La pobreza es uno de los problemas más importantes en los diagnósticos socioeconómicos de una comunidad, región o un país. De manera tradicional, se entiende como la falta dinero o ingresos que imposibilita a una persona satisfacer sus necesidades básicas. Las soluciones siempre han parecido complejas, pero en la actualidad, con la conciencia social más extendida, se está más capacitados para combatirla.
Sin embargo, los ingresos insuficientes son una métrica parcial de la pobreza, por lo que ha sido necesario analizar otros contextos que han sido incorporados al concepto y a los cálculos de sus indicadores, dando lugar a valoraciones en dimensiones que consideran aspectos sociales, nutricionales, culturales, de infraestructura, políticos y ambientales. Estos nuevos elementos dan origen al Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), de tal modo que las definiciones de pobreza dependerán de los elementos que la integran. Sin embargo, los cálculos deben ser representativos de la privación de los activos y las oportunidades a los que tienen derecho los seres humanos. El IPM se relaciona con las dificultades existentes para el acceso a los recursos productivos, con la escasa o nula participación en las instituciones sociales y políticas que rigen la convivencia y gobiernan las sociedades; valora el acceso de la población a la salud, vivienda y participación social constituyéndose en factores clave para entender su impacto.
En Venezuela, y en el Estado Mérida en particular, los niveles de pobreza han tenido un repunte sin precedentes alcanzando cifras que muestran un problema estructural de grandes dimensiones como consecuencia a la crisis económica y social que ha enfrentado el país en las últimas dos décadas. Estimaciones basadas en fuentes como la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), el Banco Mundial y otros estudios independientes entre 2022 y 2024 la pobreza general (por ingresos) ronda cifras que superan el 90%, lo cual indica que este porcentaje de venezolanos no alcanzaba a cubrir la canasta básica; y la pobreza extrema se encuentra sobre el 70%, además con serios desafíos en el acceso a la salud, la educación y la nutrición.
Para el Estado Mérida, las cifras de pobreza (ingresos del hogar), se observa un continuo incremento. De unos índices para el 2010 de pobreza general y extrema de 26,8% y 14,2%, respectivamente, luego de doce años, las cifras llegan a niveles críticos del 93,4% ý 68%. Entre los factores que más han influido en estas mediciones se tienen los siguientes: la hiperinflación, la inflación y la pérdida del poder adquisitivo; dolarización informal, crisis de servicios públicos (agua, electricidad, y combustibles), que afecta la calidad de vida; migración masiva, la cual, si bien ha reducido la presión demográfica y ha generado ingresos por remesas, también ha dejado familias fragmentadas y dependientes. En consecuencia, la recuperación económica será lenta y desigual.
La crisis y recesión acentuada desde el 2010 en el país ha exacerbado diversas características de empobrecimiento que interactúan entre sí, profundizando la vulnerabilidad de la población. Las principales dimensiones de la pobreza, en el contexto venezolano reciente, son las siguientes:
- Dimensión Económica. Definida como la incapacidad de los ingresos de una población para cubrir necesidades básicas. En el país ha sido consecuencia del fenómeno de la hiperinflación y la política de salarios mínimos insuficientes (equivalente a unos pocos dólares mensuales); de la dolarización informal ya que sólo una minoría tiene acceso a divisas estando fuera de la pobreza.
- Dimensión Alimentaria o Inseguridad Nutricional: medida por la incapacidad para mantener una dieta suficiente y nutritiva; aspecto que se vincula con el colapso de la producción agrícola y dependencia de importaciones. El 22.9% de la población se encuentra en desnutrición crónica (ENCOVI, 2022) y el 50% de los hogares con inseguridad alimentaria moderada o severa (FAO, 2023).
- Dimensión Sanitaria que determina la pobreza en salud por el acceso limitado a medicinas, tratamientos y atención médica de calidad. Colapso del sistema público de salud, hospitales sin insumos, equipos ni personal calificado. Migración masiva de médicos y enfermeras. Reaparición de enfermedades prevenibles: malaria, difteria y tuberculosis; 70% de la población sin acceso regular a medicinas (HumVenezuela, 2023).
- Dimensión de Capital Humano que establece la pobreza educativa. Evalúa las barreras para tener una educación de calidad o completar estudios dando lugar a la deserción escolar; un 25% en educación básica por trabajo infantil o falta de transporte. Infraestructura escolar, media y universitaria deteriorada, escuelas sin agua, baños o materiales didácticos; baja remuneración de docentes (sueldos inferiores a $20 mensuales y en decrecimiento).
- Dimensión de Infraestructura (Servicios básicos), la cual se manifiesta en dificultades para el acceso estable a agua potable, electricidad, gas doméstico, transporte y telecomunicaciones. El 25% de los hogares recibe suministro continuo (ENCOVI 2022); problemas de apagones recurrentes, especialmente fuera de Caracas. Escasez crónica de gas, con familias dependiendo de leña. Transporte público colapsado, con altos costos en dólares.
- Dimensión Ambiental (Pobreza Energética), dada la incapacidad de acceder a energía confiable para cocinar o para actividades económicas. Crisis en PDVSA: Producción de petróleo en mínimos históricos; familias dependen de leña.
- Dimensión Sociocultural dando lugar en la pobreza de género lo cual se evidencia en desigualdades para mujeres y grupos vulnerables. El 60% de los hogares pobres están liderados por mujeres. Brecha laboral: informalidad y empleos precarios para mujeres; aumento de embarazos adolescentes (según ENCOVI;23% de los partos son de menores de 19 años).
- Dimensión Territorial (pobreza espacial) generando diferencias entre regiones lo cual exhibe zonas rurales con menor acceso a salud, educación y mercados respecto a las urbanas. Asimismo, estados fronterizos, como Zulia, Bolívar, Apure con mayor precariedad respecto a estados centrales como Distrito Federal (Caracas) o Carabobo.
- Dimensión Política (pobreza institucional), entendida como la situación en la cual amplios sectores de la población carecen de oportunidades y de recursos necesarios para participar democráticamente en la vida política y en el ejercicio de sus derechos ciudadanos. El debilitamiento de instituciones y organismos públicos independientes que sirvan de contrapeso al poder ejecutivo; partidos políticos intervenidos generando desigualdad en los recursos políticos; prácticas clientelistas y corrupción (casos PDVSA, “criptoactivos”, enriquecimiento de personajes políticos, etc). Privación de las libertades fundamentales y con ello el uso de la fuerza pública y militar en contra de la ciudadanía no adepta al gobierno; presencia de presos políticos; desvinculación entre gobernantes y gobernados.
La pobreza en Venezuela es estructural, institucional y, en consecuencia, multidimensional, afectando el ingreso real de la población que (inflación y la depreciación de su moneda), como también al acceso a la salud, alimentación, educación, seguridad y futuro. Las dimensiones sociales y migración, de infraestructura y ambientales siguen en profunda crisis por lo que la recuperación requerirá políticas integrales y de gran alcance.
Fuentes:
- ENCOVI (UCAB, UCV, USB).
- CEPAL – ONU
- Banco Mundial, Estimaciones indirectas.
- HumVenezuela, Monitoreo de inseguridad alimentaria.
- Transparencia Venezuela. Informes web: https://transparenciave.org/un-historial-de-casos-de-corrupcion-en-pdvsa/
Econ. Adelis Graterol
IIES-ULA
11-05-2025




