunicación deshonestos y corporaciones globales. Prioriza la soberanía nacional, el proteccionismo comercial mediante aranceles, el retorno de industrias manufactureras y el rechazo a acuerdos multilaterales o políticas globales de cambio climático. Describe la frontera sur como una brecha de seguridad nacional y vincula la inmigración no regulada, con el aumento del crimen y el gasto público. Promueve medidas drásticas de control migratorio. Estructura sus batallas legales e investigaciones judiciales, dentro de un relato donde se declara perseguido político por defender a sus seguidores.

Manipula los mercados financieros mundiales, con sus anuncios sobre su actuación en conflictos alejados de las costas americanas, pero lo que publica en su red social, tiene impacto en los mercados. Algunos cercanos disponen de información privilegiada para tomar posiciones anticipadas, generando ganancias obscenas, sin que los organismos reguladores de los mercados globales puedan hacer algo. En definitiva, un comerciante en el poder global aplicando la receta del aprendiz de su saga televisiva. Muchas promesas formuladas quedaron en eso, su intención no es transformar el país, simplemente sacar ventaja para hacer negocios, en las latitudes en las cuales las ventajas, puedan garantizar sostenibilidad de largo plazo. Por ello detrás de su corte diplomática, avanza otra dirigida por sus familiares cercanos, amarrando convenios comerciales forzados y opacos.

Prometió un muro continuo a lo largo de los casi 3,200 km de frontera financiado directamente por el gobierno mexicano. En la práctica, México se negó tajantemente a financiar la obra, y el proyecto se financió con fondos federales reasignados del departamento de defensa de EE. UU., logrando la construcción o reemplazo de aproximadamente 700 km únicamente. Prometió derogar de inmediato la ley de cuidado de salud asequible. Sin embargo, a pesar de contar con mayoría en el congreso, la iniciativa fracasó en el senado, y la ley sigue vigente con modificaciones menores en subsidios. Aseguró que eliminaría la deuda nacional de EE. UU. durante su gestión. Por el contrario, la combinación de recortes fiscales como la ley de reducción de impuestos de 2.017 y el gasto de respuesta ante la pandemia, derivaron en un incremento de casi $7.8 billones de dólares en la deuda soberana. Su estrategia de aplicar aranceles masivos buscaba equilibrar la balanza comercial estadounidense. Sin embargo, el déficit comercial general alcanzó máximos históricos debido al aumento de importaciones y la apreciación del dólar.

Deportación masiva de 11 millones de personas. Un despliegue de esta magnitud enfrenta obstáculos logísticos insuperables: requiere presupuestos desproporcionados para ICE, capacidad de centros de detención sin precedentes y una red judicial que saturaría los tribunales. Además, generaría un impacto económico severo en sectores clave como la agricultura, la construcción y la hostelería. Declaró repetidamente que pondría fin a la guerra de forma inmediata antes o al asumir la presidencia. Lograr un acuerdo express requeriría forzar concesiones territoriales radicales o retirar la ayuda militar unilateralmente, chocando con el rechazo de los aliados europeos y de la propia Ucrania. Aseguró que recortando regulaciones de construcción, reduciría el costo de una casa nueva hasta a la mitad y bajaría las tasas hipotecarias al 3%. Los analistas coinciden en que la tasa hipotecaria depende de los mercados de bonos y de las decisiones de la Reserva Federal, sobre la cual el presidente no tiene control directo, más allá de sus amenazas. Propuso financiar el presupuesto federal reemplazando el impuesto sobre la renta, con la recaudación de aranceles a las importaciones. Económicamente es inviable: las importaciones totales no generan el volumen de ingresos suficiente para cubrir los billones de dólares del presupuesto federal, además del riesgo de provocar inflación al consumidor.

En el caso de Venezuela su conducta no ha sido distinta, lo concreto es que pareciera que no existe un camino a una transición, por el contrario existe en la realidad una transacción comercial. La tesis de la felicidad colectiva y la actuación extraordinaria de Delcy, se enfrenta a una realidad distinta en el terreno. Aunque las proyecciones muestran crecimiento en áreas puntuales, como el sector petrolero y el comercio de consumo masivo, el dinamismo ha sido irregular y desigual entre regiones. El BCV sostiene constantes intervenciones en el mercado cambiario, para intentar mitigar la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo. A pesar de los esfuerzos de contención, la inflación acumulada y la devaluación paulatina siguen erosionando la capacidad adquisitiva en moneda nacional.

Durante los últimos meses se ha registrado un incremento en la frecuencia de las protestas, impulsadas principalmente por el deterioro del salario mínimo formal, las exigencias de contrataciones colectivas y las fallas en los servicios de agua, luz y combustible en el interior del país. Las últimas encuestas muestran una caída del apoyo de los venezolanos a la figura de Trump, derivado de una expectativa de cambio político luego del 03 de enero. En este momento la posibilidad de retorno a la democracia se esfuma poco a poco, sin que se apague en su totalidad, pero lo cierto es que los intereses transaccionales prevalecen. Esta realidad obliga a los ciudadanos y a la clase política, a reorientar la lucha organización, unidad y presión para exigir condiciones para un proceso electoral presidencial urgente.

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14-09-2026