La práctica educativa orientada al talento

La fuente de este artículo está en el titulado, educación: realización de un ejercicio creativo, publicado en comunicacioncontinua.com el 23-10-25. De él también procede, la aplicación de la teoría en el proceso educativo, asimismo divulgado en la página web citada el 30-10-25.

En mi opinión, el educador en cuya práctica educativa anhele descubrir el talento de sus alumnos, no tema en hacer una buena introducción a su temario; con ella está llevando dentro del contenido, de forma clara, fácil, al estudiante.

Además, comprenda que distante de la pretensión de “ser maestro del que sabe” (Simón Rodríguez), al contrario, compruebe con modestia que lo ha escuchado leyéndolo y estudiándolo, porque, insiste S. Rodríguez en alusión a la lengua, “la economía de la palabra está en la boca” (Rodríguez, 2016, p. 55).

Indudablemente, la práctica educativa orientada al talento, subraya dos acciones jamás desfasadas: leer y escribir.

¿Por qué?

Porque la destreza educativa exige el esplendor de la claridad (cf. Rodríguez, 2016, p. 56) de teorías y prácticas sustancialmente en el maestro, y en el transcurso del proceso formativo él incluye en tal claridad a quienes necesitan formar ideas de algo verdadero, pero para ellos novedoso.

No definirán del mismo modo que el preceptor teorías, prácticas, mas conservarán lo esencial, el concepto, el argumento, con el objeto de asegurarse de no confundir la especificidad de una cosa con la de otra.

La lectura y la escritura familiarizan al estudiante con las letras, y éstas lo familiarizan con la habilidad de materializar, no sólo abstracciones, sino además rutas de sentido según las que, con los recursos entregados, el alumno sabe lo que ha de hacer, y no lo que éstos han de hacer con él.

Esto desprende estas dos consideraciones finales:

  1. Por humildad han de experimentar que, si se dirigen sólo con sus luces, yerran, al contrario de cuando buscan quién los oriente.
  2. Con los recursos otorgados, tanto teóricos como prácticos, el estudiante hace mucho, porque se distingue por lo que sabe y a la vez por lo que realiza.

“Quien los guíe —rotula S. Rodríguez— piden los niños

Dirección……… piden los jóvenes

Que los toleren….. piden los hombres fuertes

Que los sostengan… piden los viejos” (Rodríguez, 2016, p. 67).

Referencia:

Rodríguez, S. (2016). Obras completas. Ediciones Rectorado, Universidad Experimental Simón Rodríguez.

06-11-25

Pbro. Dr. Horacio R. Carrero C.

horaraf1976gmail.com